miércoles, 24 de agosto de 2016

Comienza el curso de Continuum "Patología renal del recién nacido y del equilibrio hídrico"


La plataforma Continuum anuncia un nuevo curso tras finalizar el periodo estival y para empezar con fuerza el nuevo curso. En breve comienza del curso "Patología renal del recién nacido y del equilibrio hídrico" liderado por la Asociación Española de Nefrología Pediátrica (AENP). 

Un curso que proporcionará al alumno los conocimientos y las habilidades necesarias para mantener y mejorar su competencia en enfermedades prevalentes en esta disciplina, teniendo en cuenta la evidencia científica disponible. 

El curso está dividido en cinco módulos, que son: 
- Malformaciones congénitas del riñón y del tracto urinario 
- Reflujo vesicoureteral 
- Fluidoterapia paciente hospitalizado y prevención de la hiponatremia hospitalaria 
- Poliuria y polidipsia 
- Función renal y patología nefrológica del recién nacido. 

En cada unidad didáctica se ofrece también información complementaria para los alumnos que quieran profundizar en un determinado aspecto. El curso está tutorizado, lo que implica que, a lo largo del curso, estaremos a su disposición para ayudarles a resolver las dudas que se les planteen. 

Al finalizar la actividad el alumno habrá conseguido una serie de competencias que se recogen a continuación: 
- Conocer las principales malformaciones del riñón y de las vías urinarias 
- Reconocer el manejo del reflujo vésico-ureteral según las últimas evidencias científicas disponibles 
- Comprender cómo se mantiene el equilibrio hídrico entre los distintos espacios del organismo 
- Conocer las causas comunes de poliuria 
- Distinguir los elementos que integran la exploración nefrourológica del recién nacido y reconocer sus alteraciones. 

Todo esto en un curso de casi 2 meses de duración (comienzo el 22 septiembre 2016 y finalización el 15 noviembre 2016), acreditado con por la Comisión de Formación Médica Continuada y avalado por un equipo de pediatras con amplia experiencia docente en esta materia. 

Además, todos los socios de la Asociación Española de Pediatría, y en particular, los residentes de pediatría, se beneficiarán de un precio especial, fijado por el Comité Ejecutivo de la AEP, con objeto de que su coste no suponga un obstáculo para su realización en quienes deseen formarse en esta materia. 

Comenzamos con ánimo en Continuum... Toda la información y la manera de inscribirse al curso, la podéis encontrar en este enlace de Continuum.

lunes, 22 de agosto de 2016

Río de Janeiro, Juegos Olímpicos y valores del olimpismo


¿Qué es el espíritu olímpico al que tanto abogamos...? Quizás sea algo que parte de las Olimpiadas, continúa con el deporte y debería impregnar nuestra vida y la sociedad. Porque el espíritu olímpico es bueno para los valores de una sociedad y, por ello - además de por otras causas -. es bueno y sano el deporte. 

Los Juegos Olímpicos fueron restaurados por el pedagogo francés Pierre de Freddy Barón de Coubertín quien el 23 de junio de 1894 fundó el Comité Olímpico Internacional. Luego de celebrar los primeros Juegos Olímpicos en Atenas 1896, esta organización ha logrado a lo largo del tiempo solidificar una filosofía de vida que hoy denominamos Olimpismo. El Olimpismo es una filosofía humanista que enfatiza sobre el rol del deporte en la educación de los jóvenes, su impacto social y su misión pacífica y moral. 

Ayer terminaron los Juegos Olímpicos 2016 de Río de Janeiro y hoy recordamos estas tres semanas que han ocupado la mayor atención mundial. Porque de aquel espíritu de la antigua Grecia, la nueva sociedad debe fijar la idea de convergencia en torno al deporte, como actividad cultural, para favorecer el diálogo entre los pueblos, y olvidar el espíritu de hegemonía estatal. Porque el espíritu olímpico debe orientarse a revalorizar el deporte como elemento vital de superación personal en el esfuerzo por conseguir una meta, como confraternización del espíritu de equipo, más relacionado con la idea de participación que de la de victoria. 

Aunque la imagen del triunfo representa, sin duda, un impulso de emulación para cualquier deportista, es absolutamente necesario para no enterrar el espíritu olímpico no trascender como derrota el no alcanzar subir al podio. Y algo muy importante para esta noción del espíritu olímpico: el juego limpio, que incluye el no al doping, la amistad entre los deportistas y la buena educación en los estadios. 

El renovado espíritu olímpico es algo que la sociedad de nuestros días, materializada y con endebles valores, necesita. Por encima del espectáculo, debe calar en los ciudadanos para valorar el espíritu de superación, el ejercicio de equipo y, sobre todo, que el deporte no es un fin en la vida sino un medio para favorecer el bienestar de la persona en la dura tarea de realizar sus objetivos. 

