domingo, 5 de diciembre de 2010

Repaso semanal a la blogosfera sanitaria y alrededores (29 de noviembre a 5 de diciembre de 2010)


Hoy iba a ser un día sin nuestro habitual repaso blogosférico. Tenía preparada otra entrada que saldrá el martes.

El motivo era que debía encontrarme en Londres de vacaciones con mi familia. Del 4 al 8 de diciembre. Pero, debido a una misteriosa enfermedad que ha afectado, desde el día 3 de diciembre y de forma simultánea desde las 17 horas de la tarde, a los controladores aéreos de este país, cientos de miles de personas se han quedado en tierra sin poder disfrutar de unos días de descanso. Enfermedad realmente rara y grave. Que venga House a estudiarla. Ojo, que es de etiología multifactorial y sus causas no están para mi tan claras hoy domingo como anteayer viernes. Ni como nos quieren hacer ver.

No voy a entrar en demasiados detalles sobre lo que me parece el asunto, porque el dinero perdido, las ilusiones truncadas de mis hijas por ver Londres y las medidas tardías del gobierno de este país llamado España para resolver el caos originado el viernes por el plante - huelga salvaje e ilegal -  de los controladores aéreos van a ser, lamentablemente, muy lentamente digeridas por mi parte. También es de lenta digestión por mi parte el por qué el gobierno de este país publicó, precisamente el viernes 3 de diciembre, un decreto que ya sabía que iba a encrespar los ánimos de esta gente. En cualquier caso, los controladores se han confundido y nos han producido un perjuicio irreparable a cientos de miles de personas.  No sería de extrañar que este gobierno - que tampoco es inocente en esta situación - les aplique la "solución Reagan".

... Así que me pongo a escribir para cumplir con mi "informe semanal", en parte porque es una costumbre ya consolidada... y en parte como terapia, para reposar los ánimos.

El lunes, Javier publicará una entrada sobre el tema, pero no quiero dejar de mencionar hoy domingo la nota de prensa de la Asociación Española de Pediatría sobre el Grupo ICM, editora de la revista "Mi Pediatra". Os invito a leerla detenidamente. Desde estas líneas, todo mi apoyo a la AEP en esta conflictiva historia que ya viene de largo. Esa revista no cuenta ya con el aval de la AEP desde hace tiempo.

El Senado español ha instado por unanimidad al Gobierno a que proteja la neutralidad de la Red. Excelente noticia y me entero de ella por el blog "Sala de Lectura" donde, en la misma entrada, se comentan dos artículos de interés pediátrico: el posible efecto teratógeno (o no) de los inhibidores de la bomba de protones durante el embarazo y el posible efecto de los antiepilépticos en el caso de niños alimentados con lactancia materna cuyas madres los toman. La entrada del blog se llama "Fuego amigo en farmacoterapia: IBP y antiepilépticos". Atentos a las conclusiones de Carlos Fernández Oropesa: "el coeficiente beneficio/riesgo de IBP y antiepilépticos en las condiciones estudiadas es, a la vista de las evidencias disponibles, favorable, aunque la línea que separa el éxito de la yatrogenia es finísima. En segundo lugar, conocer el perfil de seguridad de un fármaco en poblaciones como las estudiadas es muy complejo, razón por la cual no debemos fiarnos de que la estadística jugará a nuestro favor, sobre todo si los fármacos son de reciente comercialización. Máxima prudencia, por tanto, para evitar el fuego amigo". Así que las cosas no están claras.

El Manual Cochrane para Revisiones Sistemáticas está disponible en español. Bueno, no todo: los cuatro primeros capítulos. Lo he leído en "Enfermería Basada en la Evidencia". Gracias, Azucena.

El Sarampión vuelve a Cataluña. Lo leo en el blog de Santiago García Tornel, "Reflexiones de un Pediatra Curtido". Los partidarios de "no vacunar" tienen mucha culpa de ello, como ya hemos repetido hasta la saciedad en este blog. Desde aquí simplemente recordar que esta enfermedad es una de los que cumple criterios para su erradicación del globo terráqueo, como ya sucedió en su día con la viruela.

En "Maynet" nos informan de la publicación de un Programa Español de Salud para personas con Síndrome de Down. En la misma entrada se comenta la progresiva disminución de nacimientos de personas con este síndrome. No me es muy difícil adivinar por qué. El reto de un niño con síndrome de Down no es ya integrarse en la sociedad: es llegar a poder nacer.

En "Pediatría Social" reproducen una "Carta abierta de los profesionales sanitarios a los representantes políticos españoles" con la que estoy totalmente de acuerdo. Os invito a leerla.

¿Hace falta seguir removiendo conciencias en la lucha contra el SIDA? Es lo que se preguntan en "Hij@s de Eva y Adán". La respuesta es sí.

Todos los que realizamos labores asistenciales conocemos el problema de los hiperfrecuentadores. Los hay sobre todo en las consultas de atención primaria y en los servicios de urgencias. Siempre recordaré, de cuando yo era residente de pediatría y estaba de guardia, una pregunta que un compañero mío le hizo a una madre.

"- ¿En qué centro de salud controlan a su hijo?

- A mi hijo lo controlan en urgencias (fue la respuesta de la madre)
"

De esto han pasado ya 23 años y nada ha cambiado. De los hiperfrecuentadores nos habla Amalia Arce en su "Diario de una Mamá Pediatra". Para mi, una de las soluciones para acabar con esta "medicodependencia crónica" de nuestra sociedad es, claramente, el copago...

De mocofobias, adenoidectomías, amigdalectomías, drenajes timpánicos y demás intervenciones tantas veces innecesarias nos habla Jesús Martínez en "El Médico de mi hij@". Entrada imperdible.

Medline sigue cambiando, cambiando y cambiando. Menos mal que desde "Biblioteca Médica Virtual" nos mantienen puntualmente informados de todas las actualizaciones de esta base de datos.

Desde "Sin Estetoscopio" nos anuncian el nuevo número de "Evidencias en Pediatría", revista de la que Giordano forma parte importante. Y desde "Con Estetoscopio" nos mantienen al día de los últimos avances en cardiología pediátrica como lo es el cierre del defecto septal auricular con dispositivos biodegradables. Muy interesante.

Voy a cerrar con música. No voy a cambiar el vídeo que tenía preparado. A estas horas yo me veía en Londres y tenía lista esta versión del "London Calling", de The Clash, interpretada en rabiosa versión por Bruce Springsteen & The E Street Band. Con ellos os dejo.
Feliz domingo a todos. También a los controladores. Después de horas de reflexión y de leer posts como este, de un guionista atrapado en el aeropuerto de Londres en el que casualmente yo tenía que haber aterrizado ayer, no tengo las cosas tan claras como el viernes por la noche acerca de quién es el responsable último de esta situación y de quién va a salir beneficiado. Y eso que soy víctima directa del conflicto. Que disfrutéis de lo que queda de puente... los que podáis hacerlo.



La viñeta superior fue publicada ayer en el diario "El País" (El Roto).

2 comentarios:

miguel dijo...

Respecto al enlace del blog ese de los guionistas, no me creo que los controladores no tengan permiso de maternidad. Sinceramente... Ahora es el momento de seguir sembrando noticias no del todo ciertas por ambos lados y creo que, si un colectivo esta tan mal y tiene tanto problema de salud laboral, con una simple denuncia ante la inspeccion de trabajo hubiera sido suficiente (que te puedo garantizar que actúan y ademas rápidamente).

Además, una cosa es su situación y otra la que han montado. Que la reacción de defensa de sus derechos ha sido desproporcionada... Algún día saldrá la verdad por algun sitio. Un detalle curioso: en internet se ha pedido a los controladores una y mil veces que publiquen una nomina y nunca lo han hecho :P

Un abrazo y siento mucho lo del viaje, ahora para irse de vacaciones habra que consultar el tiempo y le estado anímico de los controladores, por si acaso.

José Cristóbal Buñuel Álvarez dijo...

Hola, Miguel.

La verdad de este caso es poliédrica.

Desde luego, la postura de los controladores es injustificable y su acción me ha supuesto 2.000 euros. Más la desilusión de mis hijas. En fin, mi historia es una más entre 600.000. Hay historias muchísimo más penosas que la mía que, al fin y al cabo, iba a pasar cuatro días de vacaciones.

El gobierno no es inocente. No es inocente sacar el viernes un decreto (¿por qué no esperaron una semana?) que sabían de antemano que iba a sacar de sus casillas a esta gente, a la que en nada justifico.

AENA tampoco es inocente. Todo esto lleva incubándose desde hace meses.

No entiendo que cualquier ciudad, por pequeña que sea, "tenga que tener un aeropuerto". Que se han multiplicado como setas (casi como los hospitales en Madrid). Y no se dote a esos nuevos aeropuertos de personal. Una de dos: o sobran aeropuertos o faltan controladores.

Esto lo podemos aplicar a la medicina. Igual resulta que en España, al final, contra lo que yo pensaba, no van a faltar médicos sino que lo que sobran son hospitales nuevos.

Sí, me gustaría algún día conocer la verdad - toda la verdad - de este asunto. Pero me temo que me quedaré con las ganas.

Un abrazo.