Páginas

sábado, 23 de mayo de 2026

Cine y Pediatría (854) “Recién nacidas” a la maternidad precoz en Europa occidental

 

Los incombustibles hermanos Dardenne (Jean-Pierre y Luc) regresan con su ética y estética habitual en su última película: Recién nacidas (2025). Esas señas de identidad son: a) la estética “dardenniana” se basa en un naturalismo austero que busca eliminar cualquier artificio cinematográfico para enfocar la atención directamente en el personaje y su lucha (cámara al hombro, móvil y cercana, ausencia de música diegética, iluminación natural predominante); b) la ética “dardenniana” es la moralidad en tiempos de precariedad y la posibilidad de la redención a través de la acción, de forma que todas sus películas giran en torno a un conflicto moral o una prueba ética que el protagonista debe superar. 

Son buenos ejemplos las películas ya analizadas en Cine y Pediatría: Rosetta (1999), El hijo (2002), El niño (2005), El niño de la bicicleta (2011), El joven Ahmed (2019) y Tori y Lokita (2022). Y también lo es Recién nacidas (2025), ambientado en un centro de acogida para madres adolescentes en Lieja (Bélgica) donde conviven cinco adolescentes que acaban de ser madres o están embarazadas a punto de serlo: Perla, Ariane, Julie, Jessica y Naïma. Drama social que fue ganador del premio al mejor guion en Cannes y que fue elegida para representar a Bélgica en los Premios Óscar. 

La película construye cinco tramas en paralelo y que se entrecruzan en el centro de acogida, mostrando cómo cada adolescente negocia su relación con el bebé, con su propia familia, con sus parejas y con el equipo de trabajo social del centro. Porque cada una de ellas llega con un pasado marcado por la pobreza, la violencia familiar, el abandono o el maltrato afectivo y material, y todas intentan superar sus propias carencias para poder criar a sus bebés en un entorno que pone a prueba rigurosamente su capacidad de crianza. Mientras unas parecen más preparadas, otras sienten rechazo, miedo o incluso indiferencia hacia el recién nacido, por lo que el relato se centra en los pequeños gestos de cambio, del distanciamiento inicial a una progresiva responsabilidad y afecto. Veamos un retazo de cada una de nuestras protagonistas...

- Perla (Lucie Laruelle), con su hijo Noé y su pareja Robin, con la que quiere iniciar una nueva vida en un nuevo piso. “Es la primera vez que estamos juntos. Como una familia de verdad”, le dice, mientras fuman un porro en el parque y ella ya nota el desinterés de este. Y oye los consejos de la trabajadora social del centro: “Ya dijimos que un bebé no lo soluciona todo”, aunque ella sigue obsesionada por ello y tiene que aprender a reconciliarse con ella y su maternidad, por lo que le dice a su hijo: “Me alegra volver a verte. ¿Y tú te alegras también?” 

- Ariane (Janaina Halloy), su hija Lili y su madre, quien deseaba más esa recién nacida que la propia madre. Pero Ariane no se fía de su madre y menos de su violenta pareja, por lo que le expresa su intención de dar en acogida a Lili. La abuela lucha porque no lo haga, porque ve en la nieta la solución para formar una familia, quizás la que no dio a su propia hija. Pero Ariane no quiere volver: “Mamá, no me avergüenzo de ti. Pero quiero salir de ser pobre. Es todo”. Y deja escrita una carta a su hija para que la abra cuando tenga 18 años… 

- Julie (Elsa Houben), su hija Mia y Dylan, su cariñoso novio. Tiene angustia a salir con su hija a la calle, angustiada por el temor de recaer en la droga al cruzarse con los camellos que conoce. Buscan un piso para vivir juntos, tiene ilusión por la nueva vida,…pero no es fácil romper el círculo vicioso. 

- Jessica (Barbette Verbeek) está en sus últimas semanas del embarazo, pero ni su pareja ni los padres de este quieren saber nada de ella ni de que su hijo reconozca al futuro bebé. Finalmente da a luz a Alba y luego vemos como busca a una mujer, a quien reconoceremos que fue su madre biológica, quien la abandonó cuando era un bebé e intenta conocer el motivo que la llevó a esa decisión: “Antes de abandonarme, ¿me cogiste alguna vez en brazos?.... Por favor, dame un abrazo”. Y Jessica le dice a su propia hija: “Tenía tanta ilusión de tenerte en mis brazos… No siento nada. Aunque me gustaría. Pero no siento nada. Ni siquiera tengo leche”, y llora desconsoladamente. 

- Naïma (Samia Hilmi) y su hija Selma solo tienen una escena, pero donde confirmamos que es una chica árabe que, tras ser madre soltera, no pudo volver a su casa, aunque al menos la familia no la ha repudiado. “Cuando llegué aquí ,me ayudasteis a no avergonzarme de ser madre soltera”, les dice a sus compañeras. 

Con las señas de identidad de estos hermanos directores belgas, el filme se sostiene en el día a día del centro (rutinas de baño, alimentación, normas, y charlas terapéuticas) y los conflictos emocionales y las microdecisiones que van definiendo quién será capaz de quedarse con su hijo y quién quizá no. Porque las dudas es siempre el común denominador de ellas: en el embarazo con el aborto, tras el nacimiento con la acogida o adopción. Las situaciones familiares y personales complejas que se van desgranando hace que la respuesta a esas dudas sean difíciles, y se entiende la falta de contexto para evitar lo que les han llevado a un embarazo adolescente y a una maternidad demasiado precoz. 

El final no es redentor ni dramático, sino verosímil y abierto, dejando flotando la fragilidad y la ambigüedad de muchísimas maternidades precoces en Europa. Pero pocas certezas, aunque algo de aliento en cada historia al final… Algo de aliento, porque en el cine de los hermanos Dardenne cuesta respirar. Porque aunque el tono sea más optimista que otras películas de los Dardenne, la película no cae en el melodrama edificante; el optimismo aparece en los pequeños gestos de autonomía, de ternura y de decisión responsable, nunca en finales artificiales. 

Las enseñanzas de Recién nacidas - quizás más certero su título original (Jeunes mères) – están bien marcadas por sus ejes temáticos: 1) la maternidad forzada y precaria, donde se nos vuelve a mostrar cómo la adolescencia y la maternidad pueden cruzarse en contextos de pobreza, violencia y desprotección, donde el embarazo no surge de un proyecto sino de un vacío de afecto, educación sexual y apoyo social; 2) la dualidad del centro de acogida, que no aparece como un paraíso protector, sino como un espacio ambiguo: proporciona refugio, pero también somete a las chicas a un control constante sobre su idoneidad como madres, lo que permite reflexionar sobre cómo la justicia social y la protección infantil se ejercen en la práctica; 3) la importancia del apoyo emocional, con esa presencia afectiva constante de voluntarias, educadoras y trabajadoras sociales, donde se destaca la necesidad de acompañar, más que de juzgar; y 4) la identidad y reparación, donde cada una de las cinco chicas vive en parte un proceso de reparación de su propia infancia violentada, y con el cuidado de sus hijos intentan que sea para él algo diferente de lo que sus propias madres o figuras de referencia fueron para ellas. 

En conjunto, Recién nacidas funciona como un retrato íntimo y crítico de la maternidad adolescente en una Europa occidental donde la pobreza, la violencia y la desigualdad siguen marcando quién puede permitirse ser madre y en qué condiciones. Díficil no relacionar con la película española La maternal (Pilar Palomero, 2022). Pero aquí con el toque Dardenne…

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario