viernes, 27 de enero de 2012

Australia: los antivacunas pagarán más a hacienda


Así es. Lo podemos leer en muchos sitios estos días. Yo lo he leido en la web del Comité Asesor de Vacunas (CAV). Y la noticia se puede ampliar a través de diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.

No sé si es la mejor medida, pero yo estoy totalmente de acuerdo con ella. Hemos tratado en este blog hasta la saciedad el problema de los niños no vacunados por "libre" decisión de sus padres, niños que, de este modo, son sometidos gratuita e irresponsablemente por sus progenitores a padecer una larga serie de enfermedades potencialmente graves e incluso mortales.

La epidemia de Sarampión que se ha padecido recientemente en España y en toda Europa es una vergüenza. Esta enfermedad, de morbimortalidad nada desdeñable, ha generado 30.000 casos en Europa. Se registraron 26 encefalitis y ocho pacientes murieron de una enfermedad que debería estar ya erradicada de nuestro planeta como en su día lo fue la Viruela.

Los padres que rechazan la vacunación para sus hijos están poniendo en riesgo además la salud de los hijos de los demás. Y de muchos adultos. La irresponsabilidad, así, se extiende mucho más allá de su propio ámbito familiar.

En la web del CAV podemos leer:

"El gobierno federal australiano anuncia que los padres que no tengan bien vacunados a sus hijos no tendrán derecho al benefico fiscal que se aplica a las familias con descendencia (Family Tax Benefit) y que puede alcanzar los 2.100 dólares australianos (1.500 euros) por hijo.

La medida está previsto que entre en vigor en julio de 2012, realizándose el control al año, a los dos y a los cinco años de edad.

La Ministra de Salud, Nicola Roxon, ha afirmado: “Sabemos que las vacunaciones son fundamentales para la salud y es por eso por lo que queremos asegurarnos de que los niños se vacunan en el momento adecuado”.

En Australia, el 11% de los niños de 5 años no están vacunados
".

Quizá sea el momento de que aquí en España los padres que libre e irresponsablemente no vacunan a sus niños contribuyan económicamente al Estado para compensar el daño que, también libre e irresponsablemente, están produciendo a sus hijos y a los de los demás. ¿Quién le pone el cascabel a este gato en nuestro país?