De acuerdo con la carta Olímpica, Olimpismo es una filosofía de vida, porque para llegar a la “kalokagathia” (equilibrio entre lo bueno y lo bello) y al fortalecimiento mental, espiritual y físico, el ser humano necesita cultivar y vivir sus virtudes. Un permanente progreso deportivo y espiritual de sus virtudes personales dará como resultado el equilibrio fundamental hacia la excelencia y esa búsqueda de la excelencia en el deporte es tan exigente que el esfuerzo se convierte en la alegría suprema, con un rol educativo y transformador. 

El Olimpismo es una filosofía de vida que combina el deporte, la cultura y la educación con el objeto de crear un equilibrio armónico entre el cuerpo, la mente y el espíritu. 
El Olimpismo está basado en tres valores fundamentales que el Comité Olímpico Internacional define así: 
1. Excelencia: significa dar lo mejor de sí mismo, en el terreno de juego o en el campo profesional. No se trata de ganar, sino de participar, progresar en los objetivos personales, esforzarse por dar lo mejor de uno mismo en la vida diaria y beneficiarse de la saludable combinación de un cuerpo, una mente y una voluntad fuertes. 
2. Amistad: este valor nos incita a considerar el deporte como una herramienta para lograr un entendimiento mutuo entre las personas y los pueblos de todo el mundo. Los Juegos Olímpicos inspiran a la humanidad para superar las diferencias políticas, económicas, de género, raciales y religiosas y para entablar amistades a pesar de dichas diferencias. 
3. Respeto: hace referencia al respeto a uno mismo y a su cuerpo, a los demás, a las normas, al deporte y al ambiente. En lo referente al deporte, el respeto implica el juego limpio y la lucha contra el dopaje o contra cualquier otro comportamiento no ético. 

Sin embargo, la Carta Olímpica expresa textualmente: “Al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales”. Por todo ello, hoy recordamos algunas efemérides que nos han dejado los Juegos Olímpicos y estos de Río de Janeiro: 

- Desde los primeros Juegos Olímpicos, en Atenas1986, se han celebrado 31 Juegos Olímpicos, si bien tres fueron suspendidos por los conflictos bélicos de Europa: Berlín 1916, Hensilki 1940 y Londres 1944. Y todos se han celebrado en países del hemisferio norte, salvo este año en Brasil. 

- Los países más premiados en la historia han sido Estados Unidos (2298 medallas, 930 de oro), Unión Soviética (1010, 395 de oro) y Reino Unido (715, 236 de oro). 

- El top 10 de medallistas en la historia han sido Michael Phelps (USA, natación): 28 (23 oros, 3 platas y 2 bronces), Larisa Latynina (Unión Soviética, gimnasia): 18 (9 oros, 5 platas y 4 bronces), Paavo Nurmi (Finlandia, atletismo): 12 (9 oros y 3 platas), Mark Spitz (USA, natación): 11 (9 oros, 1 platas y 1 bronce), Carl Lewis (USA, atletismo): 10 (9 oros y 1 plata), Birgit Fisher (Alemania, piragüismo): 12 (8 oros y 4 platas), Sawao Kato (Japón, gimnasia): 12 (8 oros, 3 platas y 1 bronce), Jenny Thompson (USA, natación): 12 (8 oros, 3 platas y 1 bronce), Matt Biondi (USA, natación): 11 (8 oros, 2 platas y 1 bronce) y Usain Bolt (Jamaica, atletismo): 9 (9 oros). 

- El top 5 de países en el medallero en Río han sido Estados Unidos (121 medallas, 45 de oro), Reino Unido (67, 27 de oro), China (70, 26 de oro), Rusia (56, 19 de oro) y Alemania (42, 17 de oro). España finalmente ha quedado en el puesto 14 del medallero sobre un total de 196 países participantes (de los cuales solo 78 han conseguido alguna medalla). 

- Los nombres propios de esta Olimpiada han sido Usain Bolt, el rey de la pista (Jamaica); Michael Phelps, el "tiburón" eterno (USA); Katie Ledecky, la nadadora inalcanzable (USA); Mo Farah, el fondista insaciable (Reino Unido, pero somalí de nacimiento); Simone Biles, la gimnasta de otra galaxia (USA); Kohei Uchimura, el emperador de la gimnasia (Japón); Andy Murray, doble oro en tenis (Reino Unido); Neymar, héroe nacional en Maracaná (Brasil); Svetlana Romashina y Natalia Ischenko, las sirenas invencibles (Rusia); Jason Kenny, el rey del velodromo (Reino Unido); Carolina Marín, la Nadal del badminton (España); Teddy Riner, el poder en el tatami (Francia); Alistair Brownlee, el triatleta de acero (Reino Unido); Ruth Beitia, el regreso de oro y altura (España);... 

