jueves, 19 de julio de 2012

"No dejes que la realidad te arruine un bonito titular"

Lo podíamos leer hace unos días en el diario "El País": "El aluvión de médicas aún encuentra recelos". Artículo que versaba sobre los presuntos problemas que la feminización de la medicina podía, hipotéticamente, significar para el desarrollo de nuestra profesión.

El artículo en cuestión, para sostener su titular, se apoyaba en declaraciones de algunos presidentes de sociedades científicas profesionales, entre ellas las del presidente de la AEP. Han bastado dos-tres frases entrecomilladas, sacadas de contexto, para inducir a pensar que la AEP, con su presidente a la cabeza, recelaba de esta feminización de nuestra especialidad. El follón ya estaba montado y saltó a las listas de distribución pediátricas pidiendo incluso la dimisión del presidente de la AEP.

Por ello se ha publicado en la web de la AEP una nota de su presidente, que podéis descargaros desde esta entrada. La nota no tiene desperdicio porque entre lo publicado en el artículo de "El País" y lo realmente declarado por el presidente de la AEP media un abismo. Aquí sólo destacaré (es conveniente leer la nota íntegra) algunas frases: "El autor (de la entrevista)  incluye, junto con declaraciones mías y opiniones de otros entrevistados, alguna suposición infundada que podría hacer pensar a los lectores que la Asociación Española de Pediatría (AEP) o su Presidente consideran un problema el incremento progresivo del número de mujeres pediatras. Esta interpretación es absolutamente errónea. Quiero dejar claro que la Ejecutiva de la AEP y su Presidente consideran que es beneficioso para la profesión que un número cada vez mayor de mujeres pediatras acceda a la responsabilidad del cuidado de los niños y adolescentes españoles".

Cuando un artículo se publica en un diario de tanta tirada como "El País" es luego, a posteriori, muy complicado  rebatirlo si su contenido es erróneo o incluso tendencioso. La nota del presidente de la AEP llega a muchos profesionales, pro no llegará jamás a ser leída por los miles de lectores de ese periódico. Así que, modestamente, queremos contribuir desde sta entrada del blog a su difusión.

Una reflexión final. Con algunos artículos de prensa parece suceder como con muchos artículos de mala calidad publicados en revistas biomédicas: ciertos investigadores tienen, a priori, bien claro qué es lo que quieren demostrar. Tienen, por así decirlo, a priori en mente las conclusiones de su artículo - antes de conocer los resultados de su investigación - e incluso su título. Y, para apoyarlo, retorcerán los resultados de su investigación para llegar a concuir lo que ellos, de entrada, ya deseaban decir. Valga este paralelismo para ciertos artículos de prensa en la que el redactor (el "investigador") "retuerce" las declaraciones de diversos entrevistados (los "resultados de su investigación": frases sacadas de contexto, entrecomillados, etc. Las formas de manipular son muchas y variadas) para apoyar su titular a priori ya creado  en su mente  (el "título" de su estudio). Llegando así a hacer verdad esa máxima tan popular del mal periodismo: "No dejes que la realidad te arruine un buen titular".

Señores de la prensa, se necesita un poco más de rigor. Más aún en los difíciles tiempos que vivimos en los que todos estamos necesitados de ver y sentir a nuestro alrededor honestidad y rigor. Para defender la feminización de la medicina, algo que en modo alguno supone un problema, no hace falta faltar a la verdad.

Texto íntegro de la nota redactada por Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría: