sábado, 10 de abril de 2010

Cine y Pediatría (13). “La pequeña Lola” nos adentra en las adopciones internacionales


Como tantos otros cineastas de su generación, el director francés Bertrand Tavernier se formó intelectualmente en los convulsos años 60 cuando ejercía como crítico en las míticas publicaciones "Cahiers du Cinéma" y "Positif". Tavernier ha cultivado varios géneros a lo largo de su carrera como el thriller (La vida y nada más, 1989 ), las películas de aventuras (La hija de D'Artagnan, 1994) o el drama (Dos inquilinos, 1977). Sin embargo, en gran parte de su carrera su principal interés ha sido una temática más social, en los que la captación de la experiencia personal ha sido tan importante como su conexión con las grandes inquietudes del momento, ofreciendo un toque casi documental a sus películas: una reflexión sobre el sistema educativo (Una semana de vacaciones, 1980; Hoy empieza todo, 1999), el problema de las drogas y la lucha policial (Ley 627, 1992) o alegatos antibelicistas (Capitán Conan, 1996). Esta conexión con la realidad inmediata, que él convierte en crónica ficticia con pasmosa facilidad y convicción, vuelve a darse en La pequeña Lola (2004) una película sobre las peripecias de una pareja francesa de clase media que viaja a Camboya para cumplir el sueño de adoptar un niño. Para ellos se inicia una aventura agotadora: visados falsificados, visitas a orfanatos inhumanos, extorsiones y estafas, enfrentamientos con las autoridades francesas y camboyanas o amenazas de traficantes. A través de esta peregrinación, la pareja se enfrenta a sus propios miedos, a sus egoísmos, sin olvidar la desconfianza y la envidia, aunque también la ayuda mutua de la pequeña comunidad de futuros padres adoptivos que el azar ha reunido en ese país.

En La pequeña Lola, Bertrand Tavernier pormenoriza hasta la exasperación los problemas de una pareja para adoptar un niño, con toda una galería de irregularidades que ponen de manifiesto la incongruencia de una situación injusta en la que los principales perjudicados son los niños. Cine casi-documental que interesará a todos aquellos que se encuentren o hayan padecido muchas de las situaciones que se plantean en la misma. Para ello Tavernier visitó la mayoría de los futuros decorados (orfanatos, ministerios, pensiones, etc), entrevistó a directores de orfanatos, futuros padres adoptivos, periodistas, camboyanos que participan en el procedimiento oficial, responsables de ONGs locales e internacionales o dueños de hoteles especialmente dedicados a la clientela de la adopción. Es evidente que no todas las adopciones son así, pero algunos padres es posible que se vean identificados…
La película logró llevarse el premio del público de la edición de 2005 del Festival de San Sebastián, pero lo más importante es que, a raíz de La pequeña Lola, el Gobierno francés ha creado unas oficinas de apoyo en los países en los que más se adopta para ayudar a sus compatriotas a llevar a buen puerto ese difícil objetivo.

En Internet existen numerosos recursos que son un instrumento para ofrecer una respuesta a los problemas con los que una familia se enfrenta durante el proceso de adopción, como la página del Ministerio de Sanidad y Política Social sobre Adopción Internacional
Para quien quiera profundizar en este tema, padre o profesionales, pueden visitar también la información volcada en Fisterra por Gonzalo Oliván, pediatra especialista en el tema y director del Centro de Pediatría y Adopción Internacional de Zaragoza.

La adopción es un tema con gran interés jurídico, médico y social. Un tema que rezuma mucha humanidad y que se ha tratado en otras películas que abordaremos en nuestra próxima entrega.