miércoles, 21 de octubre de 2009

Enfermedades mediáticas y otras que no

Las buenas noticias no son noticia. Quizá por eso leemos en la prensa tantas malas noticias. Metodológicamente hablando, podríamos decir que existe un auténtico "sesgo de selección" en los medios de comunicación, ofreciendo estos muchas veces una visión distorsionada de la realidad. El tratamiento informativo que muchos medios han dispensada, dispensan y dispensarán a la gripe pandémica es buena muestra de ello.

Sin embargo, dentro de lo que debería ser noticia, hay algunas "malas noticias" que deberían tener amplia repercusión y no pasa así. Es lo que sucede con determinadas enfermedades tan reales como poco mediáticas.

En "Trust The Evidence" se hacen eco de un artículo publicado en Lancet acerca de una enfermedad que causa la muerte cada año de 1,5 millones de niños. No, no es la gripe. Es la diarrea.

La diarrea mata más niños que la malaria, el SIDA y el sarampión juntas. Por supuesto, muchísimo más que la gripe, sea o no pandémica. Podría suponerse que es una enfermedad de difícil abordaje, pero las medidas recomendadas para el control de la enfermedad no parecen especialmente complicadas:


Prevención:

1. Administración de vacunas contra rotavirus y sarampión
2. Promoción de la lactancia materna temprana y exclusiva, y administración de suplementos de vitamina A
3. Promoción del lavado de manos con jabón
4. Mejorar la cantidad y calidad del agua, incluyndo el tratamiento y almacenamiento seguro del agua doméstica
5. Promoción de las condiciones de saneamiento de la comunidad

Tratamiento:

6. Reposición de líquidos para prevenir la deshidratación
7. Suplementos de zinc

Los autores del artículo de Lancet concluyen que estas medidas, en su mayoría baratas y eficaces, sólo llegan a un 39% de los niños que las necesitan.

La diarrea: tan poco mediática como mortal para los niños. Lamentablemente.