sábado, 20 de abril de 2019

Cine y Pediatría (484). “Marcelino, pan y vino”, más allá del cine religioso


En la España de los años 50 y 60 surgió un fenómeno que se vino en llamar los niños prodigio del cine español, al menos el trío más destacado realizó sus principales películas en este periodo: hablamos de Joselito, Marisol y Pablito Calvo. Y con una característica común: cada uno se vinculó con un director que les catapultó. En el caso de Joselito su unión mayor fue con el director Antonio del Amo, Marisol lo hizo principalmente con el director Luis Lucía, y Pablito Calvo destacó con un director tan peculiar como el húngaro Ladislao Vajda, un cineasta itinerante por el mundo pero que dejó en España posiblemente su mejor filmografía.

La unión entre Ladislao Vajda y Pablito Calvo se prolonga durante tres años y tres películas, con enorme éxito de público: Marcelino, pan y vino (1955), Mi tío Jacinto (1956) y Un ángel pasó por Brooklyn (1957). Tres éxitos que hicieron de Pablito Calvo una estrella, pero una estrella efímera, pues fue uno más de los múltiples actores prodigio que no pudieron superar con éxito la barrera de la adolescencia en la pantalla, por lo que optó por la retirada. Entonces, estudió ingeniería industrial, profesión que compaginó con la actividad empresarial en la localidad alicantina de Torrevieja, donde se estableció en una discreta vida y donde murió a la temprana edad de 50 años por un aneurisma cerebral.

Y hoy, en estas fechas tan apropiadas de la Semana Santa, viene a Cine y Pediatría la primera tres película de este dúo niño actor y director, la icónica Marcelino, pan y vino, donde Pablito Calvo, con 6 años entonces, fue seleccionado entre cientos de niños de su edad para el papel protagonista. Y según consta en los títulos de crédito esta película es una adaptación cinematográfica de un relato homónimo, un cuento de padres a hijos de José María Sánchez Silva, quien actúo de guionista con el propio Ladislao Vajda. Un film de los míticos Estudios Chamartín de Madrid, estudios que además de alquilarse para los rodajes, también produjeron películas como Muerte de un ciclista (Juan Antonio Bardem, 1955), Tarde de toros (Ladislao Vajda, 1956) o La venganza (Juan Antonio Bardem, 1958), entre otras. Estudios míticos que luego pasaron a ser Estudios Bronston y los Estudios Buñuel de RTVE.

En la primera escena aparece una escena de la plaza mayor de La Alberca, típico pueblo de la sierra salmantina, en donde se grabaron varias escenas de la película. Y una voz en off: “Es mi pueblo y lo quiero. Sus casas y sus gentes son sencillas. Los quiero en sus alegrías y en sus dolores. Hoy están contentos con su romería. Todos suben para festejar algo quizás perdido en el recuerdo de alguno, pero que sigue sonando en el corazón de muchos. Suben todos, menos un fraile que baja del convento al pueblo”. Porque en ese momento se celebra la Fiesta de Marcelino y ese fraile franciscano es un joven Francisco Rabal que visita a un niña enferma encamada y a la que cuenta un cuento acaecido en su convento y que nos traslada al trasfondo de las guerras napoleónicas de España en el siglo XIX.
En aquel momento un recién nacido de una semana es abandonado a las puertas de un convento de frailes franciscanos que se acaba de levantar. Y éstos lo recogen con gran ilusión, dándole el nombre del santo del día, Marcelino. Y aunque el prior dice a los doce frailes del convento, “Nosotros tenemos un trabajo muy diferente al de criar un niño”, y aunque intentan buscarle una familia de acogida (pues los padres es posible que hayan fallecido), lo cierto es que no lo consiguen (tampoco lo hacen con mucho empeño, al encariñarse con el bebé) y finalmente el mismo prior cambio de opinión: “Marcelino se queda en casa. Cada fraile será su padre y su madre. No buscaremos más ni lo entregaremos a nadie mientras el Padre Provincial no disponga otra cosa”. 

Y a partir de ahí un salto en el tiempo para mostrarnos al niño de 5 años, al pequeño y vivaraz Marcelino (Pablito Calvo) y que hace las delicias de los frailes: Fray Papilla, Fray Puerta, Fray Malo, Fray Giles, Fray Talán, etc. Y somos participe de su día a día en el convento, de sus travesuras y de cómo aparece su amigo invisible, Manuel. Y su eterna cuestión: “Tengo 12 padres… Madre no tengo ninguna”.

