miércoles, 28 de octubre de 2026

Doce herramientas alrededor de la docencia universitaria


El entorno de la docencia universitaria demanda soluciones tecnológicas específicas debido a la carga de investigación, diseño curricular avanzado y evaluación masiva. El ecosistema de herramientas digitales para profesores universitarios se divide en las siguientes soluciones prácticas según la tarea (muchas asociadas a la inteligencia artificial): 

1. Planificación curricular, diseño de cursos y evaluación 

• Magic School AI. Una de las suites más completas. Ofrece más de 60 generadores para estructurar planes de estudio universitarios, redactar rúbricas de evaluación detalladas y adaptar materiales de clase. 

• EduAide AI. Destaca en la creación de recursos didácticos personalizados utilizando analítica predictiva, ideal para diseñar guías de estudio y planes de unidades temáticas profundas. 

• Diffit. Excelente para tomar un artículo científico complejo o un capítulo de libro y adaptar automáticamente el nivel de lectura, generando resúmenes, vocabulario clave y preguntas de comprensión alineadas. 

• SyllabusAI. Redacta la guía docente completa: competencias, resultados de aprendizaje, contenidos y plan de evaluación alineados entre sí. 

• ExamForge. Exámenes ajustados a los contenidos de la asignatura, con exportación a PDF. 

2. Gestión de literatura científica e investigación 

• Gemini Notebook. Desarrollado por Google, te permite subir tus propios documentos (proyectos de investigación, PDFs, notas) para convertirlos en un espacio de trabajo privado donde la IA solo responde basándose en tus fuentes, ideal para sintetizar marcos teóricos o bibliografía de cátedra. Una herramienta con muchas posibilidades. 

• ResearchRabbit. El "Spotify de los papers". Mapea redes de co-citaciones y autores, facilitando al docente la actualización de las lecturas obligatorias del programa académico. Se integra de forma directa con gestores bibliográficos como Zotero. 

• Perplexity AI. A diferencia de los buscadores tradicionales, funciona como un motor de respuestas conversacionales que adjunta citas académicas verificables a cada afirmación, facilitando búsquedas rápidas con rigor científico. Con menos “alucinaciones” que otros recursos. 

3. Evaluación eficiente y detección de plagio 

• Gradescope. Una herramienta indispensable para clases masivas. Permite escanear exámenes en papel o digitales y calificarlos agrupando respuestas similares mediante IA, reduciendo el tiempo de corrección a la mitad y garantizando criterios homogéneos de evaluación. 

• Turnitin. El estándar universitario para proteger la integridad académica. Más allá de su tradicional motor de coincidencias de texto, sus algoritmos actuales incluyen módulos especializados en la detección de escritura generada por Inteligencia Artificial. 

4. Creación de contenido y presentaciones 

• Gamma App / Slidesgo. Ideales para agilizar las clases magistrales. Crean esquemas interactivos, páginas web didácticas y presentaciones visuales completas a partir de un texto base o una temática en lenguaje natural. 

• Genially. Permite la creación de infografías, mapas conceptuales y contenidos interactivos que se integran perfectamente con plataformas de gestión del aprendizaje (LMS) universitarias como Moodle o Blackboard.

lunes, 26 de octubre de 2026

John Irving y sus príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra

 

John Irving, nacido en Exeter en 1942, es un reconocido novelista y guionista estadounidense que alcanzó fama internacional con obras como “El mundo según Garp” y que consolidó un estilo literario de raigambre decimonónica. Su literatura se caracteriza por tramas complejas, personajes dickesianos con profundos relieves psicológicos y el tratamiento recurrente de temas como la infancia, la ausencia paterna, el azar y la sexualidad no ortodoxa. 

Además de su faceta como novelista con más de una decena de obras publicadas, Irving mantiene una relación estrecha, compleja y crítica con el mundo de Hollywood. Lejos de limitarse a ceder los derechos de sus libros, ha participado activamente como guionista y ha reflexionado ampliamente sobre las tensiones, los enriquecimientos y los maltratos que sufre la literatura al ser traducida al lenguaje visual.  

Cinco de sus novelas más emblemáticas han sido adaptadas con éxito a la gran pantalla. Estas adaptaciones cinematográficas destacan por situar la infancia y la deformación de la idea de familia en el centro de sus relatos: 

- El mundo según Garp (The World According to Garp, George Roy Hill, 1982), basada en su novela homónima, candidata al National Book Award. Narra la vida del escritor T.S. Garp (Robin Williams), y la compleja relación con su madre, Jenny (Glen Close), enfermera soltera y feminista. 

- El hotel New Hampshire (The Hotel New Hampshire, Tony Richardson, 1984), basada en la novela del mismo nombre. Comedia dramática tragicómica sobre la extraña familia Berry, centrada en la infancia y juventud de los cinco hermanos, marcada por la inocencia, el trauma, la violencia sexual y el impulso de reconstruir un “hogar” propio en forma de hotel. Win Berry, el padre, idealista e ingenuo, compra un viejo edificio y lo convierte en el primer Hotel New Hampshire: un hogar y negocio para toda la familia, en la costa de Nueva Inglaterra. En ese hotel se desarrollan las primeras experiencias de los hijos, en especial de John (Rob Lowe) y Franny (Jodie Foster), hasta que el clan se muda luego a un hotel en Viena, que se convertirá en el segundo Hotel New Hampshire.  

- El inolvidable Simon Birch (Simon Birch, Mark Steven Johnson, 1998), basada en la novela “Oración por Owen”. Historia emotiva de amistad entre Simon Birch (Ian Mitchel Smith), un niño afecto de enanismo por síndrome de Morquio, y Joe (Joseph Mazzello). Allí donde Simon encarna la fe, el sacrificio y la búsqueda de un destino redentor frente al rechazo social.  

- Las normas de la casa de la sidra (The Cider House Rules, Lasse Hallström, 1999), basada en la novela “Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra”. La especial relación entre Homer Wells (Tobey Maguire), quien ha vivido durante toda su vida entre las paredes del aislado orfanato de St Cloud, y el director del centro, el doctor Wilbur Larch (Michael Caine). Su obra más reconocida, ganadora de dos Óscar, para Caine como mejor actor secundario y para el guion adaptado, en donde participó el propio Irving. La relación entre el doctor Larch y Homer en el orfanato plantea una valiosa reflexión sobre la paternidad elegida y la responsabilidad ética (al abordar cuestiones complejas como la práctica de abortos para proteger a mujeres vulnerables, la objeción de conciencia, la autonomía personal y el cuidado de los niños no deseados). 


- Una mujer difícil (The Door in the Floor, Tod Williams, 2004), basada en la novela del mismo nombre. Tras la muerte de sus dos hijos en un accidente, el matrimonio de Ted (Jeff Bridges), un autor de libros infantiles, y Marion (Kim Basinger) empieza a ir mal, algo que ni siquiera el nacimiento de su hija Ruth (Elle Fanning) consigue que Marion supere el dolor. 

En síntesis, la infancia y la familia en estas adaptaciones de Irving funcionan como núcleos de vulnerabilidad y resistencia: niñas y niños son portadores de culpa, deseo y violencia, pero también de una posibilidad de humanidad y cuidado que exige a los adultos salir de la indiferencia y de la repetición patológica de la historia familiar. 

Y el análisis en profundidad de este autor y sus películas se puede revisar en reciente artículo publicado en el último número de la revista Arte y Medicina, que se puede revisar en las páginas 33 a 38. 


sábado, 24 de octubre de 2026

Cine y Pediatría (876) “Un hijo” supercalifragilisticoespialidoso

 

Una pareja discute en la entrada de un aeropuerto ante los ojos del hijo de ambos, un niño de 8 años llamado Guille (Ian Cortegoso), nuestro protagonista. La madre es azafata y se va a Dubai, pero antes le ha presentado a una amiga actriz que interpreta a Mary Poppins. El padre, Manuel (Hugo Silva), es taxista sin licencia y le vemos continuamente enfadado. Tras estas escenas, a los 7 minutos aparece el título de esta película española: Un hijo (Nacho La Casa, 2025), que adapta la premiada novela de Alejandro Palomas, en un drama familiar sobre el duelo, la incomunicación y la necesidad de acompañar emocionalmente a los niños, y donde el universo de Mary Poppins ocupa también un lugar central en la imaginación de Guille y aporta a la historia una dimensión de fábula. 

Vamos conociendo a nuestro protagonista, a quien vemos por levantarse por la mañana conviviendo con su enuresis nocturna: mete la ropa de cama mojada en la lavadora y hace la cama con ropa limpia. Luego desayuna solo, se pone su sombre de Mari Poppins y parte al colegio. Cuando el profesor Roberto (Jesús Carroza) pregunta a los alumnos qué quieren ser de mayor, le llama la atención que Guille conteste: "A mí me gustaría ser Mary Poppins... porque vuela". Tras apreciar algún comportamiento peculiar del niño, se entrevista con el padre, pero aprecia gran tensión y falta de asertividad cuando le sugiere apoyo con la orientadora. Por ello se solicita el apoyo de María (Macarena García), una psicóloga escolar sustituta, quien a través de los dibujos del niño, descifra pistas sobre una madre ausente, un hogar tenso y la relación difícil con su padre, un hombre hermético, desconfiado y aparentemente hostil. La psicóloga intuye que Guille intenta comunicar algo que no puede —o no sabe— decir con palabras, sobre todo cuando el niño le pregunta: "Seño, se tarda mucho en hacerse mayor?". 

Mientras tanto, la madre de Guille le escribe cartas y este se las aprende de memoria. Y todos los días se lo cuenta a una señora en el tranvía de camino al colegio. El padre trata con cierta rudeza a su hijo: "Pero mamá no está. Tienes que cambiar, Te tienes que acostumbrar*. Aunque el hijo le pregunta: "Si mamá ya no vuelve, ¿tú no te morirás?". Y un día Guille aparece en el colegio con un maratón en el ojo y dice que fue un golpe por el balón de rugby, deporte que práctica su padre, y quien no acepta que metan las narices en su vida: "Le está viendo la loquera del colegio". 

El relato avanza entonces como un drama con estructura de intriga: María debe ganarse la confianza del niño, interpretar sus imágenes y sortear la oposición de Manuel, que percibe su intervención como una intromisión en la intimidad familiar. La ausencia de la madre y el dolor no resuelto del padre configuran un hogar frágil, donde la incomunicación amenaza con agravar la herida del pequeño. 

La película no se limita al misterio de “qué le ocurre a Guille”. Su verdadero recorrido es doble: el niño necesita ser escuchado y protegido, pero Manuel también necesita reconocer su propio miedo, culpa y dolor. Porque al final se descubre la realidad y nada es lo que parece: porque las imágenes iniciales que veía Guille en el aeropuerto en realidad era un duelo bloqueado del menor ante el fallecimiento de su madre en un accidente de avión, y las cartas las escribe el propio padre a su hijo. Y todo ello se resuelve con el uso de distintas claves: los dibujos como confesión (ese mapa de su mundo interior, con pequeños mensajes que los adultos habían pasado por alto), Mary Poppins como refugio (buscando en la fantasía una figura protectora y mágica a través de su “supercalifragilisticoespialidoso” para enfrentarse al dolor), y un padre que protege mal (porque lo hace desde el control, la evitación y la desconfianza hacia quien podría ayudarle). 

El desenlace de esta historia apuesta por una salida esperanzadora, centrada en la aceptación de la verdad y en la posibilidad de reparar vínculos. Y en la función escolar de Navidad sobre Mary Poppins confluye la verdad y la esperanza entre Guille, Manuel y María. Y quedan varias reflexiones para el espectador, no por conocidos dignos de ser reconocidos: que los niños hablan, aunque no con palabras; que el duelo requiere acompañamiento, no precipitación; que proteger no es silenciar; que la escuela actúa como red de cuidado; y que la fantasía no evade la realidad, pero la hace soportable. El universo de Mary Poppins permite a Guille elaborar aquello que aún no puede asumir racionalmente; la imaginación aparece como recurso psicológico y no como simple escapismo. 

Un hijo es una película aparentemente sencilla que no ofrece recetas, pero sí es una historia que nos permite reflexionar sobre la importancia de mirar de cerca, escuchar sin juzgar y acompañar sin invadir. Algo superfragilistoespialidoso…