miércoles, 14 de julio de 2010

“Googlear” en Pediatría: una realidad con aristas


Google ha revolucionado el mundo de la información y comunicación. También en medicina. Dean Giustini, bibliotecario de la universidad de British Columbia (Vancouver) hace años que viene recordando este tema.

El uso de Google por parte los pacientes para obtener información relacionada con la salud es masivo. También se está convirtiendo, por su accesibilidad, en un lugar de consulta habitual para los médicos. Y no es un tópico, sino una realidad: a la pregunta a 61 residentes de cuarto año de Pediatría hace 2 años sobre cuál era su fuente inicial para la búsqueda de información en su profesión, un 66% respondió que PubMed y un 31% que Google, siendo anecdótico el uso (y conocimiento) de otras bases de datos o recursos (Tripdatabase, Cochrane Library, GuiaSalud, Índice Médico Español, etc).

Hoy por hoy realizar una búsqueda “salvaje” en Google (“googlear”) se considera el último recurso en la metodología que, desde el Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia, establecemos para realizar búsquedas que intenten responder a una pregunta clínica. Desde este blog los esfuerzos son diversos para ayudar a la búsqueda de información. La pirámide de la información de las 6S de Haynes es una buena estructura de pensamiento, tal como nos recuerdan los compañeros de Sin Estetoscopio. También es verdad que dependerá del tipo de pregunta y de respuesta que se busque. Y también es cierto que, al ritmo que evoluciona “San Google” es posible que tengamos que desdecirnos dentro de un tiempo.

Pero en estos momentos, ¿cuál es la realidad de Google como recurso de información para un pediatra?. Es decir, ¿“googlear” es eficaz y seguro en la obtención de respuestas médicas de calidad?.
En Evidencias en Pediatría ya publicamos un artículo valorado críticamente hace tres años a este respecto, basado en un artículo publicado en BMJ. El artículo de Scullard y cols publicado recientemente en Arch Dis Child viene a retomar este tema, analizando la calidad de los 100 primeros resultados a cinco preguntas comunes en Pediatría y utilizando las siguientes palabras en el buscador: MMR autism, HIV breast feeding, breasfeeding mastitis, baby sleeping positiion, green vomit. Globalmente, un 39% de los enlaces proporcionaba información correcta, un 11% incorrecta y un 49% no proporcionaban información orientada. Los porcentajes variaban según el tipo de pregunta, pero también según el tipo de web: la información más fiable procedía de webs institucionales y/o gubernamentales y la peor de webs esponsorizadas, compañías y/o de grupos de interés. Datos en consonancia con los potenciales conflictos de intereses y con los tan necesarios códigos de conducta y calidad de las páginas en Internet.

Parece que de momento, podemos afirmar que Google es un gran recurso, pero no puede ser considerado aún una fuente de información de calidad para que el pediatra obtenga buenas respuestas a buenas preguntas clínicas estructuradas. Por profesionalidad un médico no puede buscar la información igual que sus pacientes, sino que debe complementar esa información, matizarla de calidad y acompañarle en su empoderamiento. Sea como sea, “googlea”, pero seguro…

3 comentarios:

Ciberdoc dijo...

Como bien lo dice el post ¨ dependerá del tipo de pregunta y de respuesta que se busque ¨. Primero hay que preguntarse ¿ Qué es Google como fuente de información médica ? Google es un inmenso Pubmed no estructurado y sobre todo no controlado, y por lo tanto no confiable (científicamente hablando), pero no por eso deja de ser útil.

Un norteamericano promedio cada vez más confia en Google como recurso válido para obtener información médica lo que nos deja en la misma situación de los padres de familia frente al uso de Internet por los hijos. Si no sabemos de que se trata no podremos hacer frente al problema.

Personalmente, si mi paciente me pide información médica disponible en la web, le proporciono lo que me indica Google (y que yo considero es correcta), no le voy a mandar a que revise Pubmed ... o estoy equivocado ?

Saludos

Javier González de Dios dijo...

Sin duda, de acuerdo con todos tus comentarios. Está claro cuales son los recursos utilizados por los padres y pacientes para obtener información médica; y en ello no entramos. Nuestro comentario actual (con el tiempo posiblemente cambiaremos de opinión) sólo quiere remarcar cuales deben ser los recursos utilizados por los profesionales sanitarios. Y Google no debe ser el primer recurso, algo que ocurre con demasiada frecuencia entre nuestros colegas, residentes incluídos.
En cualquier caso estaremos atentos a los cambios venideros. Y compartiremos las dudas y reflexiones.
Saludos cordiales

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Por eso nuestro rol debe ser empezar a prescribir link