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miércoles, 1 de abril de 2026

12 años de la Web del Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante

 

En este post analizamos la implementación de la Web del Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante (HGUA) como una herramienta integral para la información, formación y gestión médica. El proyecto, iniciado hace 12 años, se fundamentó en la transición hacia un "hospital líquido" conformado por profesionales sólidos, evolucionando de una información estática (Web 1.0) a una dinámica e interactiva (Web 2.0 y 3.0). Ya en nuestro post previo hacíamos una alusión a la diferencia conceptual entre los términos de hospitales “líquidos”, “sólidos” y “gaseosos” en alusión a los tres estados de la materia. 

El concepto de hospital líquido (H2O) se presenta en los documentos como una evolución del modelo hospitalario tradicional hacia una organización más dinámica, interactiva y conectada, apoyada fundamentalmente en el uso de las tecnologías de la información y la participación humana. Su esencia no reside únicamente en la tecnología, sino en ser una red de "profesionales sólidos" que utilizan herramientas digitales para romper las barreras físicas del hospital, permitiendo que el conocimiento y la asistencia "fluyan" más allá de sus muros. El hospital líquido se construye combinando valores humanos y rigor científico mediante las 5 “C” (Ciencia, Conciencia, Calidad, Color y Calor) y las 4 “H” (Hacerlo bien, Hacerlo mejor, Hacerlo juntos y, simplemente, Hacerlo). 

La plataforma está diseñada priorizando la utilidad, facilidad de navegación e interactividad, con una estructura clara que ofrece información actualizada y veraz. El mapa web se organiza en siete secciones principales: 

Asistencia. Incluye las secciones de Atención especializada (con 13 especialidades pediátricas), Atención Primaria (con 12 Centros de Salud), Unidades de referencia, Documentos esenciales y Protocolos clínico-asistenciales (con 12 áreas de conocimiento) 

Docencia. Incluye las secciones de Pregrado y Universitaria (que incluye Documentos de interés, Sesiones y TFG), Postgrado, MIR y EIR (que incluye Documentos de interés, Competencias rotaciones, Sesiones docentes – divididas en 15 áreas de conocimiento -, TFM, Talleres EIR y Unidad Docente Multiprofesional de Pediatría), Formación continuada (con Sesiones, Cursos y Congresos), Aula de formación (que incluye los videos formativos para familias y sanitarios) y Unidad Pedagógica Hospitalaria. 

Investigación. Incluye Programas de investigación, Comunicaciones científicas (nacionales e internacionales), Publicaciones científicas (divida en 15 áreas de conocimiento) y Grupos y líneas de investigación. 

Gestión. Incluye Memoria, Herramientas de gestión de calidad total (científico-técnica, relacional-percibida y organizativo-económica), Premios en gestión. 

Calidad/Ética. Incluye Calidad científico-técnica, Calidad relacional-percibida y Calidad organizativo-económica.

Enlaces de interés. Incluye Sociedades científicas, Comités y grupos de trabajo, Revistas científicas y Otros recursos. 

Prensa. Incluye Noticias de prensa, Vídeos y Otros. 

Las ideas clave de este camino por la web como herramiento de información, formación y gestión son las siguientes:

Visión integradora. La web busca combinar la Pediatría basada en PRUEBAS con la Pediatría basada en VALORES, enfatizando que el éxito reside en el trabajo en equipo y la unión de capacidades entre primaria y hospitalaria, entre cada área de conocimiento (pues por ello somos definidos en el MIR como Pediatría y sus Áreas específicas). 

• Volumen de información. La plataforma funciona como un repositorio masivo denominado "Web SUMA", que cuenta actualmente con 4.108 documentos de libre acceso distribuidos entre Asistencia (313), Docencia (2050), Investigación (998), Gestión (148), Calidad (89), Enlaces (35) y Prensa (471). Las áreas con más documentos volcados y compartidos son: Sesiones docentes MIR (639), Sesiones docentes Estudiantes (488), Publicaciones científicas (449), Comunicaciones científicas (444), Noticias de prensa (340). Videos formativos (318) y Protocolos clínico-asistenciales (103). 

• Recursos externos y difusión. Integra acceso a recursos externos de prestigio como Continuum, Pediamecum y protocolos de la AEP. Además, cuenta con una Sala de Prensa que gestiona noticias y vídeos para dar visibilidad a las actividades del servicio. 

• Impacto social. Se destacan proyectos como "La cultura y el deporte se ponen la bata y el fonendo", vinculados a la Unidad Pedagógica Hospitalaria, que han generado centenares de actividades anuales. Se busca un equilibrio entre la medicina científica (basada en pruebas) y una atención humanizada. Ejemplos prácticos de esta aplicación son los proyectos de humanización como "Hospital de niños para niños", "Payasospital" y el proyecto de "Hospital Optimista". 

La aplicación del hospital líquido implica facilitar información veraz y accesible no solo a profesionales, sino también a padres, familias y la sociedad en general a través de recursos como guías, portales de salud, vídeos divulgativos y formativos.

lunes, 30 de marzo de 2026

DICE-APER, herramienta para mejorar la atención a los pacientes con enfermedades raras en la consulta de Atención Primaria

 

La atención a las Enfermedades Raras (ER) representa uno de los mayores desafíos para el sistema sanitario. Con más de 7,000 patologías identificadas y una prevalencia baja pero un impacto global alto (afectan a un 7% de la población), el médico de familia y el pediatra de atención primaria se convierte en una pieza clave (tener en cuenta que tres de cada cuatro ER debutan en la infancia y adolescencia). 

Para facilitar esta labor, surge el Protocolo DICE-APER, una herramienta estratégica diseñada para que el profesional de Atención Primaria (AP) deje de sentirse "solo ante lo desconocido" y pueda ofrecer una atención de excelencia. 

¿Qué es DICE-APER? 

El protocolo DICE-APER es una herramienta online gratuita desarrollada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC) y el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras para optimizar la atención a pacientes con enfermedades raras en Atención Primaria. Esta iniciativa aborda las necesidades de unos 3 millones de afectados en España, donde cada médico de familia atiende a media de 15 casos al año. 

DICE-APER representa Diagnóstico, Información, Coordinación y Epidemiología en Atención Primaria para Enfermedades Raras, un acrónimo que resume su enfoque estructurado. Se trata de una plataforma accesible en este enlace. Plataforma sencilla, universal y exportable a otros niveles asistenciales o países, que no genera sobrecarga laboral, sino que ordena tareas lógicas, con un buscador clave de patologías raras. 

¿En qué puede ayudarnos DICE-APER? 

El acrónimo DICE-APER responde a una estructura lógica de cinco pasos esenciales que el profesional debe seguir cuando sospecha o maneja un caso de enfermedad poco frecuente. No es solo una guía clínica, es un mapa de ruta para organizar la asistencia de forma eficiente. 

1. Diagnóstico (D). El objetivo es acortar el "peregrinaje diagnóstico". Se centra en la identificación precoz mediante la observación de patrones fenotípicos poco comunes y el uso de herramientas de codificación adecuadas (como Orphacodes). 

2. Información (I). Una vez identificado el caso, el médico debe saber dónde buscar. El protocolo fomenta el acceso a fuentes de información fiables y actualizadas, como Orphanet o el CIBERER, evitando la desinformación. 

3. Coordinación (C). Las ER requieren un abordaje multidisciplinar. Este punto organiza la comunicación entre el médico de AP, los especialistas hospitalarios y las unidades de referencia (CSUR), garantizando que el paciente no se pierda en el sistema. 

4. Epidemiología (E). Subraya la importancia de registrar el caso en los registros de enfermedades raras. Lo que no se registra, no existe para la planificación sanitaria ni para la investigación. 

5. Atención Personalizada (APER). Es el núcleo humano del protocolo. Se enfoca en el seguimiento proactivo del paciente en su entorno, la gestión de la cronicidad, el apoyo emocional y la conexión con el tejido asociativo (como FEDER). 

El protocolo DICE-APER busca mejorar el diagnóstico identificando casos confirmados o sospechosos y registrándolos en el sistema de consulta. Proporciona información básica al paciente usando recursos de organizaciones y administraciones, fomenta la coordinación entre primaria y especialistas, y contribuye a la epidemiología mediante inscripción en el Registro Nacional de Enfermedades Raras del ISCIII y donaciones al biobanco. 

