sábado, 26 de febrero de 2011

Cine y Pediatría (59). Películas seleccionadas al Oscar con sabor a infancia


El gobernador español Felipe de Neve fundó en 1781 el Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles, que con los años paso a denominarse como Los Ángeles o, incluso, como L.A. Mientras el nombre menguaba, la ciudad crecía, hasta convertirse en la segunda ciudad en población de los Estados Unidos y uno de los centros económicos, culturales y de entretenimiento más importantes del mundo. Pues bien, mañana 27 de febrero se celebra en el Teatro Kodak de L.A. la 83 Edición de los Premios Oscar 2011.
Diez películas optan a Mejor película y cinco a Mejor película de habla no inglesa. Algunas de ellas con sabor a infancia (al igual que alguna otra que se quedó en el camino de las nominaciones) que hoy enumeramos.

Entre las nominadas a Mejor película hay ocho de Estados Unidos y dos del Reino Unido. Parten con mayor número de nominaciones El discurso del rey (de Tom Hooper, con 12 nominaciones), Valor de ley (de Joel y Ethan Coen, con 10), La red social (de David Fincher, con 8), Origen (de Christopher Nolan, con 8) y The Fighter (de David O Rusell, con 7). A continuación se encuentran 127 horas (de Danny Boyle, con 6 nominaciones, lo que para algunos es excesivo), Toy Story 3 (de Lee Unkrich, con 5 y el ser la película de animación más taquillera de la historia y la primera en llegar a ser nominada en esta categoría), Cisne negro (de Darren Aronofsky, con 5 y con Natalie Portman como gran baluarte), Winter´s Bone (de Debra Granik, con 4 y ganadora del gran Premio del Jurado de Sundance) y Los chicos están bien (de Lisa Chodolenko, con 4, otra obra independiente ).
Difícil papeleta, en la que se ha considerado una de las ediciones más igualada de la historia de los Oscar. Mis preferidas son El discurso del rey y La red social (ésta última ya ha sido analizada en nuestro blog), pero todo es posible. Aparte de esta última, otras dos presentan sabor a infancia:
- Winter´s Bone narra la historia de Ree, una adolescente de 17 años (admirable Jennifer Lawrence), quien busca contrarreloj a su padre implicado en asunto de drogas, con el objetivo de evitar el desahucio de su casa familiar (con dos hermanos y una madre discapacitada). Un nudo permanente en la garganta en el corazón de Missouri.
- Los chicos están bien, melodrama sobre una pareja de lesbianas (Annette Benning y Julianne Moore) que tienen dos hijos, ambos fruto de la inseminación artificial. Pero lo que obsesiona a los dos hijos es conocer al hombre que donó su esperma y, por un capricho del destino, lo encuentran y deciden que forme parte de sus vidas, con el consabido conflicto familiar. Los pediatras cada vez nos adentramos más a el concepto de "nuevas familias".

Entre las nominadas a Mejor película de habla no inglesa cinco han llegado al gran final tras una difícil selección a través del mundo: desde México, Biutiful (Alejandro González Iñarritu), desde Canadá, Incendies (Denis Villeneuve), desde Argelia, Outside the Law (Rachid Bouchareb), desde Dinamarca, In a better world (Susanne Bier) y desde Grecia, Canino (Giorgos Lanthimos). Biutiful es mi preferida por razón (la trayectoria de su director lo merece) y por corazón (la película representativa en español, incluida la nominación como mejor actor a Javier Bardem, quien este año ha chocado con un duro rival con Colin Firth en su papel de Bertie, el futuro rey Jorge VI de Inglaterra). De ellas dos películas con sabor infancia:
-Canino, ya analizada en este blog como una dentellada alegórica sobre familias y totalitarismos.
-In a better world, drama sobre la amistad de dos niños de diez años que hacen frente común al conjunto de los problemas de sus familias. Ambas familias quedarán unidas gracias a la amistad entre ellos y pondrán en evidencia el difícil papel de las figuras paternas para transmitir y educar a sus hijos en los buenos valores. Una historia de venganza y traición, de amistad y desconfianza, pero sobre todo de heridas abiertas que intenta mostrar si realmente vivimos en un mundo mejor.

Pero otras películas del mundo con sabor a infancia se quedaron en el camino de las nominaciones al Oscar a Mejor película extranjera. El punto común de todas ellas es la “búsqueda”:
-Desde Austria, La Pivellina (Tizza Covi y Rainer Frimmel): una artista de circo encuentra a la pequeña Asia, de dos años, abandonada en un parque. Con ayuda de un adolescente que vive con su abuela en una caravana cercana, la mujer buscará a la madre de la pequeña y cuidará de ella hasta que dé con su familia.
-Desde Irak, Son of Babylon (Mohamed Al-Daradji): road-movie que cuenta la historia de un muchacho que viaja junto a su estoica abuela en busca de su padre desaparecido tras la caída del régimen de Sadam Hussein.
-Desde China, Aftershock (Feng Xiaogang): una niña sobrevive milagrosamente al terremoto de Tangshan en 1976, a pesar de que su madre la ha debido de abandonar para rescatar a su hermano mellizo. La niña decide no regresar a casa y, como si hubiera quedado huérfana, es adoptada por una familia, que poco después emigrará a América. Cuando en 2008 tiene lugar el terremoto de Shichuan, esta niña, convertida ya en mujer, se presenta voluntariamente en la zona de la catástrofe, donde revive el hecho traumático de su infancia, y es testigo de primera mano del dolor por el que pasan los afectados, tanto las víctimas como sus supervivientes.
-Y por encima de todas, desde Turquía, Miel (Semih Kaplanoglu), reciente ganadora del Oso de Oro en Berlín 2010: Yusuf es un niño introvertido y de gran sensibilidad que vive en las montañas de Anatolia con sus padres. Y que siente un inmenso amor por la figura paterna, un apicultor al que acompaña al bosque cuando puede. La vida familiar estará en peligro cuando su padre no regrese a casa después de trabajar. Así, Semih Kaplanoglu termina su trilogía autobiográfica en torno al personaje de Yusuf (narrada de forma regresiva). Si Miel (2010) se corresponde con la niñez, los otros dos episodios también tienen su identificación: Leche (2008), con la juventud y Huevo (2007), con el futuro. Sermih Kaplanoglu emula a nuestro Victor Erice explorando la mirada poética de la infancia con una ficción tan sencilla y elemental como emotiva y coherente.

No sé si vivimos en un mundo mejor, pero con el cine lo intentamos. Un cine con la infancia desde distintos puntos de vista y desde distintos países. Os dejamos el tráiler de In a better world y de Miel, dos películas muy diferentes, pero igualmente interesantes. Con Oscar o sin él estas películas son ya sustento e invitación al sueño y la poesía, al despertar primerizo, a la concienciación iniciática o a la reflexión.


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