Cine y Pediatría 8

miércoles, 21 de agosto de 2019

Recursos docentes de la Asociación Española de Pediatría


La Asociación Española de Pediatría (AEP) es la sociedad de todos los pediatras en España, la confederación de todas las Sociedades de Pediatría, tanto regionales como de especialidad. La AEP es una de las sociedades científicas españolas con mayor impacto social y mediático y es el interlocutor de referencia con las autoridades sanitarias del Estado. 

Como sociedad científica, sus recursos docentes son clave. Y he aquí algunos de los más relevantes: 

- Anales de Pediatría es el órgano de expresión científica de la AEP y constituye el vehículo a través del cual se comunican los asociados. La revista, referente de la pediatría de habla española, está indexada en las más importantes bases de datos internacionales: SCI-JCR, Index Medicus/Medline, EMBASE/Excerpta Medica y bases de datos nacionales. Su acceso es libre para socios de la AEP. 

- Evidencias en Pediatría, es una revista electrónica de acceso abierto. Sus contenidos se elaboran aplicando los postulados de la Medicina Basada en la Evidencia a la especialidad de Pediatría. De periodicidad trimestral, se realiza una revisión de 80 revistas pediátricas y generalistas que publican artículos de contenido pediátrico. Mediante un sistema de puntuación se escogen aquellos artículos que, por su calidad metodológica y/o su importancia clínica, pueden resultar de interés para la práctica clínica del pediatra asistencial, independiente del ámbito en el que trabaje (atención primaria u hospitalaria). Su acceso es libre desde su creación en el año 2005 para todos los lectores, lo que fue una premisa desde su creación, junto con el rigor y la independencia. 

- Protocolos diagnóstico-terapúeticos en Pediatría, elaborados por las distintas sociedades de especialidades y revisados periódicamente. 

- Cuadernos de Historia de la Pediatría, elaborados por el Comité de Historia de la AEP, con una periodidicidad de dos documentos anuales y que se divulgan alrededor del congreso anual de nuestra socidad. 

- Pediamécum, es una base de datos documental de los principios activos de uso común en pediatría creada por el Comité de Medicamentos de AEP en 2012 que cuenta con fichas de casi 700 fármacos. El Comité y sus colaboradores amplían y revisan constantemente las fichas por iniciativa propia o por sugerencias de los usuarios. 

 - Continuum, plataforma de formación virtual de la AEP, verdadero modelo de éxito de web-based learning desde su inauguración en septiembre de 2013, una plataforma de información y formación, con modalidades formativas basadas en competencias (con GPEC como joya de la corona), tanto de carácter individual como tutorizado. 

Mi vinculación muy especial con Continuum, Evidencias en Pediatría y Anales de Pediatría, especialmente, hace que la divulgación de este post implique una carga añadida de emoción, pues nada de lo anterior sería posible sin el trabajo desinteresado de calidad de tantos pediatras (y amigos)

Recursos de todos y para todos. Y para la gran familia de pediatras en español. Y ya es habitual que en los Congresos anuales de la AEP se suelen actualizar todas las novedades en estos recursos docentes.

lunes, 19 de agosto de 2019

Cannabis, embarazo y lactancia: una pésima combinación


Después del alcohol y tabaco, el cannabis es la droga más consumida por las parejas embarazadas y madres lactantes en España. Estudios previos, señalan que el 13 % de las mujeres embarazadas en el primer trimestre y el 7 % de las madres lactantes refieren estar expuestas al humo ambiental de cannabis de una forma habitual. 

Por lo tanto, el cannabis también es un problema de salud pública. Y ante esto, el Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (CSM-AEP) publicó hace meses una toma de posición y un tríptico que hoy compartimos, pues es una información de calidad que no puede pasar desapercibida. 

Los pediatras diagnosticamos, cada vez, más pacientes con trastornos del aprendizaje, conducta y desarrollo. A diferencia de los adultos, la exposición a sustancias químicas neurotóxicas durante las ventanas de vulnerabilidad en periodos críticos de la organogénesis e histogénesis del sistema nervioso puede hacer que tenga una alteración de la función cerebral de por vida o bien que aparezca durante su etapa adulta. Y una de estas sustancias es el cannabis. 

Es por esto que el CSM-AEP ha elaborado un documento de toma de posición, además de un tríptico informativo para profesionales y padres. 

