domingo, 29 de julio de 2012

Repaso semanal a la blogosfera sanitaria (23 al 29 de julio de 2012)


Se nota que muchos colegas están de vacaciones. La actividad blogosférica ha disminuido de intensidad, así que este domingo vamos a comentar menos entradas pero les dedicaremos más líneas.

La medicina fantástica, pseudocientífica, sigue teniendo - desgraciadamente - mucha aceptación entre un amplio segmento de la población. En el blog del Dr. Santi, "Reflexiones de un pediatra curtido", podemos leer todo lo referente a un "invento" diseñado para aliviar los dolores de dentición de los bebés:  un extraño y pintoresco collar de perlas de ámbar con presuntas "propiedades electromagnéticas" que actuarían sobre el sistema nervioso de los bebés (¿?). En fin, conviene conocer éste y otros chismes similares para prevenir a determinados padres de que, por favor, no pierdan ni el tiempo ni el dinero con semejantes tomaduras de pelo.

Desgraciadamente, la medicina pseudocientífica encuentra en ocasiones apoyo entre determinadas sociedades científicas que revisten a estas prácticas de un halo de respetabilidad que desde luego no merecen. Vicente Baos, editor de "El supositorio", ha dedicado su entrada titulada  "Cuidado con la pseudociencia. Están entre nosotros" al respaldo de dos sociedades científicas a las prácticas homeopáticas. Y no os perdías los comentarios que Vicente ha tenido a bien aceptar en esa entrada Qué mal está el patio... Sí, el pensamiento mágico sigue muy vivo en gran parte de la población... lamentablemente.

"Nadie tiene derecho a obligar al sufrimiento". Es el título de una carta publicada en el diario "El País", escrita por un neurocirujano jubilado. Tuiteada y retuiteada hasta la saciedad estos días. El tema del aborto vuelve al primer plano de actualidad ante la intención por parte del Gobierno de retirar como supuesto legal para abortar la presencia de malformaciones. La carta de este colega, sin duda emotiva, viene referida al sufrimiento que tienen que soportar muchos niños que nacen con defectos del tubo neural, sobre todo la espina bífida o el mielomeningocele. Pero su autor ha obviado los grandes avances que han tenido lugar en los últimos años en cirugía fetal. Y precisamente el terreno donde más avances se están produciendo es en la corrección intraútero de estos defectos del tubo neural, mejorando de forma espectacular el pronóstico tan desfavorable que tenían estos niños. Sobre los avances en cirugía fetal hemos hablado mucho en este blog. Todas las entradas sobre cirugía fetal que hemos publicado se encuentran en este enlace. Y, además del emotivo título de la cara de este colega sobre que "Nadie tiene derecho a obligar al sufrimiento", yo me atrevo a añadir estos dos: "Todos los padres tienen derecho a recibir información completa sobre las alternativas ya existentes para corregir el defecto congénito de su hijo", y "Todos los padres tienen derecho a que se les proporcionen mensajes legítimos de esperanza cuando hay razones reales para tenerla".  Ni esa información sobre alternativas ya existentes al aborto en el caso de mielomeningocele ni la esperanza legítima que de ella se deriva están presentes en la carta publicada en "El País". 

En un mismo curso académico se escolarizan niños nacidos antes del 31 de diciembre y después de esa fecha. Un sólo día implica una diferencia de un año de edad. ¿Tiene esto alguna implicación? Al parecer, para el diagnóstico de TDAH sí la tiene. Resulta que en un mismo curso los niños más pequeños tienen más riesgo de recibir diagnóstico de TDAH y de recibir tratamiento por esta enfermedad. Giordano ha tratado este tema en "Sin estetoscopio" y él u Carlos Cuello han publicado un artículo valorado críticamente en "Evidencias en Pediatría". Os invitamos a leer el post y el artículo.

Xavier Allué ha dedicado su última entrada en "Pediatría Social" a una infografía sobre el tratamiento con fisioterapia del síndrome de X fragil. Muy gráfica e interesante.

Nos vamos, como siempre, con música. Ayer, en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, pudimos ver a Sir Paul McCartney interpretar una de sus composiciones más celebradas: "Hey Jude". Esta canción fue compuesta por Paul para consolar al hijo de John Lennon, Julian, por el reciente divorcio de su padre de su primera esposa, Cynthia. La canción va dedicada a ese hijo al que Paul anima de forma insistente a salir de su tristeza y superar su situación. Ese niño, de todos modos, sólo se enteró de que esta canción estaba dedicada a él 20 años después, así que es poco probable "que le hiciera efecto" cuando más lo necesitaba. En cualquier caso, una preciosa canción para despedir este resumen dominical. Feliz domingo.