Cine y Pediatría 8

sábado, 29 de febrero de 2020

Cine y Pediatría (529). “La bella y la bestia” y sus enseñanzas en familia


La historia de “La Bella y la Bestia” ha circulado durante siglos por toda Europa, tanto en forma oral como escrita. Se han señalado similitudes entre este cuento e historias clásicas de la Grecia antigua, como “Cupido y Psique” o “El asno de oro”. Quizás una primera versión escrita es atribuida al italiano Gianfrancesco Straparola, aparecida en su libro de cuentos “Le piacevoli notti”, en 1550. Pero entre sus muchas versiones, la más conocida y reconocida es el cuento de hadas francés “La Belle et la Bête”, tanto en la versión de Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve de 1740, como la versión resumida de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont en el año 1756. La versión de Beaumont es la que goza de mayor fama, siendo esta la base de casi todas las versiones o adaptaciones posteriores. También las versiones cinematográficas, de las que hoy venimos a hablar.

Porque se reconocen, al menos, diez versiones cinematográficas, además de la más conocida, la versión Disney. Cronológicamente estas son las películas (con su título original) y algunas peculiaridades:
- La Belle et la Bête (Jean Cocteau, 1946). La clásica versión en blanco y negro con Josette Day como Bella y Jean Marais como Bestia.
- The Beauty and the Beast (Edward L. Cahn, 1962). La primera adaptación estadounidense, con Joyce Taylor como Bella y Mark Damon como Bestia.
- Hallmark Hall of Fame: Beauty and the Beast (Fielder Cook, 1976). Una versión para la televisión, con Trish Van Devere como Bella y George C. Scott como Bestia, éste último nominado a los Emmy.
- Beauty and the Beast (Eugene Marner, 1987). La primera versión musical, con Rebecca De Mornay como Bella y John Savage como Bestia.
- Beauty and the Beast (varios directores, entre 1987-90). Una serie de varios años ambientada en Manhattan, con Linda Hamilton como Bella y Ron Perlman como Bestia.
- Beauty and the Beast (Gary Trousdale, Kirk Wise, 1991). El clásico de animación de Disney, su versión más conocida por niños y adultos. Con ella, Walt Disney comenzó una década de los noventa prodigiosa con este gran éxito de taquilla, una encantadora historia que consiguió además que, por primera vez, una película de animación fuera nominada al Oscar a la mejor película.
- Beauty and the Beast (1994-2007), el delicioso musical sobre el escenario con libreto de Linda Woolverton, música de Alan Menken y letras de Howard Ashman y Tim Rice. Un musical que desde Broadway se ha extendido a los escenarios de decenas de países.
- Beastly (Daniel Barnz, 2011), la única versión no clásica y que no sigue la historia original, sino que se basa en la novela ''La bestia'' de Alex Flinn, un superventas entre el público adolescente en Estados Unidos, con Vanessa Hudgens como Bella y Alex Pettyfer como Bestia.
- Beauty & the Beast (2012-16), una serie de televisión estadounidense que se parece poco al clásico, con Kristin Kreuk como Catherine Chandler, una inteligente detective de homicidios, y Jay Ryan como Vincent Keller, un apuesto médico.
- La belle et la bête (Christophe Gans, 2014), una versión francesa muy realista, con Léa Seydoux como Bella y Vincent Cassel como Bestia.
 - Beauty and the Beast (Bill Condon, 2017), un remake en acción real de la versión de Disney, con Emma Watson como Bella y Dan Stevens como Bestia. Una versión donde la tecnología ayuda a que La Bestia aparezca como un híbrido con la melena de un león, la barba y la estructura ósea de un búfalo, los colmillos y la nariz de un oso salvaje, la musculatura de un gorila, las piernas y la cola de un lobo y un gigantesco cuerpo de oso. Y donde el elenco actoral es muy reconocible, con papeles para Luke Evans, Ewan McGregor, Emma Thompson, Ian McKellen, Kevin Kline y Stanley Tucci.

