viernes, 15 de octubre de 2010

Detrás de los titulares. ¿El adenovirus causa obesidad?

En las últimas semanas hemos podido leer en la prensa titulares como los que siguen:
Titulares sorprendentes unos y alarmantes otros.

¿Qué es lo que ha dado pie a los mismos? La publicación en la revista "Pediatrics" del siguiente artículo:

Gabbert C, Donohue M, Arnold J, Schwimmer JB. Adenovirus 36 and Obesity in Children and Adolescents. Pediatrics. 2010;126:721-6.

Desde el equipo editorial de "Evidencias en Pediatría" estimamos oportuno, dada la repercusión suscitada por este trabajo, realizar un análisis crítico del mismo que puede encontrarse aquí:

García Vera C, Buñuel Álvarez JC. ¿Existe asociación entre la obesidad infantojuvenil y la infección por adenovirus 36? Se necesitan más estudios y mejores. Evid Pediatr. 2010;6:79.

Aunque os recomendamos la lectura de dicha valoración, conviene destacar aquí una serie de limitaciones muy importantes del artículo valorado. A saber:

- Ausencia de una descripción detallada de la procedencia de la muestra. Sí se sabe que, desde luego, no era comunitaria sino procedente de centros sanitarios. No se describe por qué los niños eran controlados en dichos centros.

- Ausencia de una descripción detallada de la recogida de los participantes. Si, como los autores refieren, el muestreo era consecutivo conforme los sujetos que cumplían los criterios de selección llegaban a la consulta, cuesta mucho creer que la prevalencia de obesidad fuera tan elevada en la muestra de estudio: un 54%.

- Los autores describen su diseño como transversal lo que ya de entrada descartaría cualquier posibilidad de establecer una relación causal. Tras la lectura del estudio, y dada la elevadísima prevalencia de obesidad en el mismo, preferimos considerarlo como un estudio de casos y controles (al fin y al cabo, en los participantes se midieron anticuerpos anti adenovirus 36, signo de infección ya pasada en el momento de que los participantes fueron reclutados). Sea como fuere, los autores no han tenido en cuenta, en el análisis de sus datos, otros muchos factores que influyen en el desarrollo de obesidad y que son bien conocidos: edad, hábitos alimentarios, ingesta calórica, ejercico físico, etnia... No se efectuó un análisis multivariante que tuviera en cuenta estas y otras variables relacionadas con el desarrollo de obesidad.

Por todo ello, si realmente la infección por adenovirus 36 juega algún papel en el desarrollo de la obesidad, no es posible deducir tal cosa de los resultados de este estudio publicado en Pediatrics.

Llama mucho la atención que un estudio con tales limitaciones haya tenido tan grande repercusión mediática. Mientras se llevan a cabo (o no se llevan...) estudios correctamente diseñados que evalúen si el adenovirus 36 juega realmente algún papel, conviene recordar que en nuestro medio existe una guía de práctica clínica correctamente diseñada sobre la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad infantojuvenil, a cuyas recomendaciones nos remitimos.

En el Reino Unido el National Health Service tiene un servicio de comentarios de noticias de salud aparecidas en los medios de comunicación llamado "Behind the Headlines". En este post hemos querido jugar a realizar una función similar. Lo seguiremos intentando hacer con otras noticias que puedan parecer sorprendentes o alarmantes.