martes, 10 de abril de 2012

Los niños con talla baja y la hormona de crecimiento


Los niños bajitos, pero por lo demás sanos, están de suerte. Ya está muy claro que no necesitan recibir tratamiento con hormona de crecimiento.
Desde su descubrimiento, la hormona de crecimiento ha tenido diversos vaivenes. Y uno de ellos es su utilización en los niños bajitos, sin enfermedad, a quienes forma arbitraria se les
diagnostica de "Talla baja idiopática". Y al ser diagnosticados de una enfermedad, pues se les ha intentado poner un tratamiento.
El tema de la talla baja idiopática y el tratamiento con hormona de crecimiento ha sido tratado en numerosas publicaciones y revisiones de calidad: Cochrane, revisiones sistemáticas, Evidencias en Pediatría tanto en artículos como en una editorial. Y recientemente en Anales de Pediatría, en una editorial de lectura muy recomendable: "Talla baja idiopática y tratamiento con hormona de crecimiento biosintética: reflexiones clínicas y éticas ante un diagnóstico arbitrario"
Comienzan los autores relatando la historia de la hormona de crecimiento y los niños bajitos normales. Nos cuentan que allá por el año 2003, la agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de la regulación de los alimentos y los medicamentos llamada Food and Drug Administration (FDA) , aprueba en este país el uso de la hormona de crecimiento para tratar a los niños con talla baja idiopática sin déficit de hormona. De un plumazo, todos los niños con talla baja de más de -2,25 DS se convierten en cantidatos a recibir tratamiento.
En Europa, la European Medicines Agency (EMA) no la ha autorizado para este uso. Por lo tanto, en los paises miembros de la Unión Europea, los niños con talla baja idiopática no pueden ser tratados con hormona de crecimiento. En España hay un Comité que autoriza su uso, en los casos aprobados, que en ningún caso son los niños bajitos y por lo demás sanos.

A continuacion se plantean las siguientes preguntas:
1. ¿La talla baja idiopática es una enfermedad o una variante de la normalidad?
2.-¿Hay pruebas suficientes de la eficacia del tratamiento? Es decir, ¿crecen de forma significativa?
3.-¿Es segura a largo plazo?
4.-¿Es recomendable su empleo generalizado?
Todos estos puntos los responden los autores, por lo que es recomendable la lectura para quienes estén interesados en el tema.
Y por último, un tema del que habitualmente no se habla en las publicaciones científicas:
"La talla baja idiopática en la consulta privada" es decir "¿y si lo puede pagar la familia?". Porque el tratamiento de un niño bajito puede costar varios miles de euros anuales durante varios años.
Pues para conocer la respuesta se puede también leer el artículo, que no tiene desperdicio.

Con todo esto se puede llegar a la conlcusión de que el tiempo de los tratamientos con hormona de crecimiento a niños con talla baja, por lo demás sanos, sin pruebas de que mejore su calidad de vida futura, sin evidencia de que crezcan de forma significativa, junto con los posibles efectos secundarios y el elevado coste, ha finalizado.
Por lo tanto, si alguien tiene un familiar, paciente, conocido, vecino, que tiene dudas al respecto, no tiene más que remitirle a consultar lo que el conocimiento científico actual aporta. De esta manera se dejará de utilizar a los niños bajitos como conejillos de indias.