miércoles, 14 de septiembre de 2011

William Osler y "Un estilo de vida"



Con los mismos protagonistas que la entrada previa (Fundación Lilly como editora y el Dr Manuel Fuster Siebert como traductor) os presentamos otra obra esencial de William Osler. "Un estilo de vida" y otros discursos, con comentarios y notas es la compilación de 20 discursos pronunciados por Osler con motivo de aperturas y clausuras de cursos, inaguraciones, etc. Pero a través de ellos transmite su ideario con mensajes imperecederos para estudiantes de medicina y médicos.

Destacamos algunos capítulos:

-En el capítulo 6 (El profesor y el estudiante) aconseja a los estudiantes de medicina que cultiven tres hábitos (la autodisciplina en el trabajo, el método en el estudio y la minuciosidad) y dos principios (la humildad y la reverencia por la verdad).

-En el capítulo 17 (La vida de un estudiante) pone el dedo en la llaga en la formación tras la licenciatura, y propone tres consejos para el éxito y para la serenidad a lo largo de la profesión: trabajar en el conocimiento listo para ser usado, leer también sobre temas no relacionados con la medicina y cambiar de lugar de trabajo (al menos cada 5 años, para "sacudirse el polvo del cerebro").

-En el capítulo 13 (El chovinismo en Medicina) platica sobre las 4 grandes características que debería tener el gremio médico: noble linaje, extraordinaria solidaridad, carácter progresista y beneficiencia singular. Asímismo, subraya que hay poco sitio en la medicina para el chovinismo, en alguna de sus tres variantes: nacionalismo, provincianismo o aldeanismo.

-En el capítulo 18 (Unidad, paz y concordia) conversa sobre estas tres características ideales para las naciones, pero también para la clase médica y su profesión.

En un apéndice final del libro aconseja una lista de diez libros de cabecera para estudiantes de Medicