miércoles, 12 de enero de 2011

Inhibidores de la bomba de protones, embarazo y teratogenicidad


Es muy común durante el embarazo los episodios repetidos de reflujo gastroesofágico; y lo mas común es tratarlo con fármacos inhibidores de la producción de ácidos. Hoy en día los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son los fármacos más usados para este objetivo. Pero la realidad es que no hay información segura, o son escasos los estudios que indican los efectos de la relación IBP (omeprazol, pantoprazol, lansoprazol, esomeprazol, rabeprazol,...), embarazo y teratogenicidad.
La FDA clasifica al omeprazol como fármaco de categoría C en el embarazo (estudios en animales indican un potencial riesgo en el feto, pero no hay disponibles adecuados datos en humanos)y al resto de IBP como fármacos de categoría B (estudios en animales no indican un potencial riesgo en el feto, y no hay disponibles adecuados datos en humanos). De ahí que los estudios orientados en este sentido son bienvenidos.

Pasternak y cols acaban de publicar en NEJM un estudio de cohortes nacional en Dinamarca durante 13 años en el que se compara un grupo con uso precoz de IBP en el embarazo (desde 4 semanas previas a la gestación y durante el primer trimestre; n= 5082) en relación con los no expuestos a IBP (n= 830.031). Existe mayor número global de defectos congénitos en el grupo expuesto (3,4%) que en el control (2,6%), con una OR ajustada por puntuación de propesión (propensity score) de 1,23 (IC95% 1,05 a 1,44). Esta diferencia se mantiene significativa en el grupo expuesto en las 4 semanas previas a la gestación (n= 1696): OR 1,39 (IC95% 1,10 a 1,76). Pero desaparece la significación en el grupo expuesto durante el primer trimestre de gestación (n= 3651): OR 1,10 (IC95% 0,91 a 1,34).
La editorial acompañante indaga en las debilidades y fortalezas del estudio a la hora de analizar sus conclusiones, que no son otras que:
-El uso de IBP durante el primer trimestre de gestación (o posteriormente) es seguro. Estos datos son concordantes con otros estudios de cohortes de menor tamaño muestral, así como con la revisión sistemática de Gill y cols del año 2009.
-El modesto incremento de defectos congénitos observados previo a la gestación debe ser valorado y entendido en relación con potenciales factores de confusión. En cualquier caso, debe tenerse en cuenta y al no observarse con omeprazol (y si con el resto de IBP), conviene considerar este IBP como de elección en el caso de ser preciso su uso en potenciales madres gestantes.