sábado, 20 de julio de 2024

Cine y Pediatría (759). “El sexto hijo” y la adopción ilegal

 

La adopción ilegal (o irregular) se puede definir como el delito cometido por personas o instituciones que participan, promueve, toleran o se lucran de la adopción ilegal de un menor, lo que suele ir unido al tráfico de personas, falsificación de documentos, alteración de la identidad, secuestro o soborno. Se conoce que existe esta práctica en prácticamente todo el mundo, pero los datos estadísticos son difíciles de obtener. Es cierto que los acuerdos y la legalidad sobre la adopción (nacional e internacional) y los controles estatales sobre las empresas de adopción han reducido este problema, pero en algunas regiones del mundo sigue siendo un negocio. 

Diversas películas han abordado este problema en sus historias, algunas ya recogidas en Cine y Pediatría, como la argentina Nordeste (Juan Diego Solanas, 2005), la española La adopción (Daniela Fejerman, 2015) o la surcoreana Broker (Hirokazu Koreeda, 2022). Y hoy volvemos a tratar este tema tan particular con la película francesa El sexto hijo (Léopold Legrand, 2022), en base a una libre adaptación de la novela “Pleurer des rivières” de Alain Jaspard, y que fue nominada como mejor ópera prima en los Premios César de aquel año.
    
Dos parejas llegan a un acuerdo ilegal que pone a un ser humano recién nacido en el centro de este drama. Franck (Damien Bonnard), un chatarrero, y Meriem (Judith Chemla), su mujer, tienen cinco hijos y el sexto está en camino, y viven todos en una caravana en el extrarradio de la ciudad con problemas económicos. Julien (Benjamin Lavernhe) y Anna (Sara Giraudeau) son abogados y no pueden tener hijos. Franck y Julien coinciden como cliente y abogado en un juicio por un robo y que supone el inicio de un acuerdo imposible, pero que no será tal. Franck acaba de perder su furgoneta, que es su herramienta de trabajo, por lo que al conocer la situación familiar de su abogado, trata de ofrecerle el sexto hijo que viene en camino a cambio de un acuerdo económico. 

Julien y Anna ven como una locura esta propuesta al principio, pero al final surge la pregunta entre ellos: “¿Quieres comprar un bebé?”. Y Anna busca una forma legal a través de la adopción simple, de forma que ellos le educarían y llevaría su apellido, aunque sus padres biológicos seguirían siendo sus padres. Algo que su entorno social no lo entendería y a lo que Julien se opone, más siendo abogado y le recuerda a su esposa: “Artículo 2254: ¡Tráfico de seres humanos: 20 años de cárcel, 3 millones de multa!”. Pero la situación de Anna ha acabado siendo irrespirable tras siete años buscando familia con distintos tratamientos de reproducción asistida y cinco negaciones de adopción (tanto nacional como internacional), pues en el informe psicológico se indicaba siempre que el bebé solo sería para llenar el vacío de la infertilidad materna. Y hastiada ante ello, decide seguir ese camino pese a la negación del marido y su pregunta directa: “¿Y te parece un buen motivo para ir a la cárcel?”. Y es así que Anne se hace pasar por la hermana de Meriem en los controles obstétricos, donde comparten las primeras ecografías y primeros latidos, pero también conversaciones sobre el deseo de que el pequeño sea bautizado (aunque los nuevos padres no son creyentes). Y ello a cambio de dinero. Y a medida que se acerca el momento del parto, la propia Anne se hace pasar por embarazada ante los compañeros del bufete de abogados de su marido. Pero eso solo empeora la relación de pareja. 

Y es que el cine francés es capaz de manejar las situaciones más complicadas con especial sentido y sensibilidad, sin dramatismos o ñoñerías de telenovelas. El momento del parto con las madres en el paritorio, los padres en el coche, Lila es el nombre del nuevo ser que llega de madrugada. Y el intercambio tras salir del hospital. Unos contarán que han perdido el bebé mientras rezan un Avemaría con el resto de sus hijos, otros harán realidad su embarazo ficticio y presentaran al nuevo miembro a la familia. Pero la felicidad aparente dura poco… Todo error se paga. Y el espectador lo descubrirá como las declaraciones del juicio. 

Un buen planteamiento sobre la maternidad frustrada, interesante y que da que pensar, y que nos pone frente a esa contraposición de puntos de vista y lo que para algunos es un horror fundamentado en la ilegalidad, para otros puede ser un modo de mejorar la calidad de vida de un menor. Todo un debate moral y emocional. Un puzle razonable y equilibrado, en que se manejan bien los elementos emocionales, y con el mérito de saber resolver bien, sin caer en extremos sentimentales o tremendistas, y con un mérito destacado: el buen hacer de sus cuatro protagonistas. Y ese final con Anna, Meriem y Lila que cabe no descubrir. 

Es El sexto hijo una vuelta de tuerca más al tema de la adopción ilegal. Y aunque, aparentemente, el acuerdo que se podía establecer entre estas dos familias que hoy hemos conocido pudiera parecer beneficioso para ambas y, quizás también, para el nuevo recién nacido, lo cierto es que es clave la protección jurídica del menor, que pasa de ser un elemento pasivo dentro de la familia, a ser sujeto de derechos fundamentales que necesitan ser protegidos. Y es conocido que, por otra parte, la adopción ilegal y el tráfico de bebés suelen ir unidos en muchas ocasiones a los delitos de tráfico de personas, falsificación de documentos, alteración de la identidad, secuestro, soborno, abuso de menores y en ocasiones rapto, abuso sexual de menores y prostitución infantil. Y ello da igual que sea el primer hijo, el segundo… o el sexto hijo.

 

miércoles, 17 de julio de 2024

Entradas de Cine y Pediatría más visualizadas (y II): del 31 al 60

 

Tras la publicación previa de los 30 post con más visualizaciones en el blog del proyecto Cine y Pediatría, hoy concluimos con este listado, del 31 al 60.






































Curiosamente, este segundo bloque de post más visitados es posible que incluya películas más reconocibles y populares que las comentas en los puestos 1 al 30, y que aquí incluye algunos films oscarizados como El tambor de hojalata (Die Biechtrommel, Volker Schlöndorff, 1979),  Rain Man (Barry Levinson, 1988) o Mejor...imposible (As Good as It Gets, James L. Brooks, 1997).

Pero seguimos sin reconocer el patrón que las hace más populares o menos.



 

lunes, 15 de julio de 2024

Entradas de Cine y Pediatría más visualizadas (I): del 1 al 30


El proyecto Cine y Pediatría nació en este blog, Pediatría basada en pruebas, en enero de 2010. Un post publicado todos los sábados para comentar películas relacionadas con la infancia y adolescencia, con la familia, con la pediatrñia clínica y, especialmente, con la pediatría social. Películas de todos los idiomas, países y continentes con un objetivo: que nos atrevamos a "prescribir" películas como pediatras, sanitarios, educadores o también en el ámbito familiar. Y así ha sido desde entonces, de forma que la próxima entrada será la número 759, sin fallar ni un sábado a la cita semanal. Y dado que en alguno post se comentan más de una películas, es posible que hayamos superado el millar de películas.

Y por ello es quizás un buen momento para conocer qué post han sido los más viralizados y visitados en el blog. Un análisis webmétrico del que quizás se puedan extraer algunas conclusiones (o no) de por qué hay diferencias tan marcadas y si tiene relación con la calidad de la película, con el tema del que se trata, con aspectos temporales o con otros factores. Cada una de las entradas de Cine y Pediatría comentadas van con el hiperenlace correspondiente para revisar su contenido.

Realizaremos nuestras dos entradas destacando los 60 post con más visualizaciones. 

Hoy analizaremmos del 1 al 30, y en la próxima del 31 al 60.

88290 visualizaciones. Cine y Pediatría (210): “El milagro de Carintia”, el milagro de cada día en una guardia 

40476 visualizaciones. Cine y Pediatría (364). "Los milagros del cielo" y la fe desde la tierra  

31177 visualizaciones. Cine y Pediatría (132). “Forrest Gump”, una metáfora sobre la superación en la vida  

30703 visualizaciones. Cine y Pediatría (21). "Mi nombre es Khan" y tengo síndrome de Asperger 

23870 visualizaciones. Cine y Pediatría (64). “Yo soy Sam”, una lección de amor con los Beatles de testigo 

23470 visualizaciones. Cine y Pediatría (128). “Los niños de San Judas” y los abusos en la educación 

20431 visualizaciones. Cine y Pediatría (86). “Máscara”: la belleza interior de la leontiasis 

20346 visualizaciones. Cine y Pediatría (73). “Pequeña Miss Sunshine” y los niños prodigio: ¿estrellas o estrellados? 

18638 visualizaciones. Cine y Pediatría (97). Películas sobre embarazo en la adolescencia (1) 

15821 visualizaciones. Cine y Pediatría (183). “El Polaquito”, un Oliver Twist a ritmo de tango 

15396 visualizaciones. Cine y Pediatría (371). "Lo que de verdad importa" en la vida  

14765 visualizaciones. Cine y Pediatría (415). "Wonder" y la maravilla de elegir ser amable 

14666 visualizaciones. Cine y Pediatría (502). “Donde viven los monstruos”, donde maduran los sentimientos de un niño 

14654 visualizaciones. Cine y Pediatría (188). “Voces inocentes”… la de los niños soldados  

14320 visualizaciones. Cine y Pediatría (324). "Mary & Martha", el coraje de dos madres frente a la malaria 

13556 visualizaciones. Cine y Pediatría (67): El acoso escolar habla en todos los idiomas en “Klass” y “Ben-X” 

13556 visualizaciones. Cine y Pediatría (349). "Manos milagrosas" en la neurocirugía pediátrica 

13483 visualizaciones. Cine y Pediatría (158). “El guardián de la memoria” no permite olvidar 

13344 visualizaciones. Cine y Pediatría (55). “John Q” critica al sistema sanitario estadounidense 

12971 visualizaciones. Cine y Pediatría (41). “Abel” crítica la paternidad irresponsable 

12740 visualizaciones. Cine y Pediatría (46). “Inocencia interrumpida”: adolescentes en el nido del cuco 

12669 visualizaciones. Cine y Pediatría (44). “Juno” se atreve a debatir sobre el embarazo no deseado en adolescente 

12175 visualizaciones. Cine y Pediatría (363). Los "22 ángeles" de la vacuna de la viruela 

11792 visualizaciones. Cine y Pediatría (391). "El jardinero fiel" a la ética de los ensayos clínicos con fármacos 

10451 visualizaciones. Cine y Pediatría (460): “Un viaje inesperado” del autismo al corazón 

10381 visualizaciones. Cine y Pediatría (152). “La vida de Pi” es mucho más que 3,1416 

10018 visualizaciones. Cine y Pediatría (541). “A dos metros de ti”… la fibrosis quística  

9949 visualizaciones. Cine y Pediatría (123). “Cartas a Dios” y “Cartas al cielo”, cartas para el cáncer infantil 

9788 visualizaciones. Cine y Pediatría (54): “La llave de Sarah” y las huellas de la memoria histórica en la infancia 

9585 visualizaciones. Cine y Pediatría (259). “Los chicos del coro” y el valor de la música en la educación de los niños 

Tras este análisis es difícil sacar una conclusión y, especialmente, explicar el por qué una película casi desconocida, El milagro de Carintia (Das Wunder von Kärnten, Andreas Prochaska, 2011), una película austriaca para la televisión basada en una historia real, ha superado todas las expectativas y tiene un número de visitas que supera en más del dobre a la siguiente y a años luz de la mayoría de las entradas de Cine y Pediatría.  De hecho, la siguiente película, Los milagros del cielo (Miracles from Heaven, Patricia Riggen, 2016), película estadounidense que es otro drama basado en hechos real, comparte con aquella otros dos hechos: el ser de una calidad cinematográfica muy justa, pero ambas atesorar en su título la palabra "milagro". Y así lo parece, pues grandes iconos del cine, películas con grandes premios, historias para no olvidad, nada tienen que ver con estos dos films. La causa de esta gran viralización no la podemos controlar... El mundo de internet y las redes sociales es insondable.

Las siguientes tres películas en el ránking comparten la característica de tener protagonistas que atesoran algún tipo de discapacidad o mejor dicho, capacidades diferentes. Pero que van de la maravillosa Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994), a la muy notable película estdounidense Yo soy Sam (I Am Sam, Jessie Nelson, 2001) o la película indica Mi nombre es Khan (My Name is Khan, Karan Johar, 2010).

Y del resto de listado se repite el hecho de que la mayoría no son películas de gran calidad cinematográfica, muy taquilleras o con grandes premios.