sábado, 31 de octubre de 2026

Cine y Pediatría (877) “Life Feels Good” y “Triumph”, dos historias de superación desde la parálisis cerebral infantil

 

La parálisis cerebral infantil (PCI) es un grupo de trastornos del movimiento y la postura causados por una lesión o alteración del cerebro en desarrollo, habitualmente antes del nacimiento, durante el parto o en los primeros años de vida. No es progresiva, pero sus efectos sobre la movilidad, el tono muscular, la coordinación, la alimentación, el habla y la participación social pueden ser muy diversos. Por todo ello, la PCI es una de las discapacidades del desarrollo más relevantes por su impacto médico, educativo, familiar y social; sin embargo, en el cine aparece con escasa frecuencia y, cuando lo hace, suele quedar reducida a estereotipos o a un recurso dramático. No es que esté totalmente ausente del cine, sino que su representación es desigual, poco protagonista y frecuentemente mediada por la mirada de personas sin discapacidad. 

En Cine y Pediatría hemos realizado un esfuerzo en estos años por recopilar largometrajes relevantes al respecto y con el enfoque de diferentes filmografías. Recordemos las películas que ya hemos analizado: desde Estados Unidos, A Elvis, con amor (Gus Trikonis, 1980), desde Irlanda, Mi pie izquierdo (Jim Sheridam, 1989), desde Italia, Las llaves de casa (Gianni Amelio, 2004), desde Gran Bretaña, Bailo por dentro (Damien O'Donnell, 2004), desde España, La consagración de la primavera (Fernando Franco, 2022), desde México, Los dos hemisferios de Lucca (Mariana Chenillo, 2024), desde China, Big World (Yang Lina, 2024). Y a esta representación hoy se suman dos películas más: desde Polonia, Life Feels Good (Maciej Pieprzyca, 2013) y desde Estados Unidos, Triumph (Brett Leonard, 2021), dos historias de superación más desde la PCI, ambas inspiradas en historias reales, aunque con diferente enfoque. 

- Life Feels Good (Maciej Pieprzyca, 2013) está inspirada en la vida real de Przemek Chrzanowski, un joven polaco con PCI que durante años fue considerado incapaz de comprender o comunicarse. La película cambia algunos nombres y circunstancias, pero conserva el núcleo biográfico: el descubrimiento de que el obstáculo principal no era la mente de Przemek, sino la falta de un medio para que pudiera expresarse; y su fuerza no reside en la lástima, sino en demostrar que la discapacidad motora y del habla no equivale a ausencia de inteligencia, deseo o dignidad. 

En la película el protagonista es Mateusz Rosiński (interpretado por Kamil Tkacz de niño y por Dawid Ogrodnik de adulto), quien nace en la Polonia de los años ochenta con una PCI grave. Desde niño no puede caminar, controlar bien sus movimientos ni articular palabras; los médicos lo diagnostican como una persona con discapacidad intelectual y sin capacidad de comunicación: “Su cerebro no funciona. Es un vegetal”, le dijeron a sus padres. La película adopta una estructura retrospectiva: Mateusz adulto está internado en un centro y debe ser evaluado por una comisión médica que decidirá sobre su futuro. Mientras tanto, su voz en off revela al espectador lo que su familia, los profesionales y la institución no han podido ver: un hombre inteligente, irónico, sensible, con deseos, memoria y una intensa necesidad de ser reconocido. 

En su infancia, Mateusz vive protegido por una familia que lo quiere, aunque también lo trata a veces con una sobreprotección que le impide ejercer autonomía. Su padre es especialmente importante porque se relaciona con él con humor y cercanía; su madre lo cuida con devoción, pero acaba asumiendo que su hijo no puede comprender ni decidir. Tras la muerte del padre y el agotamiento de la madre, Mateusz es ingresado en una institución para personas con discapacidad intelectual. Allí su situación empeora: es tratado como un cuerpo que debe ser alimentado, aseado y contenido, no como una persona con voluntad propia. El punto de inflexión llega con una logopeda que le enseña un sistema alternativo de comunicación basado en el lenguaje Bliss. Mediante el movimiento de los ojos y el parpadeo, Mateusz puede señalar símbolos y formar frases. Así consigue comunicar por primera vez, reclamar su identidad y tomar decisiones sobre su propia vida. 

La interpretación de Dawid Ogrodnik es nuclear y fue premiada: construye a Mateusz mediante movimientos muy controlados, expresión facial y una presencia corporal que debe transmitir una mente lúcida sin poder hablar. Y con su personaje no regala importantes reflexiones al respecto, como que la comunicación es un derecho y una condición básica de dignidad, que las personas con PCI no son una etiqueta, sino personas con sentimientos, necesidades y deseos (y baste recordar la expresión de nuestro protagonista: “Las tetas y las estrellas son las dos mejores cosas que ha creado Dios”, que cuidar no es decidir por el otro (y lo vemos en la sobreprotección materna) y, sobre todo, el sentir el cuerpo como cárcel… y como lenguaje. 

Una película muy apreciada por sus enseñanzas: el lenguaje no debe confundirse con la inteligencia, la comunicación accesible cambia vidas (donde los sistemas alternativos y aumentativos de comunicación pueden devolver a una persona el derecho a expresarse y decidir), la dignidad exige autonomía y la discapacidad no elimina el deseo (incluido el deseo sexual). Y por ello, Life Feels Good es una de las películas más importantes del cine europeo contemporáneo sobre discapacidad. Frente a relatos que convierten a la persona con discapacidad en un símbolo de sacrificio, Pieprzyca construye un personaje complejo, rebelde y profundamente vivo. Y su frase “No soy una planta” permanece como una declaración de dignidad. 

- Triumph (Brett Leonard, 2021), también inspirado en una historia real, es un drama deportivo de superación, que narra el empeño de Mike, un estudiante con parálisis cerebral leve, por entrar de verdad —no como símbolo ni como favor— en el equipo de lucha de su instituto. Su valor principal no reside en la originalidad del relato, sino en su apuesta por una representación encarnada de la discapacidad: el protagonista lo interpreta RJ Mitte, actor que también tiene parálisis cerebral. La película se sitúa en la tradición del “underdog movie”: un joven con obstáculos sociales y físicos decide competir en un ámbito que otros consideran vedado para él. 

Mike es un adolescente brillante, con sentido del humor y una voluntad notable. Al llegar a su último curso de secundaria, decide que quiere formar parte del equipo escolar de lucha, no como animador ni como convidado, sino como luchador que gana su sitio en el tatami. A su alrededor encuentra un muro de expectativas limitantes: profesores que lo minusvaloran, compañeros que se burlan de él, un padre protector y un entorno que confunde “cuidar” con decidir por él. Incluso el entrenador Cutting (Terrence Howard), que reconoce su determinación, duda al principio de que pueda soportar la exigencia física y competitiva del deporte. 

El relato avanza mediante el entrenamiento, los conflictos con los compañeros, el interés romántico de Mike por Patty (Grace Victoria Cox) y la amistad con Jeff (Colton Haynes), un deportista popular que termina necesitando tanto apoyo como el que recibe de Mike. Así, la película invierte parcialmente el esquema habitual: el joven con discapacidad no es solo quien debe ser ayudado, sino también quien ayuda a otros a enfrentarse a sus propias fragilidades. 

Triumph es una película sincera, optimista, pero deliberadamente convencional y demasiado previsibles. Sin embargo, la interpretación de RJ Mitte sostiene el filme. La película acierta al mostrar que la exclusión no procede solo de la burla abierta. También procede de la compasión mal entendida: de quienes, con buenas intenciones, rebajan exigencias, apartan del riesgo y deciden de antemano qué puede o no puede hacer una persona con discapacidad. Y cabe recordar una de sus frases más representativas: “Nunca juzgues a una persona por lo que no puede hacer, porque lo que sí puede hacer podría dejarte sin aliento”. 

Y con la visión de estas dos películas con la PCI como protagonista cabe recordar un debate repetido alrededor de si los personajes deben ser interpretados por actores o personas con esa discapacidad. Lo cierto es que el valor final de un film debe ir más allá y cabe realizarlo de forma más global, donde el guion tiene gran importancia. Y es así que Life Feels Good es una película sobresaliente (aunque el personaje con PCI es interpretado por un actor) y Triumph un film más convencional (pese a que el actor tiene PCI).

 

miércoles, 28 de octubre de 2026

Doce herramientas alrededor de la docencia universitaria


El entorno de la docencia universitaria demanda soluciones tecnológicas específicas debido a la carga de investigación, diseño curricular avanzado y evaluación masiva. El ecosistema de herramientas digitales para profesores universitarios se divide en las siguientes soluciones prácticas según la tarea (muchas asociadas a la inteligencia artificial): 

1. Planificación curricular, diseño de cursos y evaluación 

• Magic School AI. Una de las suites más completas. Ofrece más de 60 generadores para estructurar planes de estudio universitarios, redactar rúbricas de evaluación detalladas y adaptar materiales de clase. 

• EduAide AI. Destaca en la creación de recursos didácticos personalizados utilizando analítica predictiva, ideal para diseñar guías de estudio y planes de unidades temáticas profundas. 

• Diffit. Excelente para tomar un artículo científico complejo o un capítulo de libro y adaptar automáticamente el nivel de lectura, generando resúmenes, vocabulario clave y preguntas de comprensión alineadas. 

• SyllabusAI. Redacta la guía docente completa: competencias, resultados de aprendizaje, contenidos y plan de evaluación alineados entre sí. 

• ExamForge. Exámenes ajustados a los contenidos de la asignatura, con exportación a PDF. 

2. Gestión de literatura científica e investigación 

• Gemini Notebook. Desarrollado por Google, te permite subir tus propios documentos (proyectos de investigación, PDFs, notas) para convertirlos en un espacio de trabajo privado donde la IA solo responde basándose en tus fuentes, ideal para sintetizar marcos teóricos o bibliografía de cátedra. Una herramienta con muchas posibilidades. 

• ResearchRabbit. El "Spotify de los papers". Mapea redes de co-citaciones y autores, facilitando al docente la actualización de las lecturas obligatorias del programa académico. Se integra de forma directa con gestores bibliográficos como Zotero. 

• Perplexity AI. A diferencia de los buscadores tradicionales, funciona como un motor de respuestas conversacionales que adjunta citas académicas verificables a cada afirmación, facilitando búsquedas rápidas con rigor científico. Con menos “alucinaciones” que otros recursos. 

3. Evaluación eficiente y detección de plagio 

• Gradescope. Una herramienta indispensable para clases masivas. Permite escanear exámenes en papel o digitales y calificarlos agrupando respuestas similares mediante IA, reduciendo el tiempo de corrección a la mitad y garantizando criterios homogéneos de evaluación. 

• Turnitin. El estándar universitario para proteger la integridad académica. Más allá de su tradicional motor de coincidencias de texto, sus algoritmos actuales incluyen módulos especializados en la detección de escritura generada por Inteligencia Artificial. 

4. Creación de contenido y presentaciones 

• Gamma App / Slidesgo. Ideales para agilizar las clases magistrales. Crean esquemas interactivos, páginas web didácticas y presentaciones visuales completas a partir de un texto base o una temática en lenguaje natural. 

• Genially. Permite la creación de infografías, mapas conceptuales y contenidos interactivos que se integran perfectamente con plataformas de gestión del aprendizaje (LMS) universitarias como Moodle o Blackboard.

lunes, 26 de octubre de 2026

John Irving y sus príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra

 

John Irving, nacido en Exeter en 1942, es un reconocido novelista y guionista estadounidense que alcanzó fama internacional con obras como “El mundo según Garp” y que consolidó un estilo literario de raigambre decimonónica. Su literatura se caracteriza por tramas complejas, personajes dickesianos con profundos relieves psicológicos y el tratamiento recurrente de temas como la infancia, la ausencia paterna, el azar y la sexualidad no ortodoxa. 

Además de su faceta como novelista con más de una decena de obras publicadas, Irving mantiene una relación estrecha, compleja y crítica con el mundo de Hollywood. Lejos de limitarse a ceder los derechos de sus libros, ha participado activamente como guionista y ha reflexionado ampliamente sobre las tensiones, los enriquecimientos y los maltratos que sufre la literatura al ser traducida al lenguaje visual.  

Cinco de sus novelas más emblemáticas han sido adaptadas con éxito a la gran pantalla. Estas adaptaciones cinematográficas destacan por situar la infancia y la deformación de la idea de familia en el centro de sus relatos: 

- El mundo según Garp (The World According to Garp, George Roy Hill, 1982), basada en su novela homónima, candidata al National Book Award. Narra la vida del escritor T.S. Garp (Robin Williams), y la compleja relación con su madre, Jenny (Glen Close), enfermera soltera y feminista. 

- El hotel New Hampshire (The Hotel New Hampshire, Tony Richardson, 1984), basada en la novela del mismo nombre. Comedia dramática tragicómica sobre la extraña familia Berry, centrada en la infancia y juventud de los cinco hermanos, marcada por la inocencia, el trauma, la violencia sexual y el impulso de reconstruir un “hogar” propio en forma de hotel. Win Berry, el padre, idealista e ingenuo, compra un viejo edificio y lo convierte en el primer Hotel New Hampshire: un hogar y negocio para toda la familia, en la costa de Nueva Inglaterra. En ese hotel se desarrollan las primeras experiencias de los hijos, en especial de John (Rob Lowe) y Franny (Jodie Foster), hasta que el clan se muda luego a un hotel en Viena, que se convertirá en el segundo Hotel New Hampshire.  

- El inolvidable Simon Birch (Simon Birch, Mark Steven Johnson, 1998), basada en la novela “Oración por Owen”. Historia emotiva de amistad entre Simon Birch (Ian Mitchel Smith), un niño afecto de enanismo por síndrome de Morquio, y Joe (Joseph Mazzello). Allí donde Simon encarna la fe, el sacrificio y la búsqueda de un destino redentor frente al rechazo social.  

- Las normas de la casa de la sidra (The Cider House Rules, Lasse Hallström, 1999), basada en la novela “Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra”. La especial relación entre Homer Wells (Tobey Maguire), quien ha vivido durante toda su vida entre las paredes del aislado orfanato de St Cloud, y el director del centro, el doctor Wilbur Larch (Michael Caine). Su obra más reconocida, ganadora de dos Óscar, para Caine como mejor actor secundario y para el guion adaptado, en donde participó el propio Irving. La relación entre el doctor Larch y Homer en el orfanato plantea una valiosa reflexión sobre la paternidad elegida y la responsabilidad ética (al abordar cuestiones complejas como la práctica de abortos para proteger a mujeres vulnerables, la objeción de conciencia, la autonomía personal y el cuidado de los niños no deseados). 


- Una mujer difícil (The Door in the Floor, Tod Williams, 2004), basada en la novela del mismo nombre. Tras la muerte de sus dos hijos en un accidente, el matrimonio de Ted (Jeff Bridges), un autor de libros infantiles, y Marion (Kim Basinger) empieza a ir mal, algo que ni siquiera el nacimiento de su hija Ruth (Elle Fanning) consigue que Marion supere el dolor. 

En síntesis, la infancia y la familia en estas adaptaciones de Irving funcionan como núcleos de vulnerabilidad y resistencia: niñas y niños son portadores de culpa, deseo y violencia, pero también de una posibilidad de humanidad y cuidado que exige a los adultos salir de la indiferencia y de la repetición patológica de la historia familiar. 

Y el análisis en profundidad de este autor y sus películas se puede revisar en reciente artículo publicado en el último número de la revista Arte y Medicina, que se puede revisar en las páginas 33 a 38.