Objetivos Fundamentales 

El protocolo no busca que el profesional médico de Atención Primaria sea un experto en miles de enfermedades, sino que sea un gestor experto en la complejidad. Sus metas son: 
- Reducir la demora diagnóstica: detectar signos de alarma de forma temprana. 
- Empoderar al profesional: dotar de recursos y canales de consulta rápidos. 
- Continuidad asistencial: evitar la fragmentación del cuidado entre diferentes especialistas. 
- Visibilidad: mejorar el conocimiento epidemiológico de estas patologías. 

Tres son, al menos, las utilidades prácticas: 1) Ofrece un buscador completo de enfermedades raras con resúmenes actualizados, diagnóstico diferencial por síntomas y consulta online con expertos del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras; 2) Facilita derivaciones estandarizadas, mejora la formación de profesionales y genera datos para planificación sanitaria e investigación; 3) Homogeneiza la atención, cubriendo demandas de coordinación y acompañamiento de pacientes con baja prevalencia (menos de 5 por 10.000 habitantes). 

Implementar DICE-APER transforma la consulta en Atención Primaria como un eje coordinador, reduciendo fragmentación asistencial y apoyando la alta morbilidad de estas patologías crónicas. 

Ejemplos de uso del protocolo en consultas reales: el protocolo DICE-APER se aplica en consultas reales de Atención Primaria para estructurar el manejo de pacientes con enfermedades raras, desde el diagnóstico inicial hasta la coordinación especializada. 

- Caso hipotético 1: Sospecha de Síndrome de Marfan. Un paciente joven acude con dolor torácico y estatura alta; el médico usa el buscador DICE-APER para confirmar criterios diagnósticos, informa al paciente con enlaces a recursos y deriva al cardiólogo registrando el caso en el sistema. Esto acelera el estudio genético y evita retrasos, coordinando con el Registro Nacional de Enfermedades Raras. 

- Caso hipotético 2: Síndrome de Ehlers-Danlos confirmado. En seguimiento de una paciente con hipermovilidad articular crónica, el protocolo facilita acceso a información de soporte (organizaciones de pacientes), actualiza el historial en la consulta y establece comunicación directa con reumatólogo vía la herramienta online. Resulta en mejor adherencia al tratamiento y donación para biobanco, contribuyendo a epidemiología. 

- Caso hipotético 3: Enfermedad Mitocondrial sospechada. Ante fatiga inexplicada en un niño, el pediatra de atención primaria identifica la patología en DICE-APER, proporciona materiales educativos y coordina con genetista, registrando datos para investigación. 

El protocolo DICE-APER es la respuesta a la necesidad de una Atención Primaria más resolutiva y humana. Al implementar esta herramienta, el médico de familia no solo trata una "patología rara", sino que cuida de una persona con necesidades excepcionales, devolviendo a la consulta de cabecera su papel como eje vertebrador de la salud.

sábado, 28 de marzo de 2026

Cine y Pediatría (846) “La niña de la cabra”, un cuento de amistad infantil

 

Ana Asensio es una actriz madrileña cuya trayectoria se ha desarrollado entre las teleseries y papeles de reparto en algunos largometrajes. Pero su mayor relevancia derivas de cuando dio el salto a la dirección (también como guionista) en la impactante ópera prima Most Beautiful Islands (2017), basada en hechos reales, su propia experiencia en Nueva York. Una sórdida película, muy diferente a su segunda obra como directora y guionista, La niña de la cabra (2025), un encantador cuento de amistad infantil en la periferia de Madrid a finales de la década de los ochenta, una historia de iniciación donde una niña vive su duelo, su despertar crítico y la fractura entre el mundo que le han contado y el que descubre junto a una amiga gitana y su cabra. 

Elena (Alessandra González) tiene 8 años y se prepara para la Primera Comunión justo después de la muerte de su abuela, figura afectiva clave. Hija única en una familia católica no prácticamente de clase media, la madre peluquera, el padre taxista, no bien avenidos por ese crudo día a día de salir adelante. “Tu abuela está en el cielo… Que se ha muerto”, le dice una vecina cuando pregunta por su abuela. Y al despertarse reza “Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan, dos por los pies, dos por la cabecera y la Virgen María por compañera… Dios, no dejes que el diablo coja a mi abuela”. Y mientras tanto, en la catequesis el cura (Enrique Villén, con su particular estrabismo) les dice: “Los pecados son todo aquello que nos aleja de Dios”. Y Elena pregunta a su madre, sin obtener respuesta: “¿Y cuándo tomas la comunión eres una persona diferente?”

En ese contexto de confusión para su edad, donde Elena llega a discutir con una compañera de clase si el cielo existe o no, conocerá a Serezade (Juncal Fernández), una niña gitana de su misma edad que acompaña a su familia en esos espectáculo de música y cabra que se realizaban en las plazas de las ciudades. Serezade nunca se separa de su cabra Lola y vive en los márgenes, fuera de las normas y del imaginario “respetable” que rodea a Elena, quien percibe en la cabra un símbolo de la muerte o del más allá oscuro (idea que se nos subraya en una de las primeras escenas, cuando hace la visita escolar al Museo del Prado y le explican el cuadro de Goya conocido como “El Aquelarre”). 

A partir de esa breve amistad, la película sigue el punto de vista de Elena mientras observa el racismo cotidiano hacia Serezade, el clasismo entre vecinos y familiares, y las respuestas rígidas de la religión a sus preguntas sobre muerte, cielo o culpa. El relato es sencillo en la superficie (un verano, una comunión, una amistad), pero funciona como un viaje emocional y simbólico donde cada pequeña aventura (escapadas, conversaciones, rituales) hace que la niña cuestione si el mundo es realmente como se lo han explicado los adultos. Las conversaciones entre ellas incluyen temas también trascendentales como cuando Elena le refiere eso de “Todos nos vamos a morir e iremos al cielo o al infierno”, y Serezade le contesta: “Pero los gitanos, no”. Hasta que llega lo que era de esperar: “Mis padres no me dejan estar contigo”. 

El recurso de estas películas de época es situarnos en aquel año 1998 a través de las distintas referencias que muchos recordamos con la nostalgia del tiempo: así en la televisión oímos noticias del secuestro de Emiiano Revilla, aparece “El Pirri”, prototipo de aquel cine quinqui tan propio de la década de los 80; y suenan canciones como “Made in Spain, la chica que yo quiero” de la Década Prodigiosa y “No controles” de Olé, Olé. 

Sí es cierto que el tercio final de la historia es menos creíble, e incluye imágenes oníricas algo bueñuelianas de Elena en globo y cruzando el arco iris, con referencias a la muerte de la abuela y la imagen de la cabra Lola. Y así llegamos al día de su comunión. Y la familia gitana de Serezade se desplaza a otro lugar donde le han concedido un piso y tiene que vender la cabra. “Esa es la última vez que vi a Serezade. El espectáculo de la cabra desapareció de las plazas de Madrid. Y quizás Serezade y su mundo nunca existieron”, es la voz en off de una Elena adulta, cuya voz lo pone la propia directora. 

El trabajo con las dos preciosas niñas debutantes –Alessandra González y Juncal Fernández – es uno de los grandes aciertos: su relación se siente orgánica, casi documental, y la crítica ha destacado cómo sostienen el peso del film con una mezcla de fragilidad y espontaneidad que vuelve creíbles las escenas cotidianas. Y bajo su envoltorio de “cuento de amistad infantil”, la película articula varias líneas de reflexión: 1) el duelo y muerte en clave infantil (sus dudas sobre qué es el cielo, dónde está realmente la abuela y qué sentido tienen los rituales, allí donde el duelo infantil es una mezcla de dolor, curiosidad y juego, donde perciben las ausencias con una lucidez que descoloca a los mayores); 2) el papel de las religión, la culpa y Primera Comunión (su amistad con Serezade y el impacto de la muerte hacen que empiece a percibir las grietas entre el discurso de la Iglesia y la realidad social que ve); 3) el clasismo y los racismo cotidianos (porque en la época de la película eran evidentes las diferencias entre la niña paya de barrio ordenado frente a la niña gitana asociada a pobreza, suciedad o peligro, con la cabra como emblema de “lo que no debe estar aquí”); 4) la infancia como espacio de resistencia, donde Elena observa, pregunta, imagina y se rebela con pequeñas desobediencias (escaparse, hacer preguntas incómodas, creer en sus propios juegos y símbolos) y es a través de la cabra, imagen de lo que no encaja en las normas, donde descubre nuevas formas de entender la vida y la muerte. Porque La niña de la cabra defiende que mirar el mundo desde la niñez no es simplificarlo, sino señalar las contradicciones que los mayores han aprendido a no ver. 

La amistad infantil es un pilar fundamental para el desarrollo emocional, social y cognitivo de los menores, actuando como "campo de entrenamiento" para habilidades vitales que perduran en la adultez. Sus beneficios son claros, tanto en la esfera del desarrollo psicoemocional (regulación de emociones, práctica de la empatía, negociación de confictos,…) como en la autoestima y resiliencia. Y La niña de la cabra se suma ya a otros simbólicos títulos ya volcados en Cine y Pediatría, como las películas estadounidenses E.T., el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982), Cuenta conmigo (Rob Reiner, 1986), Que nada no separe (Peter Horton, 1995) y Un puente hacia Terabithia (Gábro Csupó, 2007), las películas francesas Adiós, muchachos (Louis Malle, 1987) y El principito (Mark Osborne, 2015), las películas belga Aves de paso (Olivier Ringer, 2015) y Close (Lukas Dhont, 2022), las películas japonesas Quiero comerme tu páncreas (Shin'ichirô Ushijima, 2018) y Monstruo (Hirokazu Koreeda, 2023), la película mexicana El niño y el muro (Ismael Rodríguez, 1965), la sueca Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008), la brasileña Mi planta de naranja lima (Marcos Bernstein, 2012), la islandesa Heartsone, corazones de piedra (Guðmundur Arnar Guðmundsson, 2016), la ucraniana Antón, su amigo y la revolución rusa (Zaza Urushadze, 2019), la italiana Las ocho montañas (Felix Van Groeningen, Charlotte Vandermeersch, 2022),… por citar algunas. Porque la amistad es un tema universal y necesario.            l 

 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Nuevo número de Evidencias en Pediatría: marzo 2026

 

Un nuevo número trimestral de la revista Evidencias en Pediatría ha llegado: ciencia con calidad y conciencia. 

El número libre en todos sus contenidos pueden ser consultados en este enlace, pero os dejamos los temas tratados. 

Artículos Valorados Críticamente: 

Normalizar el índice de masa corporal, ¿es suficiente? 

¿Es útil continuar administrando ondansetrón en domicilio para una gastroenteritis? 

La opoterapia se asocia con menos episodios agudos en niños con pancreatitis aguda recurrente o crónica 

Hidroxicloroquina para profilaxis de bloqueo auriculoventricular congénito: el fármaco más recomendado, pero con escasa evidencia 

Tratamiento de segunda línea en crisis asmática grave pediátrica: en busca de la mejor opción 

No está clara la no inferioridad del tratamiento corto en niños con infección febril del tracto urinario 

Fundamentos de Medicina Basada en la Evidencia: 

Principales algoritmos de aprendizaje automático. Parte 1

domingo, 22 de marzo de 2026

Hospitales “líquidos”, más allá de los hospitales “sólidos” y “gaseosos”

 

En la literatura sobre organización sanitaria en internet, “hospital líquido”, “hospital sólido” y “hospital gaseoso” se usan como metáforas inspiradas en los estados de la materia para describir el grado de apertura digital, interacción y presencia social de un hospital. Estas etiquetas no son categorías oficiales, sino imágenes para pensar la transformación de los centros desde los inicios del siglo XXI en la era de la web 2.0 y las redes sociales. Y que a partir de los años ha evolucionado a la web 3.0, 4.0 y la propia inteligencia artificial actual. 

Veamos el significado de cada definición metafórica. 

- Hospital “sólido” 
Es el hospital tradicional, centrado en el edificio y en sus procesos internos. Predomina una cultura jerárquica, estructuras informáticas rígidas, webs estáticas y comunicación unidireccional (comunicados, notas de prensa, información básica). La información “no fluye”: cuesta cambiar procedimientos, incorporar nuevas herramientas digitales o abrir espacios de participación de pacientes y familias. La presencia en la red se limita muchas veces a una página institucional poco actualizada, sin interacción real con usuarios. 

- Hospital “gaseoso” 
Representa un modelo evanescente y disperso: hay presencia en la red, pero desordenada, poco institucional y difícil de concretar. Abundan perfiles sueltos, iniciativas individuales, blogs, cuentas en redes sin coordinación ni estrategia. El hospital “está” en la red, pero sin identidad clara, sin políticas de calidad y sin garantías de continuidad o responsabilidad sobre lo que se comunica. Se asocia a ruido informativo, mensajes poco coherentes y una difícil alineación con los objetivos asistenciales y de seguridad del paciente. 

- Hospital “líquido” 
Es el hospital que “se desborda” más allá de sus paredes y utiliza la red y la web social para estar presente allí donde están pacientes, familias y profesionales. Integra el hospital físico (H1.0) con una capa digital (H2.0) ágil, interactiva y colaborativa: webs dinámicas, portales del paciente, teleconsulta, comunidades virtuales, blogs, redes sociales, recursos educativos multimedia. La información fluye entre niveles asistenciales, entre profesionales y con la ciudadanía, con una estrategia clara de comunicación, participación y transparencia. 

Intenta evitar tanto la rigidez del modelo “sólido” como la dispersión del “gaseoso”, apostando por estructura, pero también por apertura, escucha activa y co-creación con los usuarios. 

Cabe recordar que el concepto de "hospital líquido" es predominantemente español, sin equivalentes directos pioneros en otros países bajo ese nombre específico, aunque se inspira en tendencias globales de Hospital 2.0 y e-salud (como telemedicina y redes sociales en sanidad) con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona como epicentro desde 2009, referente que ha extendido el concepto en España y Latinoamérica por similitudes culturales y digitales. 

Fue el primer proyecto explícito de "hospital líquido", con eCAre para telemonitorización pediátrica y redes sociales, así como posteriores evoluciones que han desembocado en la IA en 4.0. Pero características similares (atención deslocalizada, digital y colaborativa) precedieron o paralelizan el concepto de “hospital líquido” en hospitales punteros como Mayo Clinic, Cleveland Clinic o Karolinska University Hospital, Singapur National University Hospital, por citar algunos. 

Desde el año 2014 nuestro Servicio de Pediatría se sumó a este concepto e idea de gestionar la información, la formación y la gestión, tal como hemos publicado a lo largo del tiempo en diferentes congresos científicos. En este enlace un ejemplo de lo que desarrollaremos en un posterior post.  

En este video (en español e inglés) realizamos una aproximación a este concepto desde nuestro Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante.

  

sábado, 21 de marzo de 2026

Cine y Pediatría (845) “La voz de Hind”, la voz de la conciencia de una niña en Gaza

 

La mejor película internacional de los recientes Premios de la Academia ha ido a parar a la noruega Valor sentimental (Joachim Trier, 2025), que se ha alzado con el Óscar por delante de las otras candidatas: la española Sirat (Oliver Laxe, 2025), la iraní Un simple accidente (Jafar Panahi, 2025), la brasileña El agente secreto (Kleber Mendonça Filho, 2025) y la tunecina La voz de Hind (Kaouther Ben Hania, 2025). Y esta última es la que hoy viene a Cine y Pediatría, un drama bélico basado en hechos reales que reconstruye, casi en tiempo real y desde una sola sala, el intento desesperado de rescatar a una niña palestina atrapada en un coche bajo el fuego en Gaza, utilizando como columna vertebral la grabación auténtica de su llamada de auxilio. Y así comienza: “Gaza, 29 de enero de 2024. El ejército israelí ordena la evacuación del barrio de Tel Al-Hawa. Esta dramatización se basa en hechos reales y en las llamadas de emergencias grabadas ese día… Las voces telefónicas son reales”. Película que viene con la estela de dos hitos: ser ganadora del Premio del Público (con la puntuación más alta de la historia) en el Festival de San Sebastián y Gran Premio del Jurado (León de plata) en el de Venecia con 24 minutos de ovación, amén de sendos premios en Toronto, Londres, Chicago,… Y no es de extrañar. Porque es cine conciencia necesario. 

Para ponerse en situación cabe realizar un breve recordatorio histórico a este conflicto israelí-palestino que se remonta a finales del siglo XIX con el movimiento sionista y aquellas tensiones por la inmigración judía a Palestina bajo mandato británico, si bien las hostilidades directas con Gaza como foco se inician tras la Guerra Árabe-Israelí de 1948. Desde entonces, Gaza se convirtió en un punto de tensiones fronterizas con incursiones palestinas (fedayines) y represalias israelíes en los años 1950-1960, aunque no un conflicto armado continuo. La Guerra de los Seis Días (junio 1967) marca el inicio de la ocupación israelí directa de Gaza y Cisjordania. Esta ocupación (hasta la retirada unilateral de colonos y tropas en 2005) generó asentamientos, resistencia palestina y la primera Intifada (1987-1993), que surgió precisamente en Gaza con protestas masivas contra la ocupación. 

Durante el siglo XXI han recurrido los conflictos, incluyendo la segunda Intifada (2000-2005), hasta que en 2007 Hamás toma el control y gobierno de Gaza (2007), iniciando un ciclo de confrontaciones. La guerra actual, en la que se fundamenta esta historia y película, se inicia en octubre de 2023 con el ataque masivo de Hamás. Y de allí llegamos a esta fecha del 29 de enero de 2024 de la impactante película La voz de Hind 

Ese día los trabajadores de la Media Luna Roja Palestina reciben una llamada de emergencia de Hind Rajab Hamada, una niña de 6 años atrapada en un coche rodeado de tanques en Gaza, junto a los cadáveres de sus tíos y primos muertos por disparos del ejército israelí. Aunque los operadores de la Media Luna le dicen a la niña que sus familiares que están dormidos, la niña es clara: “Están todos muertos. Solo hay cuerpos muertos. Toda mi familia”. 

Y es así que, a lo largo de unos 70 minutos de grabación real, los operadores Omar (Motaz Malhees) y Rana (Saja Kilani) tratan de mantener a Hind en línea, calmarla, obtener datos sobre su ubicación y coordinar con su superior Mahdi (Amer Hiehel) el envío de una ambulancia, que necesita además la autorización del propio ejército israelí para poder acercarse. La película se desarrolla casi íntegramente en el centro de operaciones reconstruido de la Media Luna Roja, donde seguimos en tiempo presente el caos burocrático, la presión emocional y la impotencia de los equipos que escuchan, sin poder ver, lo que sucede a su interlocutora. No hay imágenes explícitas de violencia: todo lo que ocurre en el exterior —los disparos, los tanques, el miedo físico— se transmite únicamente a través de la banda sonora, la voz de Hind y las reacciones de los adultos que la escuchan. “Quédate conmigo… Tengo miedo. Por favor, venid por mí”, les suplica la niña a Rana; y continúa: “Pronto será de noche. Tengo miedo de la oscuridad”. 

El espectador intuye desde el principio que Hind no sobrevivirá y que tampoco lo harán el médico y el conductor de la ambulancia que acuden en su ayuda, lo que convierte cada decisión, cada cortesía burocrática y cada llamada en una cuenta atrás teñida de fatalismo moral. La trama, en apariencia mínima, se convierte así en una experiencia de tensión sostenida y de observación de las estructuras (militares, administrativas, mediáticas) que deciden, a distancia, el destino de una vida infantil concreta. Una historia tan dura como necesaria, donde resuena en la conciencia del espectador la débil de Hind al decir a los miembros de La Luna Roja: “Daos prisa, venid a buscarme. Salvadme, venid a salvarme. Creo que me muero. Sé que me estoy muriendo”…. Fundido en negro y la notafinal: “La voz de Hind desapareció a la 19:30… No se supo que había sido de Hind, Zaino y Madhoun - estos últimos eran el médico y el conductor de la ambulancia que iban en busca de la niña - durante los 12 días que duró el asedio, hasta que se retiró el ejército israelí…355 balas impactaron en el coche de los Hamada”. Y nos quedamos con la última imagen de Hind en la playa, allí donde quería volver, a jugar con la arena y las olas cuando la guerra acaraba… 

La voz de Hind es un largometraje de la directora tunecina Kaouther Ben Hania, que ya había explorado los límites entre documental y ficción en Las cuatro hijas (2023) y El hombre que vendió su piel (2020), ambas también nominadas en su momento al Óscar a mejor película internacional. El film emplea la grabación auténtica de la llamada de Hind sobre la que Ben Hania construye una dramatización casi en una única localización, con actores profesionales palestinos que encarnan a los paramédicos y responsables del centro de operaciones… y que nos hacen sentir allí. Donde sentimos su impotencia y dolor.  

Porque Ben Hania construye un dispositivo de cámara casi claustrofóbico, pegado a los rostros y gestos de los trabajadores de la Media Luna Roja, que encarna lo que podríamos llamar el fuera de campo absoluto: todo el horror está fuera del encuadre, pero se filtra acústicamente. Esta elección, al renunciar a mostrar destrucción y cuerpos, no suaviza la violencia, sino que la hace más insoportable, porque la imaginación del espectador completa lo que falta guiada por la voz de la niña y por los silencios cargados de significado. La mezcla de ficción y no ficción se articula en tres niveles: el documento sonoro original, la recreación escénica con actores y la construcción dramática mediante el montaje, que ordena ese tiempo real en una progresión de tensión y desgaste emocional. El film convierte el dispositivo de un “call center” humanitario en un microcosmos del conflicto: ahí cristalizan la burocracia militar, la dependencia de permisos, la precariedad de recursos y la vocación de cuidado de unos profesionales cuya ética choca frontalmente con las lógicas bélicas. 

Formalmente, el uso del sonido es el auténtico protagonista: el timbre de la voz de Hind, las interferencias de la línea, las órdenes cruzadas, los ruidos de fondo y los disparos lejanos son los que organizan la puesta en escena, más que el movimiento de cámara o los cambios de decorado. La película así se sitúa en la tradición de un cine de guerra que opta por el fuera de campo frente al espectáculo visual de la destrucción, lo que refuerza su dimensión ética. 

Recordar que el origen del proyecto está en la difusión, a comienzos de 2024, de fragmentos de las llamadas de socorro de Hind en diversos medios, que impactaron profundamente a Ben Hania hasta el punto de detener otros trabajos para contactar con la Media Luna Roja Palestina y solicitar acceso a la grabación completa. La organización le facilitó los 70 minutos de audio, pero la directora solo aceptó seguir adelante con el beneplácito de la madre de Hind, cuyo permiso fue condición ética indispensable para hacer la película. Y esa madre es la que nos aboca a la escena final… 

Cuando acaban los 89 minutos de metraje, la película no se puede despegar de nuestra mente (o no debería hacerlo). Y es una magnífica oportunidad para que sus reflexiones y enseñanzas calen hondo. Veamos algunas esenciales: 1) el valor absoluto de una sola vida infantil con nombre y voz reconocible, y que rompe la abstracción de las cifras de guerra y nos recuerda que cada estadística es un universo perdido, con miedos concretos y deseos truncados, allí donde Hind deja de ser “una víctima más” para convertirse en sujeto; 2) la ética del cuidado frente a la lógica bélica, en ese enfrentamiento continúo entre los trabajadores de la Media Luna Roja con las estructuras militares y burocráticas que priorizan la seguridad de los tanques sobre la vida de una niña; 3) el poder (y el riesgo) del testimonio, donde la voz real de Hind convierte la película en un acto de memoria y de resistencia y que se integra en un relato que aspira a la justicia simbólica; 4) la guerra (la cruel guerra) como colapso de sistemas, no solo como enfrentamiento de ejércitos, donde todo falla, incluso lo básico, lo ético…como es la salud y la vida de un niña de 6 años (imaginemos a alguno de nuestros hijos o nietos de esa edad en esa situación). Y, sobre todo, considerar el cine como espacio de duelo y de responsabilidad, materia esencial para la educación y la reflexión social, material privilegiado para discutir derechos de la infancia en conflictos armados, límites éticos de la representación, y el papel de los profesionales sanitarios y humanitarios en contextos extremos. Una película para prescribir y prescribirnos en la familia, en las escuelas, en la sociedad… Pero que, sobre todo, deberían ver responsables y políticos.

 

miércoles, 18 de marzo de 2026

Medios de comunicación y nutrición infantil: mitos e influencias

 

La influencia de los medios de comunicación en los hábitos alimenticios y la salud de la población infantil es un debate bien conocido, pero quizás cada vez más relevantes ante un mayor porcentaje de población dependiente de las diferentes pantallas (móvil, tabletas, televisión, etc.). Porque cabe distinguier entre los procesos biológicos de la nutrición y el acto voluntario de la alimentación, advirtiendo sobre un círculo vicioso impulsado por la publicidad consumista. Y cabe denunciar (los pediatras en primer lugar, si cabe) los múltiples bulos nutricionales, como las falsas bondades de los "superalimentos", las dietas milagro y el uso innecesario de bebidas energéticas en niños. Y nada es banal, porque la relación pantallas y platos vincula el consumo de medios con patologías graves como la obesidad, la anorexia y la ortorexia. Y es que, sin duda, es preciso insistir en la autorregulación publicitaria más estricta para proteger a los niños de mensajes comerciales engañosos e irresponsables. 

Analicemos algunas preguntas en detalle. 

a) ¿Cómo influyen las pantallas y la publicidad en la obesidad infantil? 

Las pantallas y la publicidad ejercen una influencia significativa y multifacética en el desarrollo de la obesidad infantil, actuando principalmente a través del fomento del sedentarismo y la promoción de hábitos alimentarios poco saludables. 

- Impacto de las pantallas (televisión e internet) 
Sedentarismo. El uso de pantallas se asocia directamente con la falta de ejercicio físico y el tiempo dedicado a actividades sedentarias. En España, por ejemplo, los niños pasan una media de 200 minutos al día frente al televisor, una cifra que se aproxima al tiempo que pasan en el colegio (300 minutos). 
Desequilibrio en los hábitos. El consumo de medios desplaza otras actividades saludables y se vincula con la adquisición de malos hábitos de nutrición. Existe una conexión establecida en los estudios entre el consumo de televisión y la obesidad. 

- Influencia de la publicidad 
• Promoción de alimentos no saludables. La publicidad actúa como un elemento desestabilizador que deforma la realidad. En las cadenas de televisión, el la gran mayoría de los anuncios dirigidos a niños animan al consumo de alimentos no saludables, mientras que solo un pequeño porcentaje promociona productos idóneos como frutas, verduras o pescado. 
• Contenidos específicos. Aproximadamente la mitad de la publicidad infantil se centra en productos de bajo valor nutricional, como chocolates, golosinas, postres lácteos azucarados, bollería industrial, galletas hipercalóricas y aperitivos salados. 
• El fenómeno del "filiarcado". Los niños no solo son receptores de publicidad, sino que influyen decisivamente en el gasto familiar (estimado en 6.000 millones de euros al año en España) y compran individualmente chucherías y golosinas, lo que refuerza el ciclo de consumo de productos obesogénicos. 

Esta combinación de factores ha dado lugar a lo que se denomina la epidemia de la "globesity" (obesidad global), caracterizada por la estigmatización de la obesidad y cambios drásticos en la dieta, donde la comida rápida y los refrescos sustituyen progresivamente a dietas más equilibradas como la mediterránea. 

b) ¿Cuáles son los mitos nutricionales más comunes difundidos por los medios? 

Los medios de comunicación y la publicidad suelen difundir diversos bulos o mitos nutricionales que pueden confundir a la población, especialmente en lo que respecta a la nutrición infantil. 

- Mitos sobre bebidas y suplementos 
Bebidas isotónicas para deportistas. Existe el mito de que los niños que realizan cualquier tipo de deporte deben consumir obligatoriamente bebidas "isotónicas". 
Refrescos para la rehidratación. Se difunde falsamente que ciertos refrescos sirven para hidratar a niños que sufren de vómitos o diarrea. 
Bebidas "energéticas" y suplementos. Se promociona el uso de bebidas energéticas y suplementos de vitaminas como si fueran necesarios o beneficiosos de forma generalizada para adolescentes y jóvenes. 
Omega-3 y aceite de pescado. A menudo se presentan como una "nueva panacea" para la salud sin matices científicos claros. 

- Mitos sobre la naturaleza y las propiedades de los alimentos 
Lo "natural" es siempre mejor. Se propaga el bulo de que todo lo que se etiqueta como "natural" es automáticamente saludable, seguro, beneficioso o inocuo. 
"Superalimentos" y antioxidantes. Se ha creado una mitología alrededor de los llamados "superalimentos" y el poder absoluto de los antioxidantes. 
Bebidas "dietéticas" para adelgazar. Existe la creencia errónea de que el consumo de bebidas dietéticas ayuda por sí solo a la pérdida de peso. 
Alimentos funcionales. Se critica el "estruendo" o la excesiva publicidad en torno a los alimentos funcionales (prebióticos, pro y simbióticos), señalando que esta publicidad "positiva" puede incluso conducir a la ortorexia (obsesión por la comida sana). 

- Mitos sobre dietas y regulación 
Dietas milagro. Los medios suelen ser plataformas para la difusión de "dietas milagro" que prometen resultados rápidos sin base científica. Y hay tantas dietas como “influencers” de la nutrición, lo que se convierte en una casi pandemia. 
Declaraciones de salud. Muchas veces se confunden las "declaraciones nutricionales" (alegaciones sobre nutrientes) con "declaraciones saludables" (beneficios específicos para la salud), lo cual es aprovechado por la mercadotecnia para aumentar ventas. 

Y es así que la publicidad actúa como un espejo deformado de la realidad, simplificando y estereotipando la información nutricional para favorecer objetivos comerciales (vender más) por encima de los objetivos de salud (promover buenos hábitos). Por ello, se recomienda no creer todas las afirmaciones de los supuestos especialistas en medios ni de la publicidad. 

c) ¿Cómo se define el concepto de filiarcado en nutrición? 

En el contexto de la nutrición y la comunicación, el filiarcado se define como el poder y la influencia decisiva que ejercen los niños sobre el gasto familiar y sus propios hábitos de consumo. Se describe como un "pequeño gran lobby" que convierte a la infancia en la pieza clave para la publicidad. Este concepto se sustenta en dos realidades fundamentales: 
Capacidad de compra individual. Los niños realizan compras de forma autónoma, destinando grandes sumas de dinero (aproximadamente 900 millones de euros al año en España) a productos como golosinas y chucherías. 
Influencia en el presupuesto del hogar. Tienen un peso determinante en las decisiones de compra de la familia, lo que representa un gasto estimado de 6.000 millones de euros anuales. 

La publicidad aprovecha y fomenta este fenómeno mediante lo que el autor llama "maduración artificial", concediendo a los niños una supuesta capacidad de decisión e independencia de criterios que en realidad busca imponerles gustos y actitudes orientados al consumo. De este modo, se les trata como "jóvenes adolescentes" prematuros para maximizar las ventas de la industria alimentaria. 

d) ¿Qué acciones se pueden considerar para pediatras y familias responsables? 

- Acciones para pediatras y sociedades científicas 
Educar y conocer la realidad. Es fundamental que el pediatra comprenda conceptos actuales como los screenagers (jóvenes que viven a través de pantallas), el filiarcado (la influencia decisiva de los niños en el gasto familiar), la globesity y la ortorexia. 
Prescribir salud digital. Se recomienda "prescribir" enlaces a sitios web saludables y educar a las familias en el buen uso de las pantallas, con buenos enlaces sobre nutrición y estilos de vida (incluido la prescripción de naturaleza). 
Integración y defensa ética. Los profesionales deben integrar la nutrición infantil con una visión de los mass media y defender la ética de su profesión por encima de intereses comerciales, incluso ante sus propias sociedades científicas si fuera necesario. 
Promover la regulación. Apoyar y defender el Código de Autorregulación de contenidos televisivos e infancia, así como promover objetivos saludables en los medios de comunicación. 
Evitar la pasividad contra el "pecado por omisión" (pensar que estos temas no les corresponden) y el "pecado por acción" (permitir que conflictos de interés antepongan objetivos comerciales a los de salud). 

- Recomendaciones para familias responsables 
Mantener un espíritu crítico. No se deben creer todas las afirmaciones, ya provengan de supuestos especialistas o de la publicidad. 
Analizar los intereses económicos. Es importante meditar sobre los intereses de las industrias de alimentación, que en ocasiones están asociadas con empresas farmacéuticas. 
Asumir la responsabilidad. Las familias tienen una gran responsabilidad en la supervisión de los contenidos que consumen sus hijos, especialmente ante la "falacia" del horario infantil y la prevalencia de la telebasura. 

e) ¿Qué importancia tiene el Código de Autorregulación en la protección infantil? 