En resumen, CSM-AEP considera necesario: 
- Alertar a la población sobre los riesgos de la exposición a cannabis durante el embarazo y lactancia. 
- Mejorar las competencias de los pediatras y desarrollar módulos de capacitación en pediatría y cannabis (desde el embarazo, lactancia y periodo de crianza hasta el final de la adolescencia). 
- Facilitar información útil considerando las exposiciones en embarazo/lactancia. 
- Incluir la Hoja verde – cribado ambiental al inicio del embarazo y/o periodo de lactancia – en los programas de Pediatría de Atención Primaria, ya disponible en la CCAA de la Región de Murcia. 
- Realiza un llamamiento para colaborar en los programas de detección, prevención e intervención precoz para reducir este daño en el neurodesarrollo. 
- Se debe desaconsejar firmemente el consumo de cannabis durante la lactancia. El énfasis debe ponerse en la deshabituación-cesación, no en la retirada de la lactancia. La lactancia incluso podría ser útil para reforzar y afianzar la deshabituación. Se puede dar lactancia materna durante la deshabituación, pero puede requerir una intervención y monitorización del proceso por personal entrenado en el manejo y control de las adicciones en pediatría en las Unidades de Salud Medioambiental Pediátrica de Murcia y Cataluña. 
- Atendiendo a las cifras de exposición y banalización del consumo en la sociedad, queremos dejar claro que las embarazadas y niños de España necesitan que se les garantice un aire libre de humo de cannabis y otras drogas. Y apostamos por un marco regulador general de protección del cerebro en desarrollo a estos tóxicos, y las excepciones y particularidades de haberlas en todo caso sean dirigidas a los adultos. 

En el tríptico que compartimos debajo se responden a las siguientes preguntas: 
- ¿Qué es el cannabis? 
- ¿Cuántos niños están expuestos a esta droga en el embarazo o lactancia? 
- ¿Cómo afecta el que yo o mi pareja fumemos cannabis si estamos buscando el embarazo?
- ¿El que yo esté expuesta o fume marihuana cómo afecta al desarrollo cerebral de mi bebé? 
- ¿Cómo afecta el cannabis a los niños en el hogar? 
- ¿Provoca el cannabis malformaciones en el recién nacido? 
- ¿La exposición a cannabis durante el embarazo incrementa el riesgo de cáncer? 
- ¿Puede dar síndrome de abstinencia si se consume cannabis durante el último trimestre de gestación? 
- ¿Qué pasa si fumo cannabis durante la lactancia?

Está claro que combinar cannabis con embarazo y lactancia es una pésima decisión... con graves consecuencias para los padres y, sobre todo, para sus hijos.

 

sábado, 17 de agosto de 2019

Cine y Pediatría (501). La mejor cura es la amistad… en tiempos del sida


El cine y el sida han tenido distintos puntos de encuentro. Los encuentros entre el cine y el sida en la infancia son más excepcionales. En Cine y Pediatría hemos podido encontrarlo alrededor de dos películas, una estadounidense, Kids (Larry Clark, 1995) y otra española, Verano 1993 (Carla Simón, 2017). Y también en nuestro primer post, la película coral En el mundo, a cada rato, concretamente en la historia El secreto mejor guardado (Patricia Ferreira, 2004), filmada en la India.

Y hoy recuperamos aquí una película poco conocida, una bonita historia de amistad en tiempos del sida. Su título original es The Cure (Peter Horton, 1995) y cuyas traducciones para España (Que nada nos separe) o para Latinoamérica (El poder de la amistad) nos pone en la pista de por dónde deriva la trama. Un agradable film, que salva con delicadeza una resbaladiza trama sobre lo que implica el sida en un hijo: la lucha, la angustia, el rechazo, el dolor y la muerte. Y que incluso nos permite soportar con dignidad un mensaje de sobras conocido: que la amistad puede ser la mejor medicina.

Dos niños que inician el camino de la adolescencia por diferentes caminos: Erik y Dexter. Son vecinos en una localidad de Minesota y ambos viven solo con sus madres y con sus distintas circunstancias.
Erik (Brad Renfro) tiene 13 años, y acaba de trasladarse a esta localidad tras la separación de sus padres. El chico está desubicado en el nuevo colegio y en un hogar donde la madre se ocupa más de su trabajo que de él. Conoce a su vecino a través de la valla que separa sus casas, un chico más joven que él llamado Dexter (Joseph Mazzello), quien también vive solo con su madre y con su enfermedad, pues está en tratamiento por sida, enfermedad que contrajo a causa de una transfusión de sangre. Todo en Dexter gira alrededor de su amorosa madre Linda (Annabella Sciorra), pues como ya sabemos nadie quiere acercarse a un enfermo de sida por el temor al contagio.

Cuando Erik salta la valla y conoce a Dexter surge poco a poco una historia de amistad, pues ambos encuentran algo que no tienen: Dexter el amigo que le niega la enfermedad, Erik esa madre que le niega la vida, pues Linda se comporta como tal con ambos, y se conmueve de que le quieran, pues quizá es lo que no tiene en su hogar, con una madre separada (no solo del padre, sino de él). Y cuando la madre de Erik conoce que tiene amistad con Dexter, le abofetea diciéndole. “Qué estabas pensando, dime. No es viruela, no es tosferina, es sida. ¿Qué estabas tratando de hacer, matarnos a ambos?”. Y les prohíbe que vuelvan a verse.

Pero Erik se interesa en la enfermedad de su nuevo amigo, sobre todo cuando Dexter le cuenta la preocupación de su madre: “Teme que no encuentren la cura a tiempo”. E inspirado en una película, decide emprender la búsqueda de una cura para el sida. Y para ello, Erik realiza experimentos “científicos” con distintos tipos de dulces y plantas, siendo Dexter el grupo de intervención y Erik el grupo control, y todo lo anota minuciosamente en su cuaderno de trabajo. Y cada infusión que prueba sabe peor que la otra, y Eik le anima: “Mi abuela dice que cuanto pero sabe, mejor es la cura”.

