miércoles, 25 de febrero de 2026

Decálogo de buenas prácticas clínicas para el cuidado de la salud mental en la prematuridad

 

Desde Fundación NeNe (Neurología Neonatal) recibimos un proyecto más a favor de nuestros recién nacidos, especialmente de los más vulnerables: los recién nacidos prematuros. Hablamos del Decálogo de Buenas Prácticas Clínicas para el Cuidad de la Salud Mental en la Prematuridad. 

Compartimos esta infografía (descarga aquí) que se ha elaborado como resultado de transferencia y aplicación práctica del proyecto de investigación 'Bienestar y salud mental de madres y padres de niños prematuros de muy bajo peso al nacer', financiado por la Fundación "la Caixa" (Convocatoria Conecta 2023), tal como se informa desde Fundación NeNe.  

En este marco, el "decálogo"  sintetiza medidas basadas en la evidencia orientadas a cuidar y proteger la salud mental de madres, padres y bebés, así como del propio equipo profesional, promoviendo una atención psicológica integrada, sensible al trauma, al duelo y al vínculo temprano. Dada la importancia del documento (con su visible infografía), vale la pena destacar cada uno de los puntos tratados de este decálogo. 

A) SENSIBILIZAR 

1. Sensibilización y formación continua del equipo. 
• Simulaciones clínicas interdisciplinares para fomentar el trabajo coordinado 
• Comunicación terapéutica como herramienta básica 
• Salud mental perinatal en los planes de formación 
• Visibilizar-potenciar a la enfermera como referente del cuidado emocional de la familia 

2. Reconocer el impacto emocional precozmente contemplando la diversidad familiar 
• Escucha activa sin prejuicios 
• Validar emociones y mostrar actitud empática desde la acogida 

B) INTERVENIR 

3. Favorecer el contacto “piel con piel” desde el nacimiento 
• Fomentar “piel con piel” precoz, frecuente y prolongado cuando sea clínicamente seguro 
• Programa de madrinas “piel con piel” 

4. Promover el vínculo afectivo seguro 
• Apoyar de forma guiada y respetuosa la lactancia materna 
• Estimular la interacción afectiva (hablar, leer, cantar) 
• Incorporar libros y materiales adaptados 

5. Participación activa de la familia en los cuidados 
• Programas estructurados (FiCare y similares) 
• Involucrar a los progenitores en todos los cuidados 
• Acompañamiento de hermanos-as 
• Escuelas de familias y pases de visita participativos 

6. Redes de apoyo entre familias 
• Programas de acompañamiento por familias veteranas 
• Facilitar el contacto con asociaciones de madres-padres 

7. Apoyo especializado en situaciones de duelo perinatal 
• Disponer de un protocolo interdisciplinar de atención al duelo perinatal 
• Espacio íntimo y despedida individualizada con competencia cultural 
• Atención psicológica inmediata y seguimiento especializado 
• Información clave sobre recursos y asociaciones de apoyo 

C) CUIDAR 

8. Atención psicosocial integrada 
• Integrar profesionales de psicología clínica en neonatología 
• Incorporar profesionales de trabajo social en neonatología 
• Ampliar atención al personal sanitario 

9. Entornos que integran la perspectiva del trauma 
• Protocolos sensibles al trauma 
• Diarios de UCIN 
• Registro del seguimiento-evolución de la familia 

D) PROTEGER 

10. Políticas institucionales que cuidan 
• Establecer planes anuales con indicadores de calidad 
• Garantizar la participación de familias y profesionales en su diseño 
• Reconocer-fortalecer el papel clave de la enfermera como puente entre familia y equipo 

Gracias a Fundación NeNe por este (y tantos otros) trabajos a favor de la salud neonatal. Es un placer formar parte de los colaboradores de este equipo.

lunes, 23 de febrero de 2026

Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de Educación Infantil

 

En el año 2025 la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha publicado el “Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de Educación Infantil”. 

Esta documentación técnica establece las directrices oficiales para la alimentación en centros de Educación Infantil, abarcando desde el nacimiento hasta los tres años. El contenido regula la gestión de la lactancia materna diferida y la preparación segura de fórmulas, garantizando la continuidad de la leche materna en el ámbito escolar. Se detallan protocolos estrictos sobre la introducción de alimentación complementaria a partir de los seis meses, priorizando una nutrición equilibrada y sostenible. Asimismo, se definen medidas de seguridad para la prevención de atragantamientos y la gestión de alergias, intolerancias o enfermedad celíaca. Todo el marco normativo busca fomentar una alimentación responsiva y saludable supervisada por profesionales cualificados en nutrición. Finalmente, se integran disposiciones legales nacionales y autonómicas para asegurar la equidad y calidad del servicio de comedor escolar. 

Un texto de 74 páginas y fácil lectura que se puede revisar en este enlace. Como ejemplo de su contenido, damos respuesta a cinco preguntas. 

1) ¿Cómo implementar la alimentación responsiva en la escuela infantil? 

La implementación de la alimentación responsiva en la escuela infantil se basa en un modelo de reciprocidad entre el niño o niña y la persona cuidadora, donde se reconoce y responde adecuadamente a las señales de hambre y saciedad de la criatura. Para llevarla a cabo de manera efectiva en el entorno escolar, los centros deben seguir estas pautas fundamentales. 

El personal educativo debe basar el momento de la comida en tres acciones consecutivas: 
- Observación de señales: el niño o niña expresa hambre o saciedad mediante acciones motoras, expresiones faciales o vocalizaciones. 
- Reconocimiento y respuesta rápida: el educador identifica estas señales y responde con rapidez y de manera adecuada a la necesidad expresada. 
- Experiencia previsible: la criatura percibe una respuesta constante a sus señales, lo que genera seguridad y confianza. 

En la escuela infantil, la responsabilidad se divide de la siguiente forma: 
- El adulto decide qué alimentos (saludables) se ofrecen, en qué lugar y en qué momento. 
- La criatura decide cuánto comer, regulando su propia ingesta energética según su apetito. 
- No forzar: munca se debe obligar a comer más de lo que desean ni a probar alimentos rechazados, ya que esto puede generar aversiones permanentes. 
- Evitar premios y castigos: la comida no debe utilizarse como una herramienta de control emocional o conductual. 

Entorno y ambiente educativo: 
- Clima relajado: se debe crear un ambiente cómodo y tranquilo, evitando distracciones como las pantallas durante las horas de comida. 
- Paciencia y amor: el momento de comer debe entenderse como un periodo de aprendizaje, afecto e interacción social. 
- Continuidad del cuidador: se recomienda que, siempre que sea posible, la alimentación sea realizada por la misma persona cuidadora para fortalecer el vínculo y la comprensión de las señales del menor. 

Fomento de la autonomía: 
- Respetar habilidades motoras: la consistencia y variedad de los alimentos deben adaptarse a la madurez de cada niño, permitiéndoles progresivamente comer de forma autónoma (usando las manos o cubiertos). 
- Exploración sensorial: métodos como el Baby Led Weaning (BLW) o su versión modificada BLISS pueden integrarse para permitir que la criatura manipule los alimentos, fomentando su independencia y curiosidad natural. 

Coordinación con las familias: 
Es esencial que el centro informe a las familias sobre su política de alimentación y mantenga una comunicación fluida sobre los ritmos y preferencias individuales de cada menor. Además, se debe facilitar que las madres que deseen continuar con la lactancia materna (presencial o diferida) puedan hacerlo con el máximo respeto a sus ritmos. 
Implementar este enfoque no solo previene problemas de sobrealimentación o subalimentación, sino que también favorece un crecimiento sano y el desarrollo cognitivo y social del alumnado. 

2) ¿Qué pautas seguir para la lactancia materna diferida? 

Para implementar la lactancia materna diferida de manera segura y eficaz en el entorno de la escuela infantil, las fuentes establecen una serie de pautas estrictas sobre la higiene, el transporte, la conservación y la manipulación de la leche. 

Extracción e higiene inicial: 
- Higiene de manos: la madre debe lavarse siempre las manos y las uñas con agua caliente y jabón antes de la extracción. 
- Método: la extracción puede realizarse de forma manual o con un sacaleches (de uso personal), idealmente en un ambiente cómodo, tranquilo y privado. 
- Limpieza de utensilios: todas las piezas del extractor y los recipientes deben lavarse con agua caliente y jabón después de cada uso y dejarse secar al aire; no es estrictamente necesario esterilizarlos. 

Envases y etiquetado: 
- Tipo de recipiente: se recomiendan recipientes de cristal, ya que conservan mejor las propiedades de la leche. También pueden usarse envases de plástico duro o bolsas especiales, siempre que sean para uso alimentario y estén libres de Bisfenol A (BPA). 
- Etiquetado obligatorio: cada envase debe llegar a la escuela claramente identificado con tinta permanente, indicando: nombre y apellidos de la criatura, cantidad (en cc o ml), y la fecha y hora de extracción. 
- Dosis: se debe entregar la leche en dosis de una sola toma, preferiblemente en el mismo biberón o recipiente en el que se administrará. 

Transporte y conservación: 
- Transporte: la leche debe transportarse siempre en una nevera portátil o bolsa isotérmica con acumuladores de frío o hielo. 
- Tiempos de conservación: ◦ Temperatura ambiente (19-26 ºC): hasta 2 horas. ◦ Refrigerada (4 ºC): hasta 4 días. No debe colocarse en la puerta de la nevera para evitar oscilaciones térmicas. ◦ Congelada: desde 2 semanas (en congelador dentro de la nevera) hasta 6-12 meses (en arcón a -20 ºC). 
- Leche descongelada: una vez descongelada, debe consumirse en 24 horas y nunca debe volver a congelarse. 

Recepción y administración en la escuela: 
- Almacenamiento: el personal del centro debe guardar la leche en el frigorífico (entre 0 y 4 ºC) inmediatamente tras su recepción. 
- Prioridad: si la madre aporta tanto leche materna como de fórmula, la escuela debe administrar siempre primero la leche materna. 
- Calentamiento. Métodos permitidos: baño maría diferido (introducir el envase tras retirar el agua del fuego), calientabiberones o bajo el chorro de agua caliente del grifo. Prohibiciones: no usar el microondas (destruye nutrientes y hay riesgo de quemaduras) ni calentar directamente al fuego, ya que la leche no debe llegar a ebullición. 
- Gestión de sobras: si sobra leche de una toma, debe desecharse para evitar riesgos de contaminación; no se puede guardar para más tarde. 

Es vital que la escuela mantenga una coordinación fluida con las familias y que el personal reciba formación específica para garantizar que estas condiciones higiénico-sanitarias se cumplan rigurosamente. 

3) ¿Cómo prevenir atragantamientos y riesgos en el comedor escolar? 

Para prevenir atragantamientos y otros riesgos en el comedor escolar, especialmente en el primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), las fuentes establecen pautas estrictas que abarcan desde la selección de alimentos hasta protocolos de seguridad e higiene. 

Prevención de atragantamientos y asfixia: 
Para evitar accidentes por atragantamiento, se debe prestar especial atención al tamaño, forma y consistencia de los alimentos: 
- Frutos secos: se prohíbe el consumo de frutos secos enteros en menores de 6 años. Estos deben ofrecerse siempre molidos, en polvo o en crema. 
- Alimentos sólidos de riesgo: jasta los 5 años, se deben evitar alimentos que por su tamaño o consistencia supongan riesgo de asfixia, tales como: trozos grandes de manzana o zanahoria cruda, uvas enteras, tomates cherri, cerezas, aceitunas con hueso, palomitas de maíz, caramelos y salchichas. 
- Texturas adecuadas: la consistencia de los platos debe adaptarse a la madurez de cada niño, evitando prolongar el uso de triturados innecesariamente, pero asegurando que los trozos ofrecidos sean seguros y fáciles de gestionar. 

Prevención de riesgos toxicológicos y químicos: 
Ciertos alimentos contienen sustancias que pueden ser peligrosas para el desarrollo infantil: 
- Nitratos: se deben evitar las espinacas, acelgas y remolacha antes del primer año de vida. Entre el año y los 3 años, el consumo de espinacas y acelgas no debe superar los 45 gramos al día. La borraja debe evitarse por completo hasta los 3 años. 
- Mercurio: se debe evitar el consumo de especies de pescado con alto contenido en mercurio, como el pez espada (emperador), atún rojo, lucio y tiburón (cazón, tintorera, etc.). 
- Arsénico: para minimizar el riesgo por arsénico inorgánico, se recomienda usar arroz blanco en lugar de integral hasta los 3 años. También se deben evitar las bebidas de arroz y el consumo diario de tortitas de arroz. 
- Plomo: se debe evitar el consumo de carne de caza silvestre o limitarlo a piezas no abatidas con munición de plomo. 

Prevención de riesgos biológicos y seguridad alimentaria: 
El personal del comedor debe seguir prácticas de higiene rigurosas debido a la vulnerabilidad del sistema inmunitario de los niños, 
- Higiene de manos y heridas: es obligatorio el lavado frecuente de manos y cubrir cualquier herida con apósitos impermeables. 
- Cocinado seguro: los alimentos deben alcanzar una temperatura mínima de 75 ºC durante el cocinado para destruir microorganismos patógenos. 
- Consumo inmediato: la comida debe consumirse en las 2 horas posteriores a su preparación; de lo contrario, debe refrigerarse o congelarse rápidamente. 
- Evitar alimentos crudos de riesgo: no se debe ofrecer carne o pescado poco hecho, huevos crudos, leche cruda ni quesos no curados elaborados con leche cruda. 
- Botulismo: para prevenir el botulismo infantil, no se debe administrar miel ni infusiones de especies vegetales a menores de un año. 

Gestión de alergias e intolerancias: 
Para prevenir reacciones graves, el centro debe tener identificados a los niños con alergias y disponer de sus informes médicos. Es fundamental evitar la contaminación cruzada en la cocina (usando utensilios exclusivos) y conocer el protocolo de actuación de urgencia, que puede incluir la administración de adrenalina autoinyectable si la familia la proporciona. 

4) ¿Qué beneficios tiene el Baby Led Weaning en la escuela? 

El método Baby Led Weaning (BLW), o alimentación dirigida por el propio niño o niña, ofrece diversos beneficios dentro del entorno de la escuela infantil, centrados principalmente en el desarrollo integral y la autonomía del alumnado. Los beneficios de implementar este enfoque son: 
- Fomento de la autonomía e independencia: al permitir que las criaturas se alimenten por sí mismas utilizando sus manos, se promueve su independencia desde edades muy tempranas. 
- Exploración sensorial intensa: este método facilita que el niño o niña descubra y disfrute de los diferentes sabores, texturas, olores y colores de los alimentos de forma directa. 
- Desarrollo físico y bucodental: el hecho de ofrecer alimentos enteros o en trozos (adecuados a su capacidad) contribuye a un buen desarrollo oral y de la dentición. 
- Educación alimentaria y formación del gusto: ayuda a la criatura a madurar su paladar y a formar su gusto personal al responder a su curiosidad natural por la comida que consume el resto de la familia o grupo. 
- Coordinación y habilidades motoras: favorece la coordinación óculo-manual al tener que mirar el alimento, cogerlo y llevarlo a la boca por sí mismos. 
- Mejor transición a la dieta sólida: evita que la fase de alimentación exclusiva a base de triturados se prolongue innecesariamente, facilitando una transición más natural hacia la alimentación familiar. 

También se destaca que el BLW es totalmente compatible con la alimentación responsiva, ya que permite que sea la propia criatura quien regule su ingesta según sus señales de hambre y saciedad, siempre bajo la supervisión de la persona cuidadora para garantizar la seguridad y evitar riesgos de asfixia. 

5) ¿Cómo manejar una reacción alérgica grave en la escuela infantil? 

Para manejar una reacción alérgica grave (anafilaxia) en la escuela infantil, es vital actuar con rapidez y seguir un protocolo estricto, ya que la prevención y el tratamiento precoz son las mejores herramientas para garantizar la seguridad del menor. A continuación se detallan las pautas de actuación. 

