miércoles, 26 de marzo de 2014

Comunicación científica (IX). Conocimientos básicos para elaborar un artículo científico (4): Los aspectos gráficos (tablas y figuras).


En la redacción de un artículo científico se hace necesario organizar los datos de tal manera que sean claros y patentes al lector. Con el fin de conseguir un texto fluido, claro y atractivo, es preciso prestar especial atención a la sección de Resultados: los datos se presentarán de la manera más eficiente posible, de ahí la utilidad de los elementos gráficos (tablas y figuras). Debe existir un perfecto equilibrio entre texto y elementos gráficos en el artículo científico, y evitar la información redundante

El primer aspecto que debemos considerar es qué número de gráficos está permitido: este dato puede estar reflejado en las “Instrucciones para los autores” de la revista, pero una regla general útil es utilizar un máximo de una tabla (o una figura) por cada 1.000 palabras de texto o, lo que es similar, por cada cuatro páginas de texto mecanografiado a doble espacio. Un exceso de elementos gráficos en un artículo plantea importantes problemas de maquetación en la revista. 

Los elementos gráficos no deben añadirse simplemente porque se disponen de ellos, sino que debemos razonar objetivamente su utilidad para mejorar la calidad de información del texto científico. Un ejemplo común es disponer de distintas figuras y tablas de estructura simple utilizadas para la comunicación oral del trabajo en un Congreso; cuando se quiera publicar dicho trabajo, hay que ser consciente de que el contenido de la mayoría de dichos elementos gráficos podrá resumirse con facilidad en el texto, evitando un exceso de tablas y figuras. Es importante decidir qué tablas son realmente necesarias, qué información es preferible presentar en forma de figuras, e incluso si algunas tablas o figuras pueden eliminarse e incluir su presentación en el texto. 

De esta forma, las tablas y figuras en los artículos científicos son como el decorado en donde las tablas funcionan como “la imagen de los datos” y las figuras como “la imagen de las ideas”. Bien diseñados y realizados realzan el trabajo, agilizan el argumento y proporcionan relajación visual al conjunto del texto. De lo contrario, aburren y distraen al lector del mensaje. 
Todos estos puntos son tratados en profundidad en el documento adjunto y en el enlace de Acta Pediátrica Española.