jueves, 31 de diciembre de 2009

Programa NIDCAP y proyecto Hera: la humanidad y la tecnología pueden y deben convivir en la atención del prematuro


Los Cuidados Neonatales Centrados en el Desarrollo (CCD) comprenden: 1) intervenciones dirigidas a optimizar el macroambiente: luces, ruidos, etc; 2) intervenciones dirigidas a optimizar el microambiente: postura, manipulación, dolor, etc; y 3) intervenciones sobre la familia: facilitar al máximo su papel de cuidador principal del niño.
El programa NIDCAP (Newborn Individualized Developmental Care and Assessment Program) plantea una nueva filosofía para el cuidado del prematuro desde hace más de tres décadas, con gran preocupación por el impacto ambiental en el desarrollo de los pretérminos en su evolución a largo plazo. En NIDCAP el niño y la familia pasan a ser el centro de atención y las intervenciones en sí mismas quedan en un segundo plano. Los procedimientos se adaptan a las características del niño y de sus familias, no al contrario. En NIDCAP se refuerza la relación entre el niño, los padres y los cuidadores.
Se ha confirmado que los niños que reciben esta atención en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales obtienen mejor resultado neuroconductual, mejor tolerancia enteral y precisan menor soporte respiratorio.
La puesta en marcha del programa NIDCAP es un largo proceso, no exento de dificultades, bien de tipo económicas (tiempo y coste de la formación, coste de las modificaciones estructurales) o psicológicas (reflexión profunda en el seno de la Unidad Neonatal, resistencia al cambio), entre otras.
En la web de NIDCAP Federation International se explica la visión, propósito, misión y actividades del programa. Los centros de formación en NIDCAP se encuentran fundamentalmente en Estados Unidos y en Europa (Bélgica, Francia, Holanda, Inglaterra y Suecia); en el resto del mundo sólo se constata un centro en Argentina.

En España se ha creado recientemente el proyecto Hera como una iniciativa para mejorar los cuidados de los pacientes prematuros con un planteamiento multidisciplinar, (participando neonatólogos, enfermeras y psicólogos) de diversos hospitales de toda España.

La situación en España de los CCD se puede vislumbrar a partir del artículo publicado en el año 2006 en Anales de Pediatría sobre un estudio 83 Unidades Neonatales que atienden prematuros < 1500 gramos. Aunque es posible que los datos hayan mejorado algo en los últimos tres años, hay datos realmente preocupantes (y mejorables): sólo un 46% de los centros tienen protocolo escrito de mínima manipulación, sólo un 31% realizan medidas de control del ruido ambiental, sólo un 11% utilizan escalas para la valoración del dolor, tan sólo un 10% permiten entrada libre de los padres a la Unidad Neonatal y hasta un 47% no realizan nunca método canguro. Nuestras Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales han llegado a un alto nivel tecnológico; es momento de llegar a un alto nivel de humanización. Humanización necesaria en todo quehacer médico; también con nuestros pacientes más frágiles (los grandes prematuros) y sus familias. Parece un buen reto para el 2010.

1 comentario:

Sofia Monroe dijo...

los programas que tienen como finalidad estimular el crecimiento y desarrollo del prematuro me parecen maravillosos. Yo soy pediatra en un cunero patológico, tengo un diplomado en Estimulacion Temprana y uso el programa Mamá canguro desde hace 17 años, con el que he comprobado el incremento ponderal de los prematuros y la estimulación, tactil, visual, auditiva etc, además de beneficiar el vínculo madre-hijo.