El Código de Autorregulación es una herramienta fundamental, aunque actualmente insuficiente, diseñada para proteger a los menores de los efectos negativos de la publicidad y los contenidos mediáticos inadecuados. Se identifican dos marcos principales: el Código de Autorregulación de contenidos televisivos e infancia (2004) y el Código PAOS, centrado específicamente en la publicidad de alimentos dirigida a menores. La importancia y situación de estos códigos se resumen en los siguientes puntos: 

- Marco de protección frente a la "Telebasura".  El Código busca establecer límites para evitar la publicidad irresponsable, partiendo de la premisa de que los niños son grandes consumidores de anuncios y estos, a su vez, "consumen a los niños". Se intenta combatir el paso de la "telebasura" a la "comida basura", regulando qué mensajes llegan a la infancia en los momentos de mayor consumo. 

- Limitaciones de la Autorregulación. A pesar de su existencia, las fuentes señalan que la autorregulación por parte de las empresas de alimentación no es suficiente para reducir el impacto negativo de la publicidad. Como prueba de ello, se indica que el 90% de los anuncios dirigidos a niños siguen promocionando alimentos no saludables, mientras que el horario infantil se califica como una "falacia" e "irresponsabilidad" de los programadores. 

- Recomendaciones para su efectividad. Para que estos códigos tengan una verdadera importancia en la protección infantil, cabe evolucionar hacia los siguientes estándares: 
• Regulación legislativa: no depender solo de la voluntad de las empresas, sino establecer estándares basados en criterios científicos y regulados por ley. 
• Ampliación de soportes: las restricciones no deben limitarse a la televisión, sino extenderse a todos los soportes publicitarios (internet, móviles, etc.). 
• Fomento de lo saludable: el código no solo debe restringir, sino promocionar activamente los anuncios de alimentos y bebidas saludables. 

- Papel de las sociedades científicas y el Gobierno 
Es deber de las sociedades de pediatría defender y apoyar estos códigos para asegurar que los medios de comunicación cumplan con objetivos saludables en lugar de meramente comerciales. Asimismo, se recalca que es una obligación del gobierno regular estos contenidos para garantizar una televisión y unas tecnologías de la información responsables 

En estos videos (en español e inglés) difundimos algunos de estos mensajes alrededor de las pantallas, los screenagers y los platos de nuestra infancia y juventud.

 

lunes, 16 de marzo de 2026

El proyecto Cine y Pediatría se viste de los Premios Óscar

 

Se acaba de celebrar la 98ª edición de los Premios Óscar, otra fiesta del séptimo arte. Donde, como en todos los festivales de cine, el premio más codiciado es el de nejor película. Un galardón que ha viajado en su primera edición de Alas (Wings, William A. Wellman, 1927) a esta edición 98 del año 2026, con Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson, 2025). 

En este recorrido las películas que han obtenido mayor número de premios Óscar son: Titanic (James Cameron, 1997) con 11 estatuillas (de 14 candidaturas), Ben Hur (William Wyler, 1959) con 11 estatuillas (de 12 candidaturas), El Señor de los Anillos: el retorno del Rey (The Lord of the Rings: The Return of the King, Peter Jackson, 2003) con 11 estatuillas (de 11 candidaturas, pleno). 

A estos “big three” le siguen Lo que viento se llevó (Gone with the Wind, Victor Fleming, George Cukor, Sam Wood, 1939), con 10 estatuillas (de 13 candidaturas), West Side Story (Robert Wise, Jerome Robbins, 1961) con 10 (de 11 candidaturas), El paciente inglés (The English Patient, Anthony Minghella, 1996) con 9 (de 12 candidaturas), Gigi (Vicente Minnelli, 1958) con 9 (de 9 candidaturas, pleno), El último emperador (The Last Emperor, Bernardo Bertolucci, 1987) con 9 (de 9 candidaturas, pleno), De aquí a la eternidad (From Here to Eternity, Fred Zinnemann, 1953) con 8 (de 13 candidaturas), La ley del silencio (On the Waterfront, Elia Kazan, 1954) con 8 (de 12 candidaturas), Gandhi (Richard Attenborough, 1982) con 8 (de 11 candidaturas), Amadeus (Milos Forman, 1984) con 8 (de 11 candidaturas), Cabaret (Bob Fosse, 1972) con 8 (de 10 candidaturas), Slumdog Millionaire (Danny Boyle, Loveleen Tandan, 2008) con 8 (de 10 candidaturas) y Los mejores años de nuestra vida (The Best Years of Our Lives, William Wyler,1946) con 8 (de 8 candidaturas, pleno), por citar las principales. 

Y los directores que más veces han obtenido el premio Óscar a Mejor director son John Ford (con 4 galardones), Frank Kapra y William Wyler (con 3 galardones cada uno), seguido por un buen número con 2 galardones cada uno (Lewis Milestone, Frank Borzage, Frank Lloyd, Leo McCarey, Joseph L. Mankiewicz, Elia Kazan, George Stevens, Billy Wilder, David Lean, Robert Wise, Fred Zinnemann, Miloš Forman, Steven Spielberg, Clint Eastwood, Ang Lee, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón). 

Y algunas de estas películas forman parte ya de la familia de Cine y Pediatría. Veamos tanto la categoría de Mejor película (que comenzó en 1927) como de Mejor película internacional (o de lengua extranjera, que comenzó en 1947 como Premio especial, en 1950 como Premio honorífico y ya en 1956 como Premio competitivo, tal como le conocemos). 

a) En la categoría de MEJOR PELÍCULA, estas son las películas que ya forman parte de Cine y Pediatría: 

- Oliver (Oliver!, Carole Reed, 1968)  

- Kramer contra Kramer (Kramer vs Kramer, Robert Benton, 1979) 

- Rain Man (Barry Levinson, 1988) 

- Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994) 

- American Beauty (Sam Mendes, 1999) 


- Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008) 

- Spotlight (Tom McCarthy, 2015) 

- Moonlight (Barry Jenkins, 2016) 

- Parásitos (Gisaengchung, Bong Joon-ho, 2019) 

- CODA: Los sonidos del silencio (CODA, Siân Heder, 2021) 

b) En la categoría de MEJOR PELÍCULA INTERNACIONAL, estas son las películas que ya forman parte de Cine y Pediatría: 

- El limpiabotas (Scisuciá, Vittorio de Sica, 1947) – como Premio especial -. Italia 

- Ladrón de bicicletas (Ladri di biciclette, Vittorio de Sica, 1949) - como Premio especial -. Italia 

- Juegos prohibidos (Jeux interdits, René Clément, 1952) - como Premio honorífico -. Francia 

Amarcord (Federico Fellini, 1974). Italia 

- El tambor de hojalata (Die Blechtrommel, Volker Schlöndorff, 1979). Alemania 

- Fanny y Alexander (Fanny och Alexander, Ingmar Bergman, 1983). Suecia 

- Pelle el conquistador (Pelle erobreren, Bille August, 1988). Dinamarca 

- Cinema Paradiso (Nuovo Cinema Paradiso, Giuseppe Tornatore, 1989). Italia 

- Kolya (Kolja, Jan Sverák, 1996). República Checa 

- La vida es bella (La vita é bella, Roberto Benigni, 1998). Italia 

- En un mundo mejor (Hævnen, Susanne Bier, 2010). Dinamarca 

- El hijo de Saúl (Saul fia, László Nemes, 2015). Hungría 

- Roma (Alfonso Cuarón, 2018). México 

- Parásitos, ya enumerada también como Mejor película (la única que ha conseguido ambos galardones)

Seguiremos a los nuevos títulos que triunfen alrededor de la infancia, adolescencia y familia.

sábado, 14 de marzo de 2026

Cine y Pediatría (844) “Los Domingos” para el discernimiento vocacional

 

Dos películas partían como favoritas en la 40ª edición de los Premios Goya 2026: Los domingos (Alauda Ruiz de Azua, 2025) con 13 nominaciones y Sirât (Oliver Laxe, 2025), con 11. Dos películas que son polos opuestos por la temática y por la propia reacción del espectador, y que finalmente si se repartieron la mayoría de las estatuillas: en el caso de Sirât, aquellas de carácter técnico (seis en total, como fotografía, sonido, música original, montaje, dirección de producción y dirección artística) y Los Domingos cinco de mayor peso (mejor película, directora, actriz principal, actriz de reparto y guion original). Y era de esperar lo de esta última, pues ya venía con la vitola de haber conseguido la Concha de Oro en San Sebastián y otros muchos premios. 

Y es que el nombre de esta directora vasca, Alauda Ruiz de Azua, ya nos sorprendió con su ópera prima en el largometraje, Cinco lobitos (2022), donde logró tres premios Goya (mejor dirección novel, actriz principal y actriz secundaria) en aquella gala en la que arrasó As Bestas (Rodrigo Sorogoyen, 2022). Y de nuevo, la directora regresa a los conflictos familiares, en la que en Los Domingos una joven se plantea abrazar la vida de monja de clausura, una decisión que provoca un terremoto familiar que nos enfrenta al pragmatismo de su padre viudo, al ateísmo de una tía asertiva y a la fe de la joven, distintas posiciones que nos hacen replantear como espectadores algunos valores de la sociedad, la fe y la religión. Una película que sorprende por el respeto con el que se trata el tema desde todos los puntos de vista.  

Ainara (Blanca Soroa), una joven brillante de 17 años huérfana de madre y la mayor de tres hermanas, interna en un colegio religioso, anuncia a su familia que quiere convertirse en monja de clausura, optando por la vida religiosa en lugar de la universidad esperada por todos. Esta decisión genera un abismo en el núcleo familiar: su padre viudo Iñaki (Miguel Garcés) se muestra pasivo, la abuela Lila ofrece algo de apoyo espiritual, mientras la tía Maite (Patricia López Arnaiz), no creyente y dominante, rechaza la idea con vehemencia, viéndola como una manipulación. “Estoy haciendo un discernimiento vocacional”, le confiesa a su tía, expresándole que se siente amada por Jesús; pero esta intenta replicarle, intentando que se quite esa idea: ”Yo creo que ese sentimiento que sientes puede ser espiritual… Pero también puede ser otra cosa y te confunda”. Pero la idea de Ainara parece firme: “Pero yo en el convento estoy muy feliz. Quiero volver y pasar tiempo con ellas”. 

Se reúnen con las monjas, y una de ellas le dice al padre: “Dios ha plantado una semilla. Ahora hay que ver cómo crece”. Y entramos en esa etapa del discernimiento, esa capacidad intelectual y moral que intenta distinguir entre opciones, separando lo verdadero de lo falso o lo bueno de lo malo. El padre acepta, pero la tía es beligerante frente a su pasividad y le busca opciones: “¿Porqué no la llevas al psicólogo?..., ¿por qué no la mandas a estudiar a Inglaterra?”. El pragmático marido argentino de Maite (Juan Menujín) intenta calmar a su esposa sobre esta lucha porque la sobrina no caiga en manos de la Iglesia: “Ella cree en Dios. Al igual que tú crees en el cambio climático, tu sobrina cree en Dios”. 

El conflicto escala con tensiones en matrimonios, finanzas familiares y un breve romance de Ainara, culminando en una prueba de fuego que cuestiona libertades y destinos. “El amor por Jesús es puro, incondicional. No hay palabras para expresarlo”, le dice su consejero espiritual. La conversación con la madre superiora (Nagore Aramburu) tampoco tiene desperdicio. Al final la tía le grita: “Cariño, nadie te está llamando. Dios no existe”, y Ainara, impasible, le contesta: “Rezaré por ti”. Y que nos aboca a una imagen final para el debate, escena icónica sin diálogos que evoca sufrimiento sutil y ambigüedad moral.… 

Porque en un país que fue santo y seña del catolicismo en los siglos XVI y XVII y que ahora apenas tiene vocaciones, qué valentía - y qué extraño - enfrentarnos a este tema en Los Domingos. Y hacerlo con el sentido y la sensibilidad de no crear anticuerpos ni en laicos ni en creyentes. Es una película respetuosa, donde se explora la vocación religiosa como refugio ante el dolor familiar y la pérdida, contrastando fe devota con escepticismo secular en una familia de clase media actual; allí donde se reflexiona sobre la incomprensión mutua: Ainara ve en Dios una estabilidad paternal, mientras Maite representa la razón laica que percibe la fe como evasión o "cura chamánica". Nos adentra a temas como la libertad individual frente a expectativas familiares, el peso de la culpa cristiana y los límites de la piedad, invitando al espectador a cuestionar si la fe libera o aliena, sin posturas dogmáticas. 

Aún así, Los Domingos genera división en la crítica por su audaz exploración de la vocación religiosa en un contexto familiar contemporáneo. Polarización que a buen seguro surge de expectativas ideológicas y diferentes percepciones alrededor de la vida, la fe y la religión. Muchos críticos celebran su guion matizado, que evita moralejas simplistas y presenta personajes grises en un conflicto familiar sin héroes ni villanos claros, deconstruyendo la fe como refugio ante el duelo y la incomprensión secular. Otros la critican por sus por clichés, quizás con algunos tópicos en diálogos y dinámicas: la tía "razonable" que pierde las formas, el padre pasivo, la abuela piadosa, y una adolescente vulnerable "capturada" por un culto. Razones para la polarización seguro que no faltan, pero espero que sean desde el mismo respeto que demuestra la película. Lo que está claro, es que no suele dejar indiferente… 

Vocación y fe, conflictos familiares, libertad y manipulación. Una vocación que interroga en la autonomía de menores vulnerables: ¿es elección libre o adoctrinamiento por monjas/cura? Temas para el debate (y el discernimiento) con Los Domingos. 

Una película española que impacta con una España en donde hay una crisis estructural de vocaciones sacerdotales y religiosas, con un clero muy envejecido y conventos en retroceso. El problema es demográfico, cultural y también interno a la propia Iglesia. En el caso de las congregaciones femeninas, enunciar que viven un fuerte descenso, con cierre de conventos y comunidades muy envejecidas. El itinerario vocacional sigue existiendo (discernimiento, postulantado, noviciado, votos), pero afecta a muy pocas mujeres españolas (algo más de otras nacionalidades) y exige gran motivación en un contexto de precariedad laboral y modelos vitales más abiertos. El por qué de esta crisis tiene distintas consideraciones, como la intensa secularización de nuestra sociedad, la percepción social de la vida religiosa como una opción poco atractiva (celibato, exigencia de por vida, imagen de institución en crisis) y esos cambios culturales donde entroncan con dificultad los compromisos “para siempre”. Quizás Los Domingos permite delinear el debate sobre la crisis de vocaciones en España a través de la historia de Ainara.

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

Terapia cinematográfica (20). Prescribir películas para abordar el sobrepeso y la obesidad infantojuvenil

 

En 1998 la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró la obesidad como una epidemia global (“globesity”). Todos los países están afectados por esta epidemia. Ningún país ha registrado un descenso de la prevalencia de la obesidad en el conjunto de su población, y ninguno ha podido cumplir el objetivo de la OMS de "no aumentar en 2025 con respecto a los niveles de 2010".

Un problema de salud pública donde la prevención es clave y está fundamentada en cuatro pilares y tres etapas críticas. Los cuatro cuatro pilares de la prevención de la obesidad infantil son: dieta saludable, actividad física regular, tiempo de pantallas limitado y horas de sueño suficientes según la edad. Y las tres etapas críticas en las que hay que estar especialmente atentos, que serán determinantes en el IMC a corto y largo plazo, son: desde la etapa prenatal hasta los 2 años, de los 5 a los 7 años (con el llamado rebote adiposo) y la adolescencia. 

Los medios de comunicación, sobre todo la televisión y la publicidad, tienen un papel ambivalente en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad infantojuvenil. Y ello porque pueden contribuir negativamente al aumento del sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes, al promover el sedentarismo y la ingesta de alimentos ultraprocesados mediante anuncios dirigidos a la infancia. Se ha documentado que niños expuestos a anuncios de comida en programas infantiles tienden a elegir productos poco saludables, con una asociación estadística entre tiempo frente a pantallas y sobrepeso. Sin embargo, también son un canal idóneo para difundir mensajes de salud pública, promover hábitos saludables y sensibilizar a la sociedad, por lo que con un uso bien regulado pueden ser decisivos para la prevención y concienciación. 

En síntesis, aunque los medios pueden ser factores obesogénicos, también tienen un valor estratégico fundamental y el cine es un medio especialmente potente para la sensibilización, educación y cambio cultural en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad infantojuvenil. El cine lo ha abordado desde perspectivas muy diversas, que abarcan el drama, la crítica social, el documental y la comedia, siendo un instrumento de sensibilización, debate y reflexión sobre este problema sanitario y social, allí donde un personaje o la trama son nucleares. Historias de ficción o documentales donde la presencia de la obesidad en el cine puede contribuir a la concienciación social, desestigmatización, y análisis crítico de su compleja etiología y consecuencias. 

Pero hoy vamos a intentar hablar y prescribir de películas de este tema centrados en el sobrepeso y obesidad en la infancia y adolescencia. Y es así que desde esta sección de Terapia cinematográfica hoy recogemos 7 películas argumentales al respecto. Estas películas son, por orden cronológico de estreno: 

- Super Size Me (Morgan Spurlock, 2004), para reconocer los peligros de la comida rápida (fast food) en la salud y reflexionar sobre la responsabilidad corporativa en la lucha frente a la obesidad. 

- Malos hábitos (Simon Bross, 2006), para conocer que cualquier extremo (nutricional, estético o emocional) puede terminar por enfermarnos. 

- Ser gorda como yo (To Be Fat Like Me, Douglas Barr, 2007), para promover la idea de que la verdadera belleza de las personas no está en el peso, sino en la autenticidad y la aceptación de uno mismo. 

- Yo, Terri (Terri, Azazel Jacobs, 2011), para reconocer la compleja vida interior que acompaña a un adolescente con obesidad mórbida y su lucha por ser aceptado. 

- Sobrealimentados y desnutridos (Overfed & Undernourished, Troy Jones, 2014), para adentrarnos en la lucha de un preadolescente obeso por controlar su peso. 

- Butter (Paul A. Kaufman, 2020), para reflexionar sobre los problemas físicos y, sobre todo, emocionales de un adolescente con obesidad mórbida y el acoso escolar asociado. 

- Obesidad infantil. La pandemia ignorada (Pablo Deus, Carlos Morán, 2025), para concienciarnos de que si no actuamos frente a la obesidad, esta generación de hijos será la primera vez que vivan menos que sus padres. 

Siete películas argumentales para conocer un poco mejor la obesidad que se extiende en el mundo y cómo repercute en la infancia y adolescencia, tanto a corto como a largo plazo, tanto a nivel físico como psicológico. 

Se puede revisar el artículo completo en este enlace o en este otro.

lunes, 9 de marzo de 2026

Pasado, presente y futuro de la publicación biomédica: de las revistas en papel a las revistas electrónicas

 

La evolución de la información médica (y sus publicaciones biomédicas) ha pasado por hitos tecnológicos fundamentales que han transformado radicalmente la forma en que se produce, distribuye y consume el conocimiento científico. Cabe diferenciar algunas etapas clave: 

1. La era de la imprenta y el papel (El pasado) 

Durante siglos, la publicación tradicional en papel fue el estándar. Era un sistema con limitaciones críticas para las necesidades modernas: logística deficiente (es un proceso caro, lento y con una distribución limitada), dificultad de acceso (los materiales resultan difíciles de archivar y recuperar de manera ágil), impacto ambiental (se considera un sistema poco ecológico) y proceso editorial cerrado (se caracterizaba por la gestión privada de la información y la apropiación del copyright). 

La llegada del ordenador y, posteriormente, de los discos ópticos o CD-ROM, marcó el inicio de la transición hacia formatos digitales, permitiendo el almacenamiento masivo de datos antes de la conectividad total. 

2. La revolución de Internet y la World Wide Web (El presente) 

La integración de la medicina con Internet ha dado lugar a la publicación electrónica, la cual ofrece ventajas que superan las barreras del papel: inmediatez y ubicuidad (la información está disponible en cualquier lugar de forma instantánea), interactividad y multimedia (permite el uso de hiperenlaces, que conectan directamente con referencias bibliográficas, elementos multimedia y la posibilidad de añadir comentarios de los lectores o modificar artículos en tiempo real), mejor acceso a la MBE, medicina basada en la evidencia (internet ha facilitado la aparición de fuentes secundarias y bases de datos especializadas como Cochrane, guías de práctica clínica y alertas bibliográficas) y nuevos retos (esta explosión informativa ha traído consigo el fenómeno de la "infoxicación" o sobrecarga de información). 

3. Hacia un modelo híbrido o solo electrónico (El futuro) 

A principios de este siglo se pensaba que la evolución no implicaría la desaparición total del formato físico, pero a día de hoy casi es la tendencia. En aquellos primeros pasos el futuro de la información médica no se definía como "papel o electrónico", sino como "papel y electrónico". El siglo XXI se proyecta como una "odisea en el ciberespacio" donde tendrán que convivir ambos mundos para mejorar la práctica clínica y la investigación. 

Las revistas biomédicas electrónicas presentan diversas ventajas significativas en comparación con el formato tradicional de papel, principalmente en lo que respecta a sus procesos de distribución y editorial. 

- Ventajas en el proceso de impresión y distribución: ubicuidad e instantaneidad (permite el acceso a la información desde cualquier lugar de forma inmediata), capacidades multimedia (ofrece la posibilidad de incluir elementos multimedia e hiperenlaces, enriqueciendo el contenido del artículo), eficiencia de costos (presenta un bajo coste de producción en comparación con el sistema de papel, el cual es descrito como caro y lento), conveniencia (facilita el manejo y la consulta de la información para el usuario). 

- Ventajas en el proceso editorial: interactividad (permite añadir comentarios de los lectores y ofrece la posibilidad de que los autores modifiquen el artículo), mejoras en la revisión (facilita la revisión prepublicación), navegación bibliográfica (las referencias bibliográficas en hipertexto permiten saltar directamente a las fuentes citadas), métricas precisas (permite obtener una medida exacta del factor de impacto, lo que proporciona datos más fiables sobre la relevancia de las publicaciones, con datos webmétricos también). 

En el año 2020 realizamos en este blog un análisis del pasado, presente y futuro de las revistas pediátricas españolas. El panorama era desolador, y poco han mejorado en estos seis años. En aquel momento ya constatábamos que desde que comencé mi andadura en la Pediatría hace cuatro décadas han desaparecido las siguientes revistas pediátricas en España: Acta Pediátrica Española (Acta Pediatr Esp.), Anales de Pediatría Continuada (An Pediatr Contin.), Archivos de Pediatría (Arch Pediatr.), Pediatría Rural y Extrahospitalaria, Pediatrika, Revista Española de Pediatría (Res Esp Pediatr.), así como algunos Boletines regionales.  

Permanecen activas las siguientes: Anales Españoles de Pediatría (An Esp Pediatr.), luego Anales de Pediatría (An Pediatr (Barc), Evidencias en Pediatría (Evid Pediatr.), Formación Activa en Pediatría de Atención Primaria (FAPap.), Pediatría Integral (Pediatr Integral.) y Revista de Pediatría de Atención Primaria (Rev Pediatr Aten Primaria.), más algún Boletín regional como el de la SCCALP. Y ya todas han derivado a formato electrónico exclusivo, el último Rev Pediatr Aten Primaria a comienzos de este año 2026. Decir que este año se cumplen los 20 años del primer número de Evid Pediatr, y que fue en su momento la única revista que nació (y siempre ha sido) electrónica. 

La situación es que de las revistas pediátricas españolas vigentes, dos son de formación continuada (FAPap, Pediatr Integral), una es una revista secundaria (Evid Ped) y solo dos de ellas aceptan originales (An Pediatr y Rev Pediatr Aten Primaria, más algún Boletín regional).Y de ellas solo An Pediatr tiene factor de impacto, con una evolución positiva del 2011 (FI 0,8, Q4) a 2021 (FI 2,4, Q2), pero desde entonces ha vuelto a estancarse: 2022 con FI 2,1, 2023 con FI 1,5 y 2024 con FI 2,1. Todo esto nos da un panorama electrónico, pero algo preocupante en nuestro país. 

La información de este vídeo ejemplifica lo que fue nuestro análisis de las publicaciones biomédicas a principio del siglo XXI. La esencia del cambio ya estaba definida.