Preparación y prevención: 
- Identificación: todo el personal del centro (docente, comedor, transporte, etc.) debe tener identificados a los niños y niñas con alergias y conocer el alimento desencadenante. 
- Documentación obligatoria: la familia debe proporcionar un informe médico que especifique el tipo de alergia, el alimento a evitar y el tratamiento de urgencia que debe administrarse. 
- Disponibilidad del fármaco: los medicamentos deben estar en un lugar seguro, accesible y conocido por todo el personal. 

Reconocimiento de síntomas graves; 
Es fundamental identificar rápidamente las señales de una reacción grave que afecta a órganos vitales: 
- Garganta: sensación de garganta cerrada, ronquera, tos repetitiva o hinchazón de lengua, labios o párpados. 
- Respiración: dificultad para respirar (respiración entrecortada) o tos seca persistente. 
- Circulación y estado general: pulso débil, palidez, labios o piel azulada, desvanecimiento o agotamiento extremo. 

Protocolo de actuación de urgencia: 
Ante una reacción grave, se debe seguir este orden de prioridades. 
- Nunca dejar solo al niño o niña: se debe permanecer con la criatura en todo momento. 
- Administrar el tratamiento inmediatamente: siga las indicaciones del protocolo médico facilitado por la familia. El fármaco de elección para reacciones graves es la adrenalina autoinyectable. 
- Avisar a emergencias (112): una vez administrado el tratamiento, se debe llamar al 112 y, posteriormente, a la familia. 
-Traslado médico: tras el uso de la adrenalina, es obligatorio el traslado a un centro médico para supervisión. 

Cómo administrar la adrenalina autoinyectable: 
Si el menor dispone de un autoinyector (dosis de 0,15 o 0,30 mg según prescripción), se debe aplicar siguiendo estos pasos: 1. Sujetar el dispositivo con firmeza con la mano dominante; 2. Retirar el tapón de seguridad con la otra mano; 3. Apoyar el dispositivo en la cara lateral del muslo (ángulo de 90º); 4. Presionar con fuerza hasta escuchar un "clic" y mantenerlo presionado durante 10 segundos. 
Recordar que, ante la duda sobre la gravedad de la reacción, es preferible administrar la adrenalina. La responsabilidad de evitar la exposición al alérgeno y saber actuar es colectiva de todo el centro educativo.

Cinco ejemplos de preguntas que se pueden responder con este documento.

sábado, 21 de febrero de 2026

Cine y Pediatría (841) “Children of the Pyre”, el trabajo infantil rodeado de muerte y fuego

 

Rajesh S. Jala es un cineasta documental indio, nacido en Cachemira en los años 70, con una trayectoria centrada en historias de personas marginadas y contextos de conflicto social. Lleva trabajando en cine desde mediados de los años 90 y ha dirigido, entre otros títulos, Cradle by the Stream (2008), Floating Lamp of the Shadow Valley (2006), Beyond Tradition (2009), At the Stairs (2011), y, más recientemente, The Spark (2023). Su filmografía es poco conocida en nuestros lares, pero hoy quiero destacar una película impactante: Children of the Pyre (2008). 

En el comienzo de Children of the Pyre ya se nos advierte que las imágenes pueden herir la sensibilidad del espectador. Y así es, porque este documental de 75 minutos sigue durante 18 meses la vida de siete niños de la casta Dom (intocables) que trabajan en el crematorio Manikarnika Ghat, el más activo de Varanasi, a orillas del Ganges (allí donde alrededor de 150 cuerpos se queman cada día). Las entrevistas realizadas a Revi, Yogi, Manish, Sunil, Ashik, Kapil y Gagan, adolescentes de entre 10 y14 años, nos sumergen en este trabajo en el que voltean cadáveres en piras de madera, avivando fuegos y robando sudarios para revenderlos, en jornadas interminables bajo humo tóxico y violencia de adultos. Cruel maltrato infantil junto a la muerte y el fuego como trabajadores infantiles en un crematorio indio. 

