Mostrando entradas con la etiqueta protección infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta protección infancia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de agosto de 2026

Eclipse solar: disfrutar con seguridad

 

Los fenómenos astronómicos tienen la capacidad única de recordarnos la majestuosidad del universo, y pocos eventos son tan impresionantes como un eclipse solar total. Y hoy, 12 de agosto, disfrutaremos de un eclipse solar en España, algo excepcional. Aparte de conocer la esencia del mismo, lo más importantes es poder disfrutarlo sin riesgos para la vista, especialmente importante en la infancia. 

1. ¿Qué es un eclipse de sol? 

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone exactamente entre la Tierra y el Sol, bloqueando total o parcialmente la luz solar que llega a nuestro planeta. Dependiendo del alineamiento exacto y de la distancia entre la Tierra y la Luna, los eclipses solares se clasifican principalmente en tres tipos: 

• Eclipse total: la Luna cubre por completo el disco solar. Durante unos minutos, el día se convierte en un crepúsculo oscuro y se hace visible la atmósfera exterior del Sol (la corona). 
• Eclipse parcial: la Luna solo cubre una parte del Sol, creando la apariencia de un "mordisco" en el astro rey. 
• Eclipse anular: la Luna se encuentra más alejada de la Tierra y no llega a cubrir el Sol por completo, dejando al descubierto un brillante "anillo de fuego". 

Y todo ello porque, aunque el Sol es aproximadamente 400 veces más grande que la Luna, también está unas 400 veces más lejos de la Tierra. Esta casualidad cósmica permite que ambos parezcan tener el mismo tamaño aparente en el cielo. 

2. ¿Cada cuánto ocurre y dónde se verá el eclipse del 12 de agosto 2026? 

De manera global, ocurren entre 2 y 5 eclipses solares al año en algún punto de la Tierra. Sin embargo, un eclipse total en una ubicación geográfica específica es un evento extremadamente raro que suele repetirse, en promedio, una vez cada 375 años en ese mismo sitio. 

El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en España (pero también en Islandia, Groenlandia y otros lugares limítrofes) es uno de los eventos astronómicos más esperados de la década. Durará alrededor de 2 minutos y 18 segundos, y tendrá lugar alrededor de las 19,30 hs (será un eclipse de atardecer). 

Pero, ¿dónde y cómo se verá? Porque podrá ser total o parcial.

• Franja de totalidad. La sombra cruzará el océano Ártico, Groenlandia e Islandia, adentrándose en el norte y este de la Península Ibérica y las Islas Baleares. Ciudades como La Coruña, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia y Palma estarán dentro de la franja donde el Sol se ocultará por completo al atardecer. 

• Visibilidad parcial. Podrá contemplarse de forma parcial desde la gran mayoría de Europa, el norte de América del Norte y el oeste de África. 

Debido a que ocurrirá a última hora de la tarde, cerca de la puesta del sol, las mejores ubicaciones para observarlo serán aquellos puntos elevados o despejados hacia el horizonte oeste. 

3. Medidas de protección para todos (y especialmente para niños) 

Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares graves e irreversibles (retinopatía solar), incluso si el Sol está parcialmente cubierto. 

- Medidas de seguridad generales: 

• Usa gafas de eclipse homologadas. Deben cumplir estrictamente con la norma de seguridad ISO 12312-2. Inspecciona que los filtros no tengan arañazos ni grietas. 
• Olvídate de los "remedios caseros". NUNCA uses gafas de sol convencionales (por oscuras que sean), radiografías, cristales ahumados, CD o filtros fotográficos improvisados. No bloquean la radiación infrarroja y ultravioleta dañina. 
• Cuidado con instrumentos ópticos. No mires al Sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras si no cuentan con un filtro solar profesional colocado en la parte delantera (objetivo). Las gafas de eclipse no sirven para mirar por un telescopio. 

- Protección reforzada para la población infantil 

Los ojos de los niños son especialmente vulnerables porque su cristalino es más transparente y deja pasar más radiación solar. Además, por curiosidad, pueden tener la tentación de quitarse la protección. 

• Supervisión continua de un adulto: un niño jamás debe observar un eclipse sin que un adulto controle constantemente que mantiene puestas las gafas protectoras. 
• Ajuste adecuado de las gafas: las gafas de eclipse suelen ser para adultos. Asegúrate de ajustar o fijar las patillas con cinta adhesiva para que no se caigan ni se deslicen de la cara del pequeño. 
• Opta por la proyección indirecta (la opción más segura): 
a) Cámara oscura casera: construye una caja de cartón con una pequeña perforación (estenopo). El Sol se proyectará en el interior de la caja y el niño mirará la imagen proyectada, no al cielo. 
b) Objetos cotidianos: utiliza un escurridor de cocina o una espumadera; la luz del eclipse pasará por los orificios y proyectará decenas de pequeños soles recortados sobre el suelo o una pared. 