Cuando leen en la prensa que un doctor de Nueva Orleans ha encontrado la cura frente al sida, deciden escaparse y encontrar a este doctor. Y más que una “road movie” se transforma en una “boat movie” a través del río Misisipi. Y el viaje y las circunstancias del mismo hacen cimentar la amistad, mientras esquivan las adversidades del camino: “Mi sangre es como veneno. Es peor que el veneno de una cobra” resulta una amenaza válida para ahuyentar a los adversarios. Pero Dexter comienza empeorar y una pesadilla recurrente que lo atemoriza: perderse en la inmensidad negra del universo y hallarse solo (tal como se sentía antes de encontrar a Erik). A causa del estado de salud de su amigo, Erik se asusta y abandona el plan.

Y de regreso, Dexter es inmediatamente hospitalizado y allí permanece en compañía de su madre y de Erik. Y en la planta de hospitalización de Pediatría juegan a diferentes juegos, incluso la de hacerse el muerto… hasta que ocurrió de verdad. “Nunca debí dejar de intentar buscar la cura”, se reprocha Erik, y Linda le responde: “Lo hiciste. Toda la soledad y tristeza que había en su vida la olvidó. Y la olvidó por ti. Dexter fue muy feliz al tenerte como amigo”.

Y el final se precipita como los sentimientos. Cuando Linda, con lágrimas en los ojos y una rabia incontenible, le dice dos cosas a la madre de Erik: la primera, que el mejor amigo de su hijo había muerto y que Erik iba a ir al funeral (le gustase o no), la segunda, que si volvía a ponerle una mano encima, ella misma se encargaría de matarla. Y luego la escena del funeral y el intercambio de zapatos entre los amigos. Y como Dexter deja el zapato de Erik en el río, para que la corriente lo lleve, simbolizando el nuevo viaje para su mejor amigo. Y todo ello bajo la bucólica banda sonora de Dave Grusin, despidiendo esta sensible película de amistad… en tiempos del sida.

Una amistad entre Erik y Dexter, intepretados con solvencia por los jóvenes Brad Renfro y Joseph Mazzello. Un Brad Renfro que debutó a los 12 años con El Cliente (Joel Schumacher, 1994) y participó en películas como Sleepers (Barry Levinson, 1996) y Ghost World (Terry Zwigoff, 2001), pero una sobredosis de heroína finalizó a los 25 años lo que pudo ser una prometedora carrera de actor y músico. Y un Joseph Mazzello que debutó en Presunto inocente (Alan J. Pakula, 1990), continuó en un par de películas de la serie Parque Jurásico, y también en El inolvidable Simon Birch (Mark Steven Johnson, 1998) - una película con la que guarda un gran parecido nuestra obra de hoy, por unir amistad y enfermedad en la infancia -, La red social (David Fincher, 2010) y donde su última aparición ha sido como bajista de la banda Queen, John Deacon, en el biopic Bohemian Rhapsody (Bryan Singer, 2018).

Es Que nada nos separe (The Cure) una pequeña gran película que puede haber desapercibida y que reivindica que la mejor cura es la amistad… en tiempos del sida y en cualquier momento. Y que nos recuerda que vale la pena no olvidar esta película, pero sobre todo debemos tener en cuenta que el sida pediátrico no puede ser una enfermedad olvidada. Pues es cierto que desde su aparición en la década de los 90 el sida pediátrico ha llegado a ser muy poco frecuente en los países del Primer Mundo, gracias a los avances en prevención, diagnóstico y tratamiento, pero cabe no olvidar que en los países de baja renta (principalmente en África y Asia) se producen el mayor número de muertes por esta enfermedad: se contabiliza que alrededor de 500 niños mueren cada día en el mundo por sida infantil, unos 200.000 al año. Tal vez la existencia de más de 30 millones de adultos que viven con el VIH/sida en todo el mundo ha eclipsado la epidemia de sida pediátrico, lo que se ha traducido en una menor investigación a estas edades, unos servicios pediátricos insuficientes y unos regímenes de tratamiento antirretroviral inadecuados para ellos. Y en las sociedades de renta baja el sida pediátrico ha pasado a considerarse una enfermedad desatendida u olvidada. Porque sin tratamiento antirretroviral, hasta el 80% de los niños infectados por VIH mueren antes de cumplir los 5 años, con un progresivo deterioro del sistema inmune que les ocasiona infecciones bacterianas de repetición, fallo de medro y afectación neurológica, con una alta carga de morbilidad asociada y mala calidad de vida.

Y, aunque poéticamente en esta película decimos que la mejor cura es la amistad, está claro que la mejor cura en el sida pediátrico es la inversión en investigación y que el tratamiento antirretroviral llegué a todos los niños del mundo. Asimetría que hoy por hoy – y como muchas otras – es una dolorosa realidad.