El film se fundamenta en un rodaje extenso e inmersivo, con más de 100 horas de material que permiten adentrarnos a la intimidad de estos niños; cámara cercana que captura gestos, silencios y lenguaje corporal, priorizando su interioridad sobre explicaciones externas. Somos espectadores de sus peleas por los sudarios, de sus sueños truncados (la falta de educación, la falta de futuro), sus miedos a fantasmas, el alcoholismo familiar y breves momentos de camaradería o juego, contrastando con el ritual hindú de cremación para la salvación (moksha). 

Una grabación estética poética y evocativa, con esos primeros planos con piras ardientes de fondo, paleta de colores contrastada (con el rojo del fuego omnipresente) y música tonal que logran crear una textura visual especial. Pero también una grabación dura, con el trasfondo de la muerte y los cuerpos preparados para la cremación. Como duros son los mensajes que nos devuelven estos siete niños y adolescentes: “He estado quemando cuerpos desde los 5 años. Habré quemado unos 1000 cuerpos”, “Si sientes tanta lástima por mí, mándame un cheque de 5000 rupias cada mes a mi casa y lo dejaré todo”, “Queremos que muera más gente para ganar más dinero”, “Los de casta alta no quieren ni siquiera mi sombra sobre ellos. Si lo hago, me despedazarán”, “Esperan que la gente muera y roban sudarios de las piras para revenderlos, mientras ven cuerpos humanos y animales flotando en el Ganges: es un día normal”,... 

Son varios los mensajes que nos dejan Children of the Pyre, pero destacamos tres: 1) la denuncia del trabajo infantil, aquí en los espacios sagrados de Manikarnika, lugar de peregrinación hindú, donde alrededor de 300 niños realizan labores extremas (fuego, humo, cadáveres) en un entorno de miseria; 2) la persistente discriminación de castas, donde los Dom, intocables hereditarios, siguen enfrentándose a su bajo estatus pese a la modernización del país, donde persiste la ignorancia hacia los vulnerables; 3) la resiliencia para mantener ese difícil equilibrio entre la vida y la muerte, en esta historia real que oscila entre infierno laboral y la vitalidad infantil (camaradería, sueños), cuestionando la relatividad de la niñez y la triste aceptación de la brutalidad social. Y cuyo visionado nos permite viajar a otros países y otras culturas, donde el poder del documental humaniza a estos niños trabajadores "invisibles", donde pobreza y discriminación está arraigada en este contexto cultural que también nos invita a conocer sus rituales de muerte. 

Porque en Manikarnika, la muerte es rutina y negocio, y la vida, un lujo que casi ninguno de nuestros siete protagonistas puede permitirse. La infancia de estos niños se quema al mismo ritmo que las piras: juegan, ríen y fuman a la sombra de la muerte, pero nunca pueden alejarse de ella. Rodeados de fuego y ceniza, estos niños han aprendido que el cuerpo humano puede ser mercancía, pero su dignidad no debería serlo. La aparente dureza de este documental (bromear con los cadáveres, desear más muertos) es una coraza: si sienten demasiado, no sobreviven; si se anestesian del todo, dejan de ser niños. Culmina la película exponiendo cómo la discriminación de casta y pobreza que perpetúan el ciclo laboral desde la infancia. 

Con Children of the Pyre, la misión del director Rajesh S. Jala, fue doble: documentar sin filtros la vida de siete niños que trabajan en un crematorio y, a la vez, usar el impacto de la película para cambiar realmente sus condiciones de vida. Porque tal como se describe al final, a raíz del documental, se puso en marcha el “Project Bhagirathi” para mejorar la vida de los niños que trabajan en ese crematorio. Jala colaboró directamente con donantes para lograr que los siete niños protagonistas pudieran dejar el trabajo en las piras y asistir a la escuela. 

Porque en entrevistas y retrospectivas de su obra, Jala insiste en que el arte, para él, no es solo estética, sino una herramienta para compartir historias realistas y llamar la atención sobre problemas que requieren ser abordados. Children of the Pyre encaja plenamente en esa ética: convierte la mirada del espectador en responsabilidad, y su misión como director no termina al apagar la cámara. Su impacto radica en la representación no sensacionalista de un entorno infernal, destacando la resiliencia infantil frente a la muerte constante.