viernes, 3 de julio de 2009

El rechazo a la vacuna de la Tos ferina se asocia a un mayor riesgo de padecer la enfermedad




El título de esta entrada del blog puede parecer una obviedad, pero no lo es. Un reciente estudio de casos y controles publicado en Pediatrics y comentado en Journal Watch constató un 12% de casos de Tos ferina en lactantes cuyos padres rechazaron la vacuna frente a un 0,5% de los que sí la recibieron. Un 11% de todos los casos de la enfermedad fueron atribuidos a la negativa paterna para administrar esta vacuna.

Por lo tanto la "inmunidad de grupo" parece insuficiente para proteger de esta enfermedad a los niños cuyos padres han optado por no vacunar a sus hijos.

El problema es importante: la Tos ferina sigue siendo una enfermedad grave en lactantes y potencialmente mortal. Por ejemplo, en Canadá, entre 1989 y 2000 se registraron 19 muertes por Tos ferina. De ellas, 16 fueron en lactantes, de los que sólo uno estaba correctamente vacunado.

Es capital tener en mente estos datos, en un momento en el que los llamados grupos antivacuna están proliferando especialmente en los países desarrollados. Las recomendaciones de estos grupos pueden tener consecuencias graves para la salud infantil, y la Tos ferina es un ejemplo de ello.