viernes, 21 de octubre de 2016

Cine y salud: un binomio conocido y reconocido


En bastantes ocasiones hemos defendido desde el proyecto Cine y Pediatría que el séptimo arte es toda una universidad de las emociones en la salud y en la enfermedad y que tiene gran valor docente (bien empleado) para mejora la ciencia, pero sobre todo la conciencia alrededor del acto sanitario. Y es muy agradable confirmar que esto ni es nuevo ni novedoso y, además, que uno es un poco profeta en su tierra. 

Porque desde hace varios años, el Centro de Salud Campoamor, perteneciente a nuestro Departamento de Salud Alicante-Hospital General organiza unas Jornadas de CINE y SALUD, todos los jueves de los meses de octubre, noviembre y diciembre. Porque el otoño en Alicante es un buen momento para utilizar lo que se conoce como OBSERVACIÓN NARRATIVA, allí donde confluyen los tres momentos de la experiencia narrativa: prefiguración, configuración y refiguración. 
- Prefiguración es la experiencia previa, es decir, las creencias, valores, actitudes, y pre-juicios ante una enfermedad o una situación concreta; es el “antes de…” ver una película. 
- Configuración es la experiencia imaginada, es decir, el mundo de la ficción que nos proporciona la película, las emociones y reflexiones al ver la película. 
- Refiguración es la experiencia interpretada, es decir, la conjunción entre el mundo de ficción y el mundo del espectador; es el “después de…” ver una película. 

Prefiguración, configuración y refiguración como un lugar de encuentro entre médicos de familia, pediatras, enfermeras, auxiliares, psicólogos trabajadores sociales, pacientes, familiares, asociaciones, etc. alrededor de película argumentales que nos permitan potenciar los valores y la educación sentimental, así como educar los sentimientos y educar la afectividad. Películas alrededor de las adicciones, el embarazo, la violencia de género, las diferencias de rol, el autismo, la obesidad,...

Es curioso, como al ver el programa, al menos ya tres películas de las elegidas este año pertenecen a la familia de Cine y Pediatría: 

Y allí estaremos, clausurando estas Jornadas, con Claireece "Precious" Jones y sus reflexiones: "El otro día lloré. Me sentí estúpida. Pero ¿sabéis qué?, a la mierda ese día. Para eso Dios, o quien sea, hace días nuevos…"
“El amor no hizo nada por mí. El amor me golpeó, me violó, me trató de animal, me hizo sentir inútil. Me contagió”. 
Así de contundente son estas frases de cine de esta contundente historia que nos cuenta Precious, puro cine independiente, ganadora de Sundance 2009 y con un paso triunfal por la mayoría de los festivales de cine. Una de las primeras películas del proyecto Cine y Pediatría... y que sigue conmocionando. 

Porque "Precious" es una adolescente negra de 16 años con obesidad mórbida, analfabeta y vive en el Harlem de los años 80 desarraigada socialmente junto a su madre, una ex-presidiaria que la somete a maltratos físicos y emocionales. Está embarazada por segunda vez de su padre, al que nunca ve. Su primera hija tiene síndrome de Down (y a la que apodan “Mongo”) y viven de las ayudas de la asistencia social. Cuando la joven está a punto de abandonar la escuela por su embarazo, es trasladada a un instituto alternativo donde los alumnos participan activamente en la enseñanza… y allí “Precious” (paradójico nombre, visto lo visto) es posible que recupere su dignidad. 

Un historia que no deja indiferente y que se sufre (por la historia) y se disfruta (por el buen cine). Una película que Oprah Winfrey, Mariah Carey o Lenny Kravitz (estos dos últimos con sendos papeles en la película) la apoyaron,… por algo será. Porque con este argumento, lo normal es que uno no se anime a visionarla. Pero el relato deja espacio para la solidaridad, la esperanza y la humanidad, con mensajes sobre la superación de dificultades, en un viaje que lleva de la oscuridad, el dolor y la impotencia a la luz, el amor y la autodeterminación. 

Una película más sobre la adolescencia (y se cuentan a cientos). Porque la adolescencia es una “tierra de nadie” desde muchos puntos de vista: demasiado mayores para ser niños, demasiado jóvenes para ser adultos. 

Algo así es (y será) Cine y Salud...