jueves, 13 de mayo de 2010

Revisión sistemática sobre la eficacia de las vacunas frente a rotavirus (Colaboración Cochrane)


En la quinta actualización de 2010 de la base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas se ha publicado la siguiente revisión:

"Vaccines for preventing rotavirus diarrhoea: vaccines in use"

El estudio combina los resultados de los diferentes ensayos clínicos de las dos vacunas comercializadas: Rotarix y Rotateq. Por supuesto, es un estudio realizado con anterioridad a las alertas publicadas sobre la presencia de fragmentos de ADN viral de origen porcino en ambas vacunas.

Y los resultados son bastante claros: se incluyeron 24 ensayos clínicos, con 175.994 participantes. Ambas vacunas fueron eficaces para disminuir la incidencia de gastroenteritis por rotavirus (graves y leves). Fueron eficaces para disminuir la incidencia de gastroenteritis graves de cualquier causa, y disminuyeron el porcentaje de ingresos hospitalarios debidos a diarrea por rotavirus.

En cuanto a los efectos adversos, no se registraron diferencias entre los niños que recibieron las vacunas y los que recibieron placebo.

Estos resultados son importantes. Más aún cuando conocemos de sobras que la diarrea es una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial. Cada año fallecen nueve millones de niños por causas en su mayoría prevenibles. La diarrea es una de ellas.

Simultáneamente a la revisión sistemática de la Colaboración Cochrane se han publicado algunos estudios sobre la eficacia de estas vacunas. En diversos países de África las vacunas son eficaces para disminuir los casos de diarrea grave. En México se ha constatado una disminución de la mortalidad por gastroenteritis en niños desde su introducción.

Mientras tanto, en el "primer mundo", la incertidumbre sigue. Después del comunicado de la FDA sobre Rotateq nada se ha vuelto a decir sobre qué recomendaciones realizar a los padres de nuestros pacientes. La cuestión es importante, ya que se trata - literalmente - de un asunto "de vida o muerte" para centenares de miles de niños en todo el mundo: aquellos que viven en países en vías de desarrollo. Es urgente conocer si esos fragmentos de ADN de virus porcino presentes en las dos vacunas comercializadas suponen un riesgo para la salud de los niños. Y urge ya que, en países donde la diarrea por rotavirus mata (literalmente) a miles de niños, los beneficios ya demostrados posiblemente parecen superar de largo a los hipotéticos riesgos, aún no demostrados, de las actuales vacunas.