miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Mejoran las listas de comprobación el sistema de peer-review?


Las listas guía de comprobación de artículos son herramientas diseñadas para ayudar a alcanzar ciertos estándares de calidad, ética y rigor científico, al proporcionar un conjunto de recomendaciones que orientan hacia una conducta adecuada. Suponen una guía de mínimos que pretende ayudar a mejorar la calidad de los informes científicos, porque cada día se tiene mayor conciencia de que es necesario que los estudios originales de las revistas biomédicas se sometan a un estricto control metodológico previo a su publicación.

Ya hemos tratado en este blog de las listas de comprobación y de la importancia de EQUATOR Network. En Evidencias en Pediatría nuestras últimas publicaciones han versado sobre este tema, habiendo ya comentado la declaración CONSORT y la declaración PRISMA. Y continuaremos en esa línea.
Una línea importante para mejorar la calidad de nuestras publicaciones, pero en el que es importante demostrar que esto es así. Y un particular es demostrar que mejora el sistema de revisión por expertos o peer-review en el proceso editorial habitual. Sobre este particular versa el reciente artículo publicado en BMJ por Cobo y cols, bajo el título "Effect of using reporting guidelines during peer review on quality of final manuscripts submitted to a biomedical journal: masked randomised trial". El estudio analiza, en el intervalo de una año, 92 manuscritos sometidos a valoración en Medicina Clínica y compara la calidad global y de determinados ítems de aquellas trabajos revisados de forma convencional (G1= 41) respecto a los revisados a través de una lista de comprobación (G2= 51). Se comprueba una mejoría respecto a su situación inicial en el 43% de los artículos revisados en el G2 respecto al 20% en el G1, riesgo relativo= 2,21 (IC95% 1,10 a 4,44) y un NNT de 4,2 (IC95% 2,3 a 31,2). Sin embargo, la adherencia a las sugerencias de la revisión del G2 es más problemática para los estandars metodológicos más altos en las últimas fases de la investigación. Los autores del estudio concluyen que el efecto de las listas de comprobación será mayor (y más aceptado) si estas listas-guía se tienen en cuenta en las fases iniciales de realización del estudio y escritura del trabajo.

Ya lo hemos repetido y lo confirmamos: las listas de comprobación no deben confundirse con una herramienta para medir la calidad de la investigación, pero si deben contemplarse como una ayuda para mejorar la calidad de los informes de los estudios científicos en beneficio del autor (pues facilita la redacción del manuscrito), del revisor (en el momento de juzgar la aportación del estudio), del editor (a la hora de aceptar su publicación) y del lector (para interpretar correctamente los resultados y sus implicaciones en la práctica clínica). Son, además, una buena base docente para adentrarse en el campo de la investigación y la publicación en cualquier campo de la biomedicina. Y en Pediatría nos queda mucho que mejorar.