- En su historia, España ha conseguido un total de 147 medallas olímpicas (44 de oro, 62 de plata y 39 de bronce). El mayor número de medallas fue en Barcelona 1992 con 22 (13 de oro), seguido Atenas 2004 con 20 (3 de oro) y Pekín 2008 con 18 (5 de oro). En Río 2016 se han conseguido un total de 17 medallas (7 de oro) y la gran mayoría conseguidas - como en Londres 2012 - por mujeres, lo que habla del auge del deporte de élite entre las mujeres. 

- Los deportes que mayor número de medallas han dado a España han sido la vela (19, 13 de oro, pero ninguna este año), el piragüismo (5 de oro, y el deporte gran triunfador de este año), el ciclismo (14, 5 de oro), el atletismo (14, 3 de oro) y el tenis (12, 2 de oro). 

GRACIAS Mireia Belmonte, Saúl Craviotto, Marcus Cooper Waltz, Rafa Nadal y Marc López, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Orlando Ortega, Cristian Toro, Eva Calvo, Joel González, Lidia Valentín, Carlos Coloma, Equipos masculino y femenino de Baloncesto, Equipo femenino de Gimnasia Rítmica. 

Gracias a todos los participantes. Nos quedamos con los tres valores fundamentales del olimpismo: Excelencia, Amistad y Respeto.

sábado, 20 de agosto de 2016

Cine y Pediatría (345). "Una historia de niños y cine", odisea fílmica


"EI arte nos enseña que si nos fijamos en las cosas pequeñas, podremos ver muchas cosas... Intentaré atenerme a películas en la que los niños son el foco de atención, no a las que muestran cómo lo ven los adultos... Quizás creemos que conocemos las mejores películas sobre niños, pero en realidad la mayoría se han olvidado o han pasado desapercibidas. Yo quiero recodarlas. No en el orden cronológico de la historia del cine, sino en el orden de lo que vemos mientras observamos a Laura y Ben jugar" 

Con esta introducción, el norirlandés Mark Cousins nos propone una nueva odisea cinéfila por las mejores caracterizaciones infantiles. Una historia de niños y cine. Este enunciado introductorio podría hacernos creer que su ensayo sobre la puesta en escena de la niñez en el séptimo arte se basa en un estudio de películas inaccesibles. Sin embargo, el conjunto de películas escogidas para ilustrar su tesis no se presenta como una yuxtaposición de películas de directores desconocidos (Idrissa Ovedraogo, Xianfise Keko o Mohammad Ali-Talebi) y de obras de autores de culto (Abbas Kiarostami, Luis Buñuel o Andrei Tarkovski), y otros muchos, pues nos propone un viaje conmovedor al corazón de tu infancia a través de las películas más emblemáticas de Steven Spielberg, Wes Anderson, Víctor Erice, Jane Campion, Ingmar Begman, Ken Loach, François Truffaut, Jean Vigo, Yasujiro Ozu o Hirokazu Kore-eda, entre muchos otros (53 grandes directores en total de 25 países diferentes). 

La tendencia populista de este documental se emparenta con la voluntad didáctica y teorizante de su opus magnum The Story of Film: An Odyssey, obra del año 2011. Como ocurría en su serie de quince episodios documentales sobre el devenir de la Historia del Cine, el Cousins-narrador de Una historia de niños y cine adopta una postura pasiva: su intención no es la de descubrir, sino la de mostrar. No es necesario recorrer tierras inhóspitas para revelar a la audiencia cómo se ha representado mundialmente la infancia en el cine. Tan sólo le basta con observar a sus sobrinos, Laura y Ben, jugando frente a su cámara de vídeo durante doce minutos. 

Partiendo de una reflexión sobre Van Gogh y la multiplicidad de su mirada, Mark Cousins salta a una especie de película casera con sus sobrinos para empezar su particular viaje por la historia de la infancia en el cine. A través de bloques temáticos que incluyen la timidez, los berrinches o la teatralidad sin ir más lejos. Cousins no solo construye una inmejorable línea cronológica por el séptimo arte si no que nos permite reflexionar sobre la plasticidad de la infancia, ese terreno interminable para el séptimo arte (y para los seis anteriores también). 

El propósito de este largometraje es demostrar la universalidad del comportamiento infantil, puesto que los directores de todas las grandes obras sobre pequeños héroes han caracterizado a sus protagonistas con la misma timidez, inseguridad, estado de incomprensión o pulsión destructiva. Pero en vez de elaborar una historia sobre los tópicos de la niñez en el séptimo arte, nos brinda una lección cinéfila sobre los escasos films que han captado la esencia de la niñez a la perfección. Algunos ejemplos: 

- Sobre la mirada de los niños (y su diferencia con los adultos): Planeta amarillo (Chen Kaige, 1985), E.T. el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982), Niños en el viento (Hiroshi Shimizu, 1937), Un ángel en mi mesa (Jane Campion, 1990), Ghatashraddha (Girish Kasaravalli, 1977), El violín y la aplanadora (Andrei Tarkovski, 1961), La libertad en el paraíso (Sergéy Bodrov, 1989),... 
- Sobre los niños y las clases sociales que marcaron sus vidas: Los olvidados (Luis Buñuel, 1960), Grandes esperanzas (David Lean, 1946), An Inn in Tokyo (Yasujiru Ozu, 1935),... 
- Sobre los berrinches de los niños: La bota (Mohammad-Ali Talebi, 1993), El globo blanco (Jafar Panahi, 1995),... 
- Sobre la teatralidad de los niños: Fanny y Alexandre (Ingmar Bergman, 1982), Curly Top (Irving Cummings, 1935), Cita en St. Louis (Vicente Minnelli, 1944), Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012), Tomka and his Friends (Xhanfize Keko, 1977), La pequeña vendedora de sol (Djibril Diop Mambéty, 1999),... 
- Sobre los cuentacuentos de los niños en las propias películas: La noche del cazador (Charles Laughton, 1955), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Crows (Dorota Kedzierawska, 1994), Kauwboy (Boudewijn Koole, 2012), Kes (Ken Loach, 1969), Moving (Shinji Sōmai, 1993), Nadie sabe (Hirokazu Koreeda, 2004), Yaaba (Idrissa Ouedraogo, 1989),...
- Cómo ven los niños a los adultos a través de la pantalla, lo que sucede fuera de plano en sus vidas: Gasman (Lynne Ramsay, 1998), Viva la Republica (Karel Kachyna, 1965), Ten Minutes Older (Herz Frank, 1978), El espíritu de la colmena (Victor Erice, 1973), Frankestein (James Whale, 1931), Tierra amarilla (Chen Kaige, 1984), El sauce y el viento (Mohammad-Ali Talebi, 2000), The Unseen (Miroslav Janek, 1996),...
- Sobre la ocasional violencia de los niños en el cine: Cero en conducta (Jean Vigo, 1933), Juegos prohibidos (René Clement, 1952), Dos soluciones para un problema (Abbas Kiarostami, 1975),..
- Sobre la aventura en la infancia: Alyonka (Boris Barnet, 1961), Finlandia (Erkki Karu, 1922), Los cuatrocientos golpes (Fraçois Truffaut, 1959), A Hometown in the Earth (Yoon Yong-Kyu, 1949), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Palle allone in the world (Astrid Henning-Jensen, 1949), Kiseki (Hirokazu Koreeda, 2011), Moving (Shin Ji Somai, 1993),...
- Sobre la soledad en la infancia: The Bill Douglas Trilogy: My Childhood (Bill Douglas, 1972), El globo rojo (Albert Lamorisse, 1956), El globo amarillo (J. Lee Thompson, 1953), Melodía para organillo (Kira Muratova, 2009), El chico (Charles Chaplin, 1921),...
- Sobre el sueño de los niños: Emil y el detective (Gerhard Lamprecht, 1931), The Newest City in the World (Xhanfise Keko, 1974), El espejo (Andrei Tarkovski, 1975),...

Por otro lado, el teórico norirlandés también ilustra los rasgos que se acentúan en las películas que comparten procedencia geográfica y así nos lo relata el propio Cousins: "De la misma manera que el cine japonés es el que mejor trata la timidez de los niños, y las películas soviéticas y británicas son las que mejor tratan las clases en la infancia, las películas iraníes son las que mejor retratan la ira de los niños. Quizás es porque son muy sinceros. El centro iraní para el desarrollo intelectual de niños y jóvenes adultos se propone filmar la emoción de los niños y la relación entre esas emociones y los pensamientos".

Y con ello, Mark Cousins, mente y voz, se embarca en el primer documental sobre niños en el cine mundial. Un apasionado y poético retrato de la aventura de la infancia: su surrealismo, su soledad, diversión, destrucción y berrinches. Y es por ello Una historia de niños y cine un descubrimiento, un punto de referencia en el cine y una celebración tanto de la infancia como del séptimo arte.

Y concluimos con dos reflexiones. Una personal y otra del director. Mi reflexión personal es que solo un mínimo de esas 53 películas del documental han sido tratadas ya en Cine y Pediatría, por lo que parece que el proyecto no tendrá fin. Y la reflexión final del documental: "Ninguna forma de arte ha tratado a los niños más que el cine, no lo han hecho las novelas ni la música... Los niños cambian muy rápido, queremos capturar el momento. Y el cine lo hace genial. Lo convierte en algo más de lo que parecía. El cine es como los niños, los niños son como el cine".