jueves, 30 de agosto de 2012

APP médicas para smatphones: por favor, precaución


Una aplicación médica (APP) para el diagnóstico de melanoma puede dar resultados falsos positivos y falsos negativos.

La noticia es muy alarmante y podemos leerla en toda su extensión en el blog "Dermatología Madrid" (llegué a este blog mediante la cuenta de twitter de Esther Samper @shora).

 La enome difusión de todo tipo de smartphones hace que cualquier persona pueda disponer, a coste reducido o gratis, de diversas APP médicas. Estas aplicaciones están cada vez más difundidas y pueden crear en el usuario una "falta seguridad" de no padecer determinada enfermedad (melanoma en el caso que exponemos) o bien de padecerla en el caso de registrarse un "falso positivo", con la consiguiente angustia innecesaria.

Las APP desarrolladas con objetivo de convertirse en una prueba diagnóstica están sometidas, como cualquiera de estas pruebas, a poseer una determinada sensibilidad, especificidad y cocientes de probabilidad positivo y negativo. Y es por ello que, antes de su comercialización, deberían estar sometidas a estrictos controles para evitar dramáticos retrasos en el diagnóstico o bien sustos perfectamente evitables.

Lo expuesto hasta ahora es, en realidad, aplicable a todo tipo de APPs médicas. En un reciente artículo publicado en "Evidence Based Medicine" (al que he llegado a través de la cuenta en twitter de Ernesto Barrera ‏@ernesto)se hace hincapié en que es necesaria una regulación de este tipo de programas por parte de las autoridades sanitarias. Esto incluye a las APP para profesioneles también (no sólo para las dirigidas a usuarios no sanitarios).

Sin duda, los avances tecnológicos en el campo de los dispositivos móviles y el crecimiento exponencial de todo tipo de APP puede significar un avance para proporcionar una mejor  atención a nuestros pacientes. Pero es imprescindible que nuestras autoridades habiliten los mecanismos de control necesarios para validar estos programas y separar aquellas que verdaderamente pueden prestar un servicio de aquellas que pueden resultar poco útiles o incluso perjudiciales.

Y, en cualquier circunstancia, los usuarios de estas APP deben tener presente que estos programas en ningún caso suponen una sustitución de la consulta con el médico.