jueves, 17 de abril de 2014

Whatsappitis, "selfieadicción" y otras patologías tecnológicas

El uso-sobreuso-mal uso de los smartphones está produciendo "nuevas" patologías", o bien, para precisarlo mejor, nuevas formas de presentación de enfermedades ya conocidas pero que tenían otras causas y/o otras manifestaciones clínicas.

Comenzaremos por la más leve: la "whatsappitis". Sí, sí, no es broma. La revista Lancet ha publicado un caso de este problema. ¿En qué consiste?: en una tendinitis del pulgar que se manifestó, al levantarse la paciente, como un dolor intenso en ambas muñecas. Preguntando por antecedentes traumáticos, estos no existían. Sin embargo se constató que "la paciente "sostuvo su móvil, que pesaba unos 130 gramos, durante al menos seis horas. En ese tiempo, realizó continuos movimientos con ambos pulgares para enviar mensajes". Era Nochebuena y había muchas felicitaciones que contestar...

La siguiente enfermedad es mucho más grave y casi acaba con la vida del paciente. Como ya sabréis se han puesto de moda los "selfies", las autofotos que quien más quien menos todos nos hemos hecho... dentro de un orden. El caso que nos ocupa se trata de un adolescente de 19 años, "el primer selfieadicto de la historia" según titular del diario El Mundo. Este muchacho empleaba hasta 10 horas diarias en realizarse autofotos que luego colgaba en redes sociales. Al parecer, no obtenía comentarios muy favorables sobre su aspecto físico lo que le llevó a un intento de suicidio, afortunadamente frustrado por su madre. El caso se ha catalogado como una variante de dismorfofobia. Antes de llegar a ese intento de autolisis este  muchacho, según sus palabras, perdió a todos sus amigos, su educación y casi también pierde la vida. El tratamiento recibido ha incluido, como no podía ser de otro modo, una eliminación completa del móvil de la vida del paciente que lleva ya siete meses sin realizarse una foto de este tipo.

Pueden parecer casos anecdóticos o más o menos curiosos... pero no lo son. Las nuevas tecnologías tienen múltiples ventajas y el smartphone forma no solo parte de nuestras vidas sino casi es ya una prolongación de nuestra anatomía, un miembro más de nuestro cuerpo... pero hay que estar alerta. Porque el uso-abuso-mal uso de este aparato y de otros chismes similares puede desembocar en serios problemas de salud.