domingo, 21 de noviembre de 2010

Repaso semanal a la blogosfera sanitaria y alrededores (15 a 21 de noviembre de 2010)

La crisis económica se está cebando con todos. En España, la situación es especialmente preocupante. Y en el ámbito sanitario ya no hablemos. En "Profesión Sanitaria", el blog de Mónica Lalanda, se nos recuerda. El primer párrafo de su entrada "A grandes males pequeñas recetas" es tan contundente como real: "Nuestro sistema sanitario se hunde. Este sistema del que los políticos llevan tantos años pavoneándose y llamando "uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo", está ahora mismo en la UCI, al borde del abismo. La deuda sanitaria española asciende a 11.000 millones de euros, las autonomías no llegan a fin de mes y hay incluso rumores de que se dejen de pagar las nóminas a no mucho tardar.". Como Mónica defiende en su blog, parte de la solución de este problema la tenemos los propios médicos en la punta de nuestros bolígrafos. Respecto a la prescripción de fármacos, Mónica refiere que "Ha llegado pues la hora de empezar a gastar como si saliera directamente de nuestro bolsillo, porque al fin y al cabo sale. Racionalicemos el gasto, reflexionemos sobre el beneficio real de cada receta, de cada petición; está en la punta de nuestros ‘bolis’ el sacar adelante nuestro sistema sanitario porque claramente no lo va a hacer nadie por nosotros". Tiene razón. Yo añadiría dos medidas más... que no dependen de nosotros los médicos asistenciales: el impopular copago, tan impopular como necesario. Sí, ya sé que se trata de una medida impopular, más aún en un país como el nuestro que vive permanentemente en campaña electoral los doce meses del año. Hace unas semanas comentábamos en esta misma sección la experiencia de una médico de familia española que decidió partir a Nueva Zelanda en busca de mejores horizontes profesionales. Podíamos leerlo en el blog de Vicente Baos, "El Supositorio": "los pacientes pagan por cada acto (el estado paga la mitad y el paciente la otra mitad al centro de salud, asi funciona aqui la sanidad “publica”)". No pido que aquí, de un día para otro, el 50% del gasto en servicios sanitarios recaiga sobre el paciente. Pero es bien seguro que algún tipo de copago serviría, por sí mismo para disminuir la hiperfrecuentación que sufren actualmente los servicios sanitarios tanto de atención primaria como hospitalaria (especialmente urgencias), inundados en un gran porcentaje de consultas por banalidades y pseudopatologías.

Y otra medida más a tomar, y que tampoco depende de nosotros los médicos "de trinchera", podría ser la no aprobación, por parte de las instituciones sanitarias competentes, de nuevos fármacos de poca o nula mejora terapéutica respecto a los que ya existen en el mercado. Esas mismas autoridades que, después de aprobarlos, nos presionan para que no los recetemos (?). Una de dos: o no se aprueba su comercialización o se aprueba pero se deja fuera de la lista de medicamentos "que entran por receta".

¿Algún ministro/a de sanidad, o consejero de sanidad autonómico dispuesto a tomar medidas de este tipo? Este barco que es la sanidad pública española no está hundido pero tiene abierta una vía de agua muy seria. Los médicos podemos hacer - y debemos hacer - lo que está en nuestra mano. Pero el mango de la sartén no lo tenemos nosotros.

La relación entre médicos e industria farmacéutica ha sido tratado de forma muy seria en "Hij@s de Eva y Adán". En "Dos cartas, tres webs y una presentación" podemos leer el testimonio de un delegado jubilado de una importante empresa farmacéutica. Leedla, por favor. La conclusión fácil podría ser afirmar que la industria está podrida pero... manzanas podridas las hay en todos los sectores. En el nuestro, el de los médicos, también. Párrafos como este nos deben hacer reflexionar y mucho: "Con el fin de realizar estudios científicos, GSK ha regalado a muchos médicos sin escrúpulos, ordenadores portátiles de última generación, algo realmente atractivo para profesionales que además dicen estar “quemados por la administración”, algunos de ellos ahora ostentan cargos administrativos importantes y en su dia, fueron médicos comprados". O este otro párrafo: "¿ Como hacerlo y justificarlo legalmente ? Hay muchas formas. La Ley dice que sólo se puede gastar en “formación para los médicos”, no hay ningún problema, se gasta en formación.

Podemos regalar libros médicos. Si le compro al médico sobornado, los libros de arquitectura que necesita su hijo para la universidad y en la librería me hacen una factura de un “Harrison”, todo se convierte en legal ¿ verdad ?

(…)

Si le pago a un médico unos honorarios por una conferencia que supuestamente ha dado a sus compañeros del centro de salud, todo legal ¿no?, incluso de cara a hacienda, con su retención de IRPF y todo.

(…)
".

Como puede apreciarse, no todo es blanco o negro. Los médicos hemos de cumplir nuestra parte prescribiendo basándonos en las mejores pruebas disponibles y recetando aquel fármaco que tenga la mejor eficacia al menor coste posible. También está en nuestro negociado no aceptar regalos que nunca son inocentes.

De la industria farmacéutica, la noticia de esta semana ha sido la crisis que atraviesa el sector. "Oleada de despidos en la industria farmacéutica", hemos podido leer esta semana. Conozco personalmente algunos casos particularmente dramáticos porque... no es en los altos cargos donde se producen los recortes sino precisamente entre los delegados que nos visitan a diario. La parte más débil de estas empresas. Personas muchas veces atrapadas entre dos fuegos, como en la carta del delegado jubilado que comentábamos antes podíamos ver: las directrices de sus jefes (estos no pierden su empleo), pretendiendo que sus representantes vendan en muchas ocasiones motos que en realidad son triciclos... y su propia conciencia y la realidad de los estudios científicos no sesgados sobre esa "presunta moto" que no es tal. En esta crisis del sector farmacéutico, como en otros, están sufriendo más los más débiles. Desde aquí mi solidaridad para con ellos.

En "Sala de Lectura", Carlos Fernández Oropesa nos habla de "Las múltiples caras del conflicto de intereses y sus implicaciones en la práctica clínica", a raíz de una editorial que desde el equipo editorial de "Evidencias en Pediatría" le encargamos. Podeis leerla íntegra en su blog. El sesgo de financiación existe y los médicos, al enfrentarnos a un ensayo clínico, debemos estar prevenidos contra el mismo. Gracias, Carlos, por tu editorial, que os recomiendo leer.

Esta semana se ha celebrado el Día Europeo Para el Uso Prudente de los Antibióticos. Lo hemos podido leer en multitud de blogs, por ejemplo en "Biblioteca Médica Virtual". Desde su post, María nos ofrece acceso a múltiples direcciones de interés en Internet. La más importante, para mi, es la del European Centre for Disease Prevention and Control, en español, dedicado a este tema. Aquí somos todos los que tenemos que arrimar el hombro porque las consecuencias de la sobreutilización - mal uso de estos medicamentos las sufrimos todos.

El 20 de noviembre es una fecha especial para los pediatras ya que se conmemora el aniversario de la declaración de los derechos de los niños. En "Pediatría Social" nos hablan de ello. Los niños no tienen una voz propia, no constituyen un "grupo de presión". Por ello, como nos recuerda Xavier Allué, "siguen siendo víctimas silenciosas de las guerras, el hambre, la marginación, los malos tratos, el desprecio y la desconsideración". Así es. Recordemos la Convención sobre los Derechos de los Niños. Y yo quisiera hacer especial hincapié en su preámbulo, en esa frase que dice "Teniendo presente que, como se indica en la Declaración de los Derechos del Niño, "el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento". Las negritas son mías. ¿Cuantos países que han suscrito esta convención cumplen ese "antes"? Los niños, efectivamente, no disponen de una voz propia ni constituyen un grupo de presión. Los niños no nacidos son los más desvalidos de todos.

Santiago García Tornel,en "Reflexiones de un Pediatra Curtido", nos habla de sus crecientes problemas de memoria (no eres el único, Dr. Santi). Santiago ha hecho la prueba del reloj y no tiene Alzheimer, que era algo que le preocupaba. Entra simpática de uno de esos blogs que los pediatras debemos conocer y seguir.

Entrada imprescindible la de Amalia Arce ("El Diario de una Mamá Pediatra"). Nos habla de la prestación por cuidado de hijos enfermos. Parece ser que el gobierno va a aprobar una nueva prestación que parece que aprobará el gobierno, para dar cierta cobertura a los padres con hijos afectos de una larga enfermedad. Ojalá sea cierto... aunque me pregunto, con la que está cayendo, de donde va a sacar el gobierno dinero para esta necesaria ayuda.

Manolo tiene otitis y nos lo cuenta. Es un niño con mucha intuición, ya que lee perfectamente el pensamiento de sus padres. Sus reflexiones podéis leerlas en "El Médico de mi hij@". Imprescindible, de verdad.

Carlos Cuelllo nos habla de "Precisión e imprecisión" en "Sin Estetoscopio". Píldoras de metodología al alcance de la comprensión de cualquiera. Tanto Carlos como Giordano tienen ese don de hacer entendible los conceptos metodológicos más complejos. Así que no os perdáis esta entrada.

El Boletín PIE ("Políticas Informadas en la Evidencia") ha publicado su número 3. Está dedicado a la búsqueda de la información. Su contenido es muy interesante. Contiene una entrevista con Jordi Pardo, del Centro Cochrane Iberoamericano. Os dejo el vídeo de la misma, en la que se habla, entre otros recursos, del metabuscador "Excelencia Clínica".



Cerramos el repaso con música. En una semana en la que se celebra el aniversario de la Convención de los Derechos del Niño, creo que viene que ni pintada esta canción de Serrat. Que tengais un feliz domingo.