lunes, 19 de septiembre de 2016

La "filosofía" de Amancio Ortega: ¿algo que aprender...?


Forbes es una revista especializada en el mundo de los negocios y las finanzas, publicada en Estados Unidos y con su sede central en la Quinta Avenida de Nueva York. Fundada en 1917 por B. C. Forbes, desde 1986, cada año esta revista publica su lista de las personas más ricas del mundo («The World's Richest People»). 
En estos días, y por unas horas (y dependiendo de los movimientos de la Bolsa), la revista Forbes ha colocado a un español (Amancio Ortega) en el número 1 de la lista Forbes, como el hombre más rico del mundo. Y eso ya le ha ocurrido dos veces, lo de llegar a ser la persona más rica del mundo: en este 7 de septiembre de 2016 y, previamente, el 23 de octubre de 2015. Un reciente artículo de El País hacía esta pregunta respecto al eterno número 1 de la lista, Bill Gates: "¿Es más rico Amancio Ortega o Bill Gates? Depende del día y de la hora". 

Sean el primero o el segundo, lo que no es discutible es que ambos empresarios están en el selecto club de los milmillonarios. Llama la atención que en todos los ránkings los primeros puestos en la actualidad están copados por hombres, la mayoría del mundo de la tecnología y ninguno de ellos es un rico heredero. Son megafortunas de primera generación, que todos crearon desde abajo. Además de Ortega y Gates, aparecen en los puestos más destacados Jeff Bezos (fundador de Amazon), el inversor Warren Buffet, Mark Zuckerberg (creador de Facebook), el mexicano Carlos Slim e Ingvar Kamprad (creador de Ikea). 

Amancio Ortega, hijo de padres vallisoletanos nació casualmente en un pequeño pueblo de León, pero se crió en Tolosa (Guipuzcoa) y fue en Galicia donde comenzó a crear su imperio cuando tenía 27 años: Inditex. Ahora Amancio Ortega tiene 80 años y el modelo de negocio Inditex se estudia en MBA en España, Europa y Estados Unidos. Se apoya en la ausencia de campañas publicitarias y en la renovación constante de las prendas de su producto estrella, Zara. Ha creado firmas como Pull & Bear, Bershka y Oysho, y ha adquirido el grupo Massimo Dutti (1995) y Stradivarius (1999). 
En 2001 se crea la Fundación Amancio Ortega, institución privada sin ánimo de lucro que pretende promover todo tipo de actividades en el campo de la investigación, la educación y la ciencia. A través de esta fundación en octubre de 2012 donó 20 millones de euros a Cáritas, que es la mayor donación que ha recibido la ONG en su historia. Esta misma fundación tiene también un programa de becas para estudiar Primero de Bachillerato en Canadá y Estados Unidos, abierto a nivel nacional. 

Pese a todo ello, Amancio Ortega también ha recibido muchas críticas en las redes sociales y eso que es un empresario y una persona muy discreta, quien apenas se hace ver y es de esas personas que uno cree que son las que levantan un país..., no con palabrería o pose, sino con hechos (y de qué magnitud). Pero es normal, las personas que destacan no dejan indiferente y recordemos que también ahora se están sacando trapos sucios de Teresa de Calcuta, así que nadie estamos a salvo de esta situación. 

Sea como sea, resulta paradójico que tras una década de crisis en España, consiga nuestro país tener un empresario de este calado. El libro 'Por qué unas tiendas venden y otras no', de Luis Lara y Jorge Mas, hace un pequeño repaso por algunas de las frases más significativas de Amancio Ortega, que pueden reflejar un poco su "filosofía" de vida y de trabajo (la de Amancio Ortega, no la de Ortega y Gasset, que también nos iría bien, claro está, como exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital e histórica):

«Mi universidad es mi profesión. Mi trabajo es a dedicación plena. Al hablar de mi trayectoria se repite mil veces que empecé a trabajar a los 13 años. Es verdad, pero no se añade que, como no podía hacerlo todo, no estudié lo suficiente. Ahora lo echo en falta».

«Dar autonomía real a las personas es clave. Damos autonomía cien por cien a todo el mundo. No necesitamos consultores». 

«Lo importante es marcarse metas en la vida y poner toda tu alma en cumplirlas. La compañía va muy bien porque cada uno tiene claras sus funcione». «Lo peor es la autocomplacencia. Hablar tanto es negativo... Hay que poner diariamente la organización boca abajo. Y hay que inventarse de vez en cuando una suspensión de pagos. El éxito nunca está garantizado». 

«Si no hay crecimiento, una compañía se muere. Una empresa tiene que estar viva por la gente que tiene. El crecimiento, de fábricas, centros de distribución, tiendas, ... es un mecanismo de supervivencia. Si he ganado tanto dinero ha sido porque mi objetivo no ha sido nunca ganar dinero».

Es curioso que la entrada más visitada en los 8 años de historia de este blog fuera la titulada "Por una sanidad Google style". Consejos para mejorar en sanidad provenientes de una compañía privada de más que demostrado éxito y con un decálogo de líneas básicas de actuación. Pues bien, cuando uno mira la filosofía de trabajo y de negocio de Amancio Ortega y cómo ha conseguido llegar a donde se encuentra, venciendo cualquier tipo de crisis, uno no puede por menos que reflexionar que sí es posible. Y la fórmula no parece complicada de resumir (más complicada de hacer): más trabajo y excelencia, menos procrastinación y mediocridad. 

Toda fórmula de éxito tiene sus detractores, pero la salida a la demencial situación política, social y económica necesita de esforzados trabajadores en pos del éxito. Y ya se sabe que el éxito va asociado implícitamente a la crítica en sus cuatro puntos cardinales. Pero ya se sabe lo que decía el poema "Ladrador" de Goethe: «Pero sus estridentes ladridos / sólo son señal de que cabalgamos» (por cierto, frase mal atribuida a El Quijote... quien nunca lo dijo, y menos a Sancho).