miércoles, 15 de marzo de 2017

Salud digital, quo vadis?


Acaba de celebrarse el Mobile World Congress (MWC2017), una cita de más de 100.000 personas en Barcelona para conocer las últimas novedades y avances en tecnología móvil. Y un campo de desarrollo presente ha sido el dedicado a la salud digital, una realidad presente y futura. 

Sobre salud digital, eSalud, mHealth hemos hablado en varias ocasiones en este blog. Y en concreto, hace casi un año tuvieron lugar las III Jornadas de eSalud Asturias. Una reunión con muchos mensajes, pero que resumí en tres claves
1. La eSALUD está aquí y ha venido para quedarse, abriendo debates éticos 
2. La clave del éxito está en SUMAR multidisciplinariedad 
3. Si la TECNOLOGÍA salvó la medicina en el siglo XX, el siglo XXI se salvará de combinar la Tecnología con la HUMANIZACIÓN. 

Ya en aquella ocasión percibí que se hablaba mucho del modelo de negocio de la salud móvil y no sé si en segundo lugar de las necesidades reales de la población; y ahora leo en las noticias algo similar. Este tema me crea una cierta angustia, similar al de la prevención cuaternaria (el exceso de diagnóstico, tratamiento y prevención) y la conocida "pornoprevención". Me preocupa que tantos Wereables, Neareables, APPs, Big data, Ludificación, Realidad aumentada... cree un ambiente de ansiedad colectiva y, en busca de un modelo de negocio, acabemos atrapados, como ya lo estamos con las redes sociales. Solo que ahora no solo nos jugamos el tiempo, sino también la salud (y quien sabe si los dineros). 

Claro que el sistema de salud debe ser uno de los más beneficiados en la implantación más extendida de los avances en las nuevas tecnologías, pero para ello comencemos por el principio o construyamos la casa por los cimientos (y no por el tejado). Y para hablar de salud digital hay que comenzar por una Historia Clínica Electrónica (HCE, informatizada) universal y operativa, para el conjunto del país y que integre Atención Primaria y Hospitalaria. Una HCE para que los pacientes tenga su historial médico disponible para el profesional en cualquier centro sanitario. Esto ahora en España es poco menos que una utopía. 

Antes de lanzarse a ningún modelo de negocio, solucionemos las preguntas por responder de la HCE: ¿cómo es posible que cada Comunidad Autónoma tenga una historia clínica electrónica diferente y sin capacidad de comunicación?, ¿cómo es posible que en una misma provincia hospitales próximos tengan historias clínicas electrónicas diferentes sin capacidad de comunicación entre ellas?, ¿cómo es posible que en un mismo Departamento de Salud haya dos historias clínicas electrónicas diferentes, una para el Hospital y otra para Primaria... y que, aunque se puedan ver, no puedan compartir datos e información?, ¿cómo es posible que, en bastantes ocasiones, la historia clínica electrónica dificulte la relación médico-paciente y que sea una experiencia nada positiva ni para usuarios externos - pacientes y familiares - ni para usuarios internos - profesionales sanitarios-?, ¿cómo es posible..? 

Por eso, yo, convencido de la necesidad de la salud digital me pregunto: ¿dónde estamos?, y ¿a dónde vamos?.