El niño juega por todo el convento, pero solo hay una escalera que sube a un desván donde no le dejan subir, pues le han dicho que hay un hombre que le llevaría. Finalmente, como era de esperar ante algo que se prohíbe, sube con su amigo imaginario Manuel. Y allí ve un gran Cristo de madera de tamaño natural (por cierto, esculpido para la ocasión y que en la actualidad se encuentra en el altar de la Capilla de Santa Teresa del Convento de las Carmelitas de la localidad pacense de Don Benito). Marcelino piensa por primera vez que el crucificado sufre en esos momentos y le da de comer para aliviar su dolor: “Tienes cara de hambre. Espera que ahora vengo…”. Y así empieza la amistad entre Jesucristo y el niño, día a día, donde Marcelino vive en un mundo fantástico: “Hoy te traigo pan y vino. No sé si te gustará, pero los frailes dicen que da calor… ¿No podrías bajar tú y comértelo aquí?”. Y así ocurre, y Él le dice: “No te doy miedo?”… Eres un buen niño y yo te doy las gracias… Tú te llamarás desde hoy Marcelino, pan y vino”.

Y Marcelino sigue expresando su mayor deseo: “Solo quiero ver a mi madre. Y también a la tuya”. Y es así como el Señor se lo concede, llevándoselo consigo en un sueño. El milagro es conocido por todos y hasta el mismo alcalde, que nunca fue creyente, siempre rudo y severo, es tocado en el corazón por el milagro y, sin proponérselo, funda la acostumbrada romería de Marcelino Pan y Vino, con la que comenzó la película.

Y es así como esta película fue uno de los grandes éxitos internacionales del cine español de los 50, que traspasó fronteras, y que traspasó el simple cine religioso de la época para convertirse en todo un fenómeno social, logrando una meritoria mención especial del jurado en el Festival de Cannes y el Oso de Plata a Vajda en el Festival de Berlín. Varios son los elementos que hacen que esta película se sitúe muy por encima del típico cine con niño: la adaptación de un sencillo y emotivo cuento de José María Sánchez Silva, una efectiva dirección acompañada de una destacada fotografía de ascendencia expresionista (de Enrique Guerner) y apropiada música (de Pablo Sorozábal), y un brillante reparto, con un Pablito Calvo capaz de despertar toda la ternura del mundo, y unos secundarios de antología, entre los que destacan Rafael Rivelles, Antonio Vico, Juan Calvo, Fernando Rey, José Nieto, José Marco Davó y Juanjo Menéndez. Lo cierto es que el dúo Pablito Calvo y Ladislao Vajda consiguieron con esta obra un éxito mundial, hasta tal punto que el propio Papa Pío XII quiso conocer al niño actor, lo que hizo que se encontraran personalmente a finales de 1955 en una audiencia privada.

Es Marcelino, pan y vino una obra que hoy se puede analizar desde diferentes puntos de vista: desde la visión de una cinta cristiana para toda la familia, hasta una muestra del cine español de los tiempos de la dictadura franquista. Lo que es indudable es que, en una época de rígida censura, en la que España solo producía películas recargadas de moralina y con personajes que parecían estampitas, este film debió verse como toda una novedad. Y si se vuelve a mirar, con seis décadas de diferencia y sin prejuicios, es posible que se aprecie que es una película que va más allá del cine religioso.

Luego hubo más adaptaciones de esta película, también en Italia y en México, pero ninguna llegó a la magia del original.

 

miércoles, 17 de abril de 2019

Continuum y GPEC: una fusión de éxito


El pasado 12 de abril tuvo lugar en la sede de la Asociación Española de Pediatría (AEP) una reunión entre representantes del Global Pediatric Education Consortium (GPEC), principal matriz de competencias para la formación pediátrica, y representantes de Continuum-AEP, en los que Carmen Villaizán, Francisco Hijano y Javier Gonzalez de Dios representamos al conjunto de 10 magníficos colaboradores pediatras que hacen posible Continuum con su esfuerzo libre y desinteresado. 

Os dejamos en este enlace la presentación que realizamos del qué, cómo, por qué y para qué de la fusión Continuum y GPEC. 

Y todo el equipo de CONTINUUM ha hecho realidad un sueño... que hoy entusiasma más allá de nuestras fronteras. Sólo resta seguir dando pasos... juntos. Porque después de 5 años y medio de la plataforma de formación virtual de la AEP, subimos un peldaño más. Y es que ya lo dijimos en nuestros inicios: esta es una plataforma de TODOS y para TODOS. Y todos lo hemos hecho posible. Y hemos conseguido estas cifras que presentamos a Europa y al mundo… El valor de SUMAR

a) Usuarios y páginas. 
- Usuarios 888.990 
- Sesiones abiertas: 1.932.225 
- Páginas vistas: 16.502.309 
- Páginas por sesión: 8,54 
- Usuarios registrados: 15.246, 8.068 no AEP 

b) Países.
- España 42% 
- Latinoamérica 58% (por orden: México, Argentina, Colombia, Perú, Chile, USA, Ecuador, Venezuela y Bolivia) 

c) Web. 
- 660 Actividades formativas:
- Imagen de la semana: 245 
- Casos clínicos interactivos: 119 
- Novedades Bibliográficas: 119 
- Artículos destacados: 119 
- Cursos de Formación: 45 
- Píldoras formativas: 9 
- Actualización en Pediatría: 4 

d) Créditos FMC: 138.503 
- Casos clínicos interactivos: 2.997 
- Novedades Bibliográficas: 365 
- Artículos destacados: 1.026 
- Cursos de Formación: 132.807 
- Actualización en Pediatría: 1.308 

e) Autores y Competencias. 
- Autores participantes: 1.504 
- Competencias asignadas: 8.324 
- Competencias adquiridas: 7.136 
- Unidades didácticas adquiridas por los alumnos: 189.130 

Se confirma por parte de los directivos de GPEC que Continuum es la primera y única plataforma en implantar sus competencias y hacerlo con éxito. Nuestros colegas confirman que nuestro modelo es exportable a Latinoamérica, Europa y resto de países. 

Y en esa reunión ellos también entendieron el por qué elegimos en los inicios este pensamiento de filósofo Arthur Schopenhauer: "El cometido no es tanto ver lo que nadie ha visto todavía, sino pensar lo que nadie ha pensado, pero todo el mundo ve".

lunes, 15 de abril de 2019

Nuevo curso en Continuum: Cur­so de for­ma­ción en TDAH ¿Qué hay que sa­ber? 2019


Y seguimos sumando cursos on line en Continuum. Hoy anunciamos la 2ª edición del "Curso de for­ma­ción en TDAH ¿Qué hay que sa­ber?", liderado por el Grupo de trabajo en TDAH de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP). Realizamos la primera edición en el año 2015, y cuatro años después regresamos con esta segunda edición. 

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) constituye la causa más frecuente de consulta en neurología y psicología infantil. La incidencia oscila entre un 5 - 8 %, llegando incluso a porcentajes más elevados de hasta un 12 % en los últimos años, Sin embargo estos datos varían dependiendo de las distintas comunidades lo que hace sospechar que puede estar produciéndose un infra o sobrediagnóstico por falta de formación específica para la evaluación de este trastorno. 

A través del presente Curso de TDAH se va a proporcionar a los profesionales que atienden a estos pacientes las competencias y los conocimientos específicos sobre este trastorno. Este Curso se caracteriza por estar dirigido a la práctica clínica y por permitir actualizar la conceptualización tanto de la definición, etiología, detección, evaluación y diagnóstico, como de los tratamientos más efectivos. 

Al finalizar la actividad, el alumno habrá conseguido una serie de conocimientos, habilidades y actitudes, que se recogen en estos objetivos: 
a) Objetivos generales 
- Proporcionar al alumno conocimientos y habilidades necesarios para realizar un correcta detección, diagnóstico y manejo del paciente con TDAH . 
b) Objetivos específicos 
- Adquirir os conocimientos y habilidades básicas para el manejo de pacientes con TDAH en su práctica diaria. 
- Actualizar los criterios diagnósticos del TDAH. 
- Valorar el estado actual del TDAH y conocer cuáles son los requerimientos y síntomas en las diferentes etapas del desarrollo. 
- Instaurar un tratamiento adecuado en cada etapa del desarrollo - Mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por TDAH. 
- Aplicar las mejores prácticas y divulgar información sobre TDAH.  

El curso está dividido en seis módulos, que son: 
- Etiología del TDAH. 
- Concepto clínico actual del TDAH. Criterios diagnóstico DSM-5 y CIE-10. 
- Estrategias diagnósticas y de evaluación del TDAH. 
- Comorbilidades del TDAH ¿Cuál es la patología prevalente? 
- TDAH sintomático o secundario. 
- Tratamiento farmacológico del TDAH. 

El curso comienza el 9 de mayo de 2019 y finaliza el 4 de julio. 

Toda la información e inscripciones en la página web de Continuum.