Regla de oro para los más pequeños: si no estás seguro de que el niño vaya a mantener las gafas puestas durante todo el fenómeno, es preferible optar 100% por los métodos de proyección indirecta. ¡Es una gran actividad de manualidades para hacer en familia antes del evento!

lunes, 9 de septiembre de 2019

Los nuevos monstruos que amenazan a nuestra infancia desde internet


En la infancia nuestros hijos e hijas son pequeños seres humanos que están conociendo el mundo y todo lo que habita en él, es decir, animales, objetos, personas… y también monstruos. Su pensamiento es concreto, es decir, construyen su mundo interno a partir de lo que ven y tocan. Todo lo que sienten también se queda registrado en su mente, aunque en un principio no puedan ponerlo en palabras. Durante los primeros años de la infancia ese mundo interno está poblado solamente de seres buenos o de seres malos, es decir, de objetos parciales. 

Además, los niños y niñas se encuentran centrados en sí mismos, lo que implica que sienten que todo lo que ocurre con ellos y a su alrededor es por algo que ellos hicieron o dejaron de hacer. Su pensamiento es además animista, lo que significa que puedan conseguir algo con tan solo pensarlo. 

Y en esa infancia siempre han existido monstruos. Los clásicos, como el “coco el que te va a comer”, Frankenstein, el lobo, el dragón, la bruja… y en los Países Bajos hasta el Duque de Alba, que para todos los gustos hubo y hay. Todos estos seres malvados fueron en algún momento monstruos a quienes se les temía, que habitaban los armarios de los cuartos infantiles y amenazaban nuestro tranquilo sueño pues podían salir en la noche mientras dormíamos. Nos acechaban y en cualquier momento se aparecían convirtiéndose en nuestra peor pesadilla. 

Pero los monstruos de la infancia han ido cambiando con las costumbres. Luego llegaron los aliens, los zombis, Chucky, o seres extraterrestres que les amenazaban, por obra y gracia de las pantallas de cine y televisión. Pero actualmente hay unos monstruos mucho más peligrosos que acechan a nuestra infancia desde internet y las redes sociales (YouTube, Twitter, Facebook, Whastapp,…). Y son más peligrosos por su capacidad de trasgresión, tanto la transgresión activa (porque los más pequeños de la casa acceden a contenidos indebidos) como la transgresión pasiva (porque el menor recibe información que no debería ver, ya sea mediante un "pop-up" o en forma de contenido reenviado por otras personas). Y, además, por la gran capacidad de “viralización” o difusión de estos memes que intentan aterrorizar a nuestra infancia (y a sus padres, que se sienten sobrecogidos por ello). 

Tres memes monstruosos han sido los más comentados en los últimos tiempos: 
- It, el payaso maligno que hacen escalofriantes proposiciones desde una alcantarilla. Se trata de Pennywise, el payaso de la novela “It”, de Stephen King, pero en la versión de la miniserie de 1990 protagonizada por Tim Curry. El terrorífico monstruo aparece en la alcantarilla por donde a Georgie, uno de protagonistas, se le acaba de caer un barco de papel y le ofrece un globo. 
- Luego llegó Momo, el espeluznante protagonista de un peligro reto virtual conocido como el Reto de Momo: este siniestro personaje incita a niños y adolescentes a realizar una serie de tareas peligrosas, incluidos ataques violentos, daño autoinfligido y suicidio. Lo cierto es que la preocupación y la angustia registradas por niños y adultos se debieron principalmente a los informes de los medios de comunicación más que a Momo, lo que ha llevado a organizaciones relacionadas con el cuidado y educación infantil a advertir contra el presunto fenómeno de crear una profecía autocumplida que puede alentar a los niños a buscar material violento en internet. 
- Y tras Momo, llega el Ayuwoki, el espeluznante meme sucesor, un personaje que según cuenta la leyenda puede aparecer en tu cuarto a las 3 de la madrugada, que es conocida como “la hora del diablo”, si es que no estás dormido a estas altas horas de la noche. También se dice que al aparecer el Ayuwoki grita ¡Hee Hee!, una exclamación que el Rey del Pop utilizaba en alguno de sus temas míticos. 
Lo cierto es que el nombre Ayuwoki procede de la frase “Annie, are you okay?” de la famosa canción “Smooth Criminal” de Michael Jackson o mejor dicho, viene de este video que se subió a YouTube en 2009, pero que se ha empezado a hacer viral 10 años después, para crear este nuevo y terrorífico bulo que corre por las redes. 

Sea It, Momo o Ayuwoki, el caso es que este es un fenómeno más que habla de los peligros de internet y las redes sociales para nuestra infancia y adolescencia. Porque siempre ha habido monstruos en la infancia, pero estos de ahora son más difíciles de controlar… y están detrás de la pantalla. Para aquellos que los crean y difunden, más les valdría recordar el Evangelio según San Lucas 17,1-6: «Después dijo a sus discípulos: Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños». 
Mientras se cumple la profecía frente a los que escandalizan a la infancia, no queda más remedio que seguir protegiendo y educando a nuestros hijos frente a internet y las redes sociales.