lunes, 9 de noviembre de 2009

Fiebrefobia y vacunas



Se ha publicado en Lancet un interesante ensayo clínico sobre el efecto de administrar antipiréticos de forma profiláctica a los niños con ocasión de la administración de las vacunas sisemáticas.

Las conclusiones son que, efectivamente, la proporción de niños con fiebre superior a 38º es menor entre los niños que recibieron antipiréticos de manera profiláctica (cada 6-8 horas durante las primeras 24 horas). Las diferencias entre ambos grupos en la proporción de niños con fiebre superior a 39,5º fueron inexistentes.

La otra cara de la moneda: los niños que recibieron antitérmicos desarrollaron niveles inferiores de anticuerpos contra los antígenos vacunales administrados. Queda por saber si estos niveles más bajos son protectores pero, ¿es realmente necesario administrar sistemáticamente antitérmicos a los niños antes de la vacuna y durante las horas inmediatamente posteriores?

La respuesta es no. No es una práctica arraigada en nuestro medio y, si persiste entre algunos colegas, viene probablemente de cuando se vacunaba a los niños con la vacuna anti-tosferina de células enteras. Aquella vacuna producía una elevada incidencia de fiebre postvacunal (hasta en el 50% de los casos).

La conclusión que de este estudio puede extraerse es que cuanto menos intervengamos los médicos en el curso de los acontecimientos naturales del organismo, mejor. La fiebre forma parte de nuestra respuesta a las infecciones y también, en una minoría de casos, es secundaria a la administración de vacunas. Los resultados de este ensayo clínico sugieren que forma parte también del proceso de la respuesta inmunitaria. Proceso en el que no se debe interferir salvo que la fiebre produzca un manifiesto malestar en el lactante y su control, cuando ésta se presenta (no antes), haga preciso disminuirla. Esta situación es, en la práctica, muy infrecuente.

En resumen:

1.- No demos antitérmicos "profilácticos" a los niños cuando les toque vacuna.
2.- Expliquemos a los padres que la fiebre no es una enfermedad, que es una respuesta natural del organismo.
3.- Empleemos juiciosamente los antitérmicos en caso de fiebre post-vacunal si ésta produce en el niño un malestar manifiesto.