Muchas versiones de esa historia original donde érase una vez un apuesto y joven príncipe - a la vez que insolente y egoísta - que vivía en un opulento castillo. Un castillo donde celebraba extravagantes fiestas a la que asistían bellas debutantes a princesas de todo el mundo. Y fue allí donde una anciana mendiga aparece en el castillo buscando refugio contra la tormenta y le ofrece una rosa a cambio, pero éste la rechaza con frialdad sin saber que en realidad se trata de una hermosa hechicera. Como castigo, la hechicera echa una maldición sobre el castillo, transformando al Príncipe en una Bestia y a todos sus habitantes en objetos domésticos. Para deshacer el hechizo, tendrá que aprender a amar a los demás y ser digno de su amor antes de que el último pétalo de una rosa encantada caiga o de lo contrario, el príncipe, será una bestia para toda la eternidad.

Los personajes de este clásico funcionan como un retrato sociológico que quizá nos suene si miramos a nuestro alrededor. Guiados por la versión animada de Disney de 1991 a los personajes de Bella y Bestia, le acompañan otros como Gastón (ese villano fanfarrón que no es mala persona, pero sencillamente es un idiota manipulador que pide la mano de Bella) y su criado Lefou, y también esos simpáticos objetos animados por el hechizo que viven en el castillo, como el candelabro Lumière, el reloj Din Don y la señora Potts, esa taza con su hijo Chip, y también el plumero y el guardarropa. Una versión animada donde el personaje de Bella rompió moldes, pues hasta esta película, la mayoría de los personajes femeninos de las películas de animación tenían una actitud pasiva y casi anodina, pero Bella es todo lo contrario: es inteligente, le interesa la literatura, tiene sus propias opiniones y no se asusta fácilmente, es divertida y decidida. Su personalidad se convirtió en un modelo a seguir para las niñas de todo el mundo y la primera heroína feminista contemporánea en una película de animación.

La Bella y la Bestia nos deja una moraleja clara: la belleza está en el interior. Un mensaje que se remonta a la Francia del siglo XVIII (o anterior en el tiempo), pero que no acabamos de incorporar, ni aunque nos lo tarareen en la canción principal de la versión animada de 1911 (interpretada a dúo por Celine Dion y Peabo Bryson en la versión original y por el dúo Chenoa y David Bisbal en la versión española) o en la última versión, su remake del año 2017 (interpretada a dúo por Ariana Grande y John Legend).

Pero con música o sin música, es una de esas películas que cabe prescribir para ver en familia, con nuestros hijos y poder conversar con ellos de cuatro lecciones que nos regala:
- Que la belleza verdadera va por dentro. Ya referido, pero este mensaje es muy importante, especialmente en una época en que se valora demasiado la apariencia física, lo externo, el postureo. Y es lo que Bella acaba descubriéndol en su extraño habitante del castillo.
- Que el sacrificio por el bien de los demás juega un papel muy importante en las relaciones personales, como cuando Bella sacrifica su libertad y toma el lugar de su padre, o como cuando la Bestia sacrifica su felicidad y deja que Bella se ocupe de su padre enfermo. necesidades por el bien de los demás.
- Que debemos ser cuidadosos para elegir a nuestros amigos. La admiración y lealtad de Lefou hacia Gastón hace que lo apoye aun cuando esté haciendo daño a otras personas. Sin embargo, debemos cuestionar a nuestros amigos cuando toman malas decisiones y si es necesario, alejarnos de ellos.
- Que el amor es capaz de salvar y transformar a las personas. Y es la esencia de esta fábula. Y en un mundo tan turbulento como el actual, es bueno resaltar el poder del amor entre nuestra fratria. 

Mientras apreciamos estos valores, apreciemos estos trailers de la versión animada de Disney de 1991 y su remake real de 2017.

 

No hay comentarios: