miércoles, 3 de agosto de 2011

Investigación y hospitales en España: un encuentro necesario



Entre las distintas actuaciones de Fundación Lilly se encuentran los Foros de Ciencia. El último, que se llevó a cabo en marzo de 2010, tuvo como tema "La investigación biomédica en hospitales".

En el contexto de esta reunión se realizó un estudio mediante entrevista (llevada a cabo por Metroscopia) dirigida a los médicos u otros facultativos investigadores (que habían solicitado ayuda al FIS en 2008) que trabajan en hospitales españoles (272 encuestados), y en el que se analizaron tres cuestiones: a) situación general de la investigación biomédica en España; b) administración de los recursos disponibles y c) evaluación y priorización en la investigación biomédica. Esta misma entrevista también se pasó al Grupo de Expertos (25 personalidades de la investigación en España) del III Foro de Ciencia.

Esta investigación se ha publicado recientemente en Revista Clínica Española, acompañado de una editorial. Ambos artículos merecen una detenida lectura, pero resumimos algunos resultados, en donde se han evidenciado fortalezas y debilidades en el sistema.

Las principales fortalezas fueron: las iniciativas para fomentar la investigación mediante contratos FIS y post-MIR (7,6/10 puntos); los efectos beneficiosos de la investigación en la calidad asistencial (7,3/10), o el apoyo de la industria farmacéutica con los ensayos clínicos que patrocina (6,9/10). La principales debilidades fueron: la imputación diferenciada de los costes asistenciales de la actividad investigadora (5,1/10); la coordinación entre hospitales y los centros de salud (2,8/10), y la integración y articulación entre asistencia, docencia e investigación (3,6/10). Asimismo, ha detectado la necesidad de mejorar la priorización (5,2/10) y evaluación (5,2/10) de las actividades investigadoras, y de reconocer la investigación como actividad fundamental de los hospitales (4,7/10).

En el artículo original de J.L Puerta (buen amigo, médico conocido por su gran inquietud y espíritu humanista, plasmado principalmente en su labor como director de Dendra Médica) y cols se pueden decir las cosas más alto, pero no más claro. Se plantean cuestiones esenciales, cómo:
-¿Quién debe hacer investigación clínica y cómo se forma adecuadamente a los profesionales que van a producirla?
-¿En qué tipo de instituciones se debe realizar investigación clínica?. Y, en este sentido, ¿se ha dado el título de "universitario" a más hospitales de los que verdaderamente pueden atender a las exigencias inherentes a tal distinción?
-¿Cómo debe financiarse la investigación en los hospitales?
-En la carrera profesional, ¿seguirá primando más la antigüedad (y el "café para todos") que la valoración de los méritos reales profesionales, docentes e investigadores?.

En la investigación en los hospitales (como en todas las facetas profesionales y de la vida) hay que optar por la excelencia. Para ello tenemos que convertirla en una actividad con unas prioridades bien establecidas, una financiación suficiente y clara, una organización más flexible, unos profesionales mejor formados y más reconocidos en su quehacer, y un sistema de evaluación mucho más exigente. Y los resultados de esta investigación deben tener mayor capacidad de traslacionalidad y de generar patentes, lo que siempre acaba redundando en más riqueza y bienestar para la sociedad.

En fin, urge una" ciencia más orientada a producir luz que a reflejarla" (emulando a Santiago Ramón y Cajal).