viernes, 1 de noviembre de 2013

Un adolescente que pesa 121 kilos tiene un problema


Hace unas dos semanas acudió un adolescente de 14 años a mi consulta. El motivo era un simple resfriado común. Se trataba de un adolescente que hacía unos 4-5 años que no aparecía  por el centro de salud. Me llamó la atención su aspecto. Padecía una obesidad cuya magnitud se puso de manifiesto al pesarlo: 121,5 kg.

Me llamó la atención que su peso no fuera sentido como un problema, ni por parte del chaval ni por su padre (que incluso se tomó a mal que le hiciera ver que el peso de su hijo era un serio problema). Y es que la obesidad es una enfermedad que trasciende el ámbito puramente médico. Va mucho más allá, es un problema educacional, que ha de implicar a escuelas, institutos, medios de comunicación y, por supuesto, a los padres. Aún se siguen viendo "los kilos de más", en algunos ámbitos, como signo de "buena salud"...

No es un problema fácil de abordar. NICE, la agencia británica que tantas excelentes guías de práctica (GPC) clínica promueve, ha lanzado una nueva GPC sobre obesidad y sobrepeso infantojuvenil que hace hincapié donde más debe hacerlo: en el apoyo a las familias.

Como ya es clásico en las GPC de NICE, la guía está disponible en varios formatos:

Está también en formato e-book, cuyo enlace está a la vista en la web de la GPC.

...Y sí: la obesidad infantil, queridos padres que podáis estar leyendo esta entrada, es un gravísimo problema, no suficientemente considerado como tal. Es, quizá, el factor que más puede influir en un más que posible acortamiento de la esperanza de vida en los actuales niños y adolescentes que lo padezcan y que no lo vean como lo que es: un serio problema de salud, puerta de entrada a otros muchos. Esto ha sido noticia ya en muchas ocasiones (Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica,  Estudio de la Fundación "La Caixa", OMS...). Según diversas investigaciones, este acortamiento puede oscilar entre 4 y 7 años de vida menos. Cambiar de (malos) hábitos está al alcance de todos. Sedentarismo, comida basura, falta de ejercicio, exceso de "horas delante de pantallas"... son los principales factores que están determinando esta pandemia de obesidad y sobrepeso. ¿Estamos dispuestos a ponerle fin? Esta GPC puede ser útil (si se aplica) pero la concienciación de todos los implicados (no sólo del personal sanitario) es crucial. Si no, nuestros niños sufrirán las consecuencias en forma de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipemias varias y otras lindezas perfectamente prevenibles desde la infancia.