jueves, 13 de enero de 2011

Prevención del tabaquismo en la infancia y adolescencia. ¿Es posible?



Puede parecer una perogrullada, pero la mejor forma de abandonar un hábito nocivo para la salud... es no acceder nunca a él. En el caso del tabaquismo, conocemos bien los factores que influyen para que nuestros niños y adolescentes se conviertan en futuros fumadores. Podemos leer en el documento del Grupo PrevInfad "Prevención del tabaquismo en la adolescencia" que existen unos claros factores predisponentes que aumentan el riesgo de que nuestros niños se conviertan en futuros fumadores. Y todos tienen que ver con el entorno social inmediato: padre fumador (odds ratio [OR]: 1,7; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 1,4 a 2,1), madre fumadora (OR: 1,8; IC 95%: 1,4 a 2,2); hermanos que fuman (OR: 2,1; IC 95%: 1,7 a 2,5) y darse cuenta de que otros fuman (OR: 1,17; IC 95%: 1,14 a 1,2). Por lo tanto, el"rol ejemplar familiar" juega un papel primordial para lo malo... y puede jugarlo para lo bueno: las probabilidades de que un adolescente fume serán menores si se ha criado en un hogar sin tabaco.

Desde el punto de vista pediátrico, por lo tanto, una parte del consejo antitabaco debería ir dirigido a los padres fumadores de los niños cuando estos son aún muy pequeños. La conclusión global de una revisión sistemática de la Colaboración Cochrane sobre el tema no parece a primera vista muy halagüeña. Dicha revisión, sin embargo, incluyó estudios muy heterogéneos (no se pudo realizar combinación de sus resultados mediante meta-análisis) y algunos de ellos si mostraron ser eficaces. Herramientas sencillas como el consejo por vía telefónica han demostrados ser eficaces en padres fumadores.

Así que los pediatras y el personal de enfermería pediátrica tenemos por delante una importante labor. Los esfuerzos que ya se realizan pueden y deben intensificarse. El margen de mejora es enorme y el momento actual parece más propicio que nunca.

Y recuerda: "Puedes vivir sin tabaco y el tabaco puede vivir sin ti". Intensifiquemos nuestros esfuerzos para preservar a nuestros niños de la exposición al humo de tabaco.