En la literatura sobre organización sanitaria en internet, “hospital líquido”, “hospital sólido” y “hospital gaseoso” se usan como metáforas inspiradas en los estados de la materia para describir el grado de apertura digital, interacción y presencia social de un hospital. Estas etiquetas no son categorías oficiales, sino imágenes para pensar la transformación de los centros desde los inicios del siglo XXI en la era de la web 2.0 y las redes sociales. Y que a partir de los años ha evolucionado a la web 3.0, 4.0 y la propia inteligencia artificial actual.
Veamos el significado de cada definición metafórica.
- Hospital “sólido”
Es el hospital tradicional, centrado en el edificio y en sus procesos internos. Predomina una cultura jerárquica, estructuras informáticas rígidas, webs estáticas y comunicación unidireccional (comunicados, notas de prensa, información básica). La información “no fluye”: cuesta cambiar procedimientos, incorporar nuevas herramientas digitales o abrir espacios de participación de pacientes y familias. La presencia en la red se limita muchas veces a una página institucional poco actualizada, sin interacción real con usuarios.
- Hospital “gaseoso”
Representa un modelo evanescente y disperso: hay presencia en la red, pero desordenada, poco institucional y difícil de concretar. Abundan perfiles sueltos, iniciativas individuales, blogs, cuentas en redes sin coordinación ni estrategia. El hospital “está” en la red, pero sin identidad clara, sin políticas de calidad y sin garantías de continuidad o responsabilidad sobre lo que se comunica. Se asocia a ruido informativo, mensajes poco coherentes y una difícil alineación con los objetivos asistenciales y de seguridad del paciente.
- Hospital “líquido”
Es el hospital que “se desborda” más allá de sus paredes y utiliza la red y la web social para estar presente allí donde están pacientes, familias y profesionales. Integra el hospital físico (H1.0) con una capa digital (H2.0) ágil, interactiva y colaborativa: webs dinámicas, portales del paciente, teleconsulta, comunidades virtuales, blogs, redes sociales, recursos educativos multimedia. La información fluye entre niveles asistenciales, entre profesionales y con la ciudadanía, con una estrategia clara de comunicación, participación y transparencia.
Intenta evitar tanto la rigidez del modelo “sólido” como la dispersión del “gaseoso”, apostando por estructura, pero también por apertura, escucha activa y co-creación con los usuarios.
Cabe recordar que el concepto de "hospital líquido" es predominantemente español, sin equivalentes directos pioneros en otros países bajo ese nombre específico, aunque se inspira en tendencias globales de Hospital 2.0 y e-salud (como telemedicina y redes sociales en sanidad) con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona como epicentro desde 2009, referente que ha extendido el concepto en España y Latinoamérica por similitudes culturales y digitales.
Fue el primer proyecto explícito de "hospital líquido", con eCAre para telemonitorización pediátrica y redes sociales, así como posteriores evoluciones que han desembocado en la IA en 4.0. Pero características similares (atención deslocalizada, digital y colaborativa) precedieron o paralelizan el concepto de “hospital líquido” en hospitales punteros como Mayo Clinic, Cleveland Clinic o Karolinska University Hospital, Singapur National University Hospital, por citar algunos.
Desde el año 2014 nuestro Servicio de Pediatría se sumó a este concepto e idea de gestionar la información, la formación y la gestión, tal como hemos publicado a lo largo del tiempo en diferentes congresos científicos. En este enlace un ejemplo de lo que desarrollaremos en un posterior post.
En este video (en español e inglés) realizamos una aproximación a este concepto desde nuestro Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante.

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