El proyecto Cine y Pediatría es un proyecto personal impulsado a través del blog Pediatría basada en pruebas, y que con el paso del tiempo representa una iniciativa pionera en la intersección entre cinematografía y medicina pediátrica. Tras 16 años de recorrido este espacio digital se ha consolidado como una sección semanal que analiza películas relacionadas con la infancia, la adolescencia, la familia y la práctica pediátrica, fomentando la "prescripción" de filmes como herramienta educativa y reflexiva. Su relevancia radica no solo ya en su longevidad y pervivencia, sino en su capacidad para humanizar la pediatría mediante narrativas audiovisuales que abordan temas clínicos, sociales y éticos.
El origen del proyecto se remonta al 9 de enero de 2010, con la primera entrada dedicada a presentar el proyecto, marcando el inicio de una cita sabatina ininterrumpida, y siendo la primera película volcada El mundo, a cada rato, una película española del año 2004, realizada como una contribución del cine a la protección de los derechos de la infancia en el mundo y que se compone de 5 historias, que abordan las 5 prioridades de UNICEF en el mundo. En sus primeros años, el blog Pediatría basada en pruebas —plataforma de evidencia científica y divulgación— integró esta serie como un complemento humanístico, respondiendo a la necesidad de conectar la evidencia clínica con las emociones y experiencias humanas representadas en el cine. Esta periodicidad rigurosa (sin faltar a ninguna cita semanal) ha permitido acumular un corpus extenso, siendo ya el post 838 el que se publica el sábado que viene.
En términos cuantitativos, en estos 838 post actuales, Cine y Pediatría ya ha comentado más de mil películas vinculadas a la vulnerabilidad infantil, familiar y social. Esta prolificidad ha trascendido el formato digital, materializándose en una colección de libros, artículos, así como en ponencias congresuales y experiencias docentes (que serán comentadas en post posteriores).
El objetivo primordial del proyecto Cine y Pediatría es doble: educativo y transformador. Por un lado, propone "prescribir películas" a pediatras, educadores y familias como recurso para profundizar en la comprensión de patologías, duelos, discapacidades y desigualdades sociales que afectan a la infancia. Por otro, busca humanizar la práctica clínica, integrando el arte cinematográfico en la formación profesional y promoviendo una pediatría social que trascienda lo biomédico para abarcar lo bioético y lo biopsicosocial. Cada entrada disecciona la trama, los mensajes clínicos y las lecciones pedagógicas, invitando a una reflexión crítica sobre la representación de la infancia y adolescencia en el séptimo arte.
Esta filosofía se alinea con corrientes contemporáneas en educación médica, donde el cine actúa como catalizador para el desarrollo de empatía y competencias éticas. Estudios posteriores avalan su uso en docencia, destacando Cine y Pediatría como modelo de integración arte-ciencia. Así, el proyecto no solo divulga, sino que prescribe: anima a profesionales a recomendar filmes específicos en consultas, terapias o talleres, fortaleciendo la alianza terapéutica con pacientes y familias.
Un análisis revelador proviene del ranking de entradas más visualizadas, donde se evidencia que las películas con temas de discapacidad, milagros cotidianos y superación acumulan la mayor audiencia, superando a menudo a clásicos films taquilleros. Este dato invita a cuestionar los criterios de popularidad en contenidos pediátricos: no siempre priman la calidad artística o los premios, sino la resonancia emocional y la accesibilidad temática. He aquí el top 10 en el momento actual:
Cine y Pediatría (210): Cine y Pediatría (210). “El milagro de Carintia”, el milagro de cada día en una guardia, con 90.585 visualizaciones
Cine y Pediatría (364). “Los milagros del cielo” y la fe desde la tierra, con 49.600 visualizaciones
Cine y Pediatría (132). “Forrest Gump”, una metáfora sobre la superación en la vida, con 32.445 visualizaciones
Cine y Pediatría (21). “Mi nombre es Khan” y tengo síndrome de Asperger, con 32.164 visualizaciones
Cine y Pediatría (64). “Yo soy Sam”, una lección de amor con los Beatles de testigo, con 27.446 visualizaciones
Cine y Pediatría (128). “Los niños de San Judas” y los abusos en la educación, con 25.558 visualizaciones
Cine y Pediatría (86). “Máscara”: la belleza interior de la leontiasis, con 24.419 visualizaciones
Cine y Pediatría (73). “Pequeña Miss Sunshine” y los niños prodigio: ¿estrellas o estrellados?, con 21.591 visualizaciones
Cine y Pediatría (97). Películas sobre embarazo en la adolescencia (1), con 19.727 visualizaciones
Cine y Pediatría (183). “El Polaquito”, un Oliver Twist a ritmo de tango, con 17.664 visualizaciones
Estos datos analíticos no solo validan la viralidad del proyecto, sino que orientan su evolución: las visitas concentradas en discapacidad y vulnerabilidad social sugieren priorizar estos ejes en futuras prescripciones. Además, la disparidad entre visitas —el top 1 duplica al segundo— plantea hipótesis sobre algoritmos de redes, recomendaciones orgánicas o coyunturas virales. En un contexto de pediatría digital, este ranking posiciona a Cine y Pediatría como referente en bibliometría audiovisual aplicada a la salud infantil.
En conclusión, a dieciséis años de su inicio, Cine y Pediatría trasciende el blog para erigirse en un movimiento pedagógico y cultural. Su legado invita a la comunidad pediátrica a abrazar el cine no como ocio, sino como praxis reflexiva que enriquece la atención al niño y su familia. Este proyecto, fiel a los principios de Pediatría basada en pruebas, demuestra que la evidencia humanística complementa la científica, consolidando una pediatría integral y empática en el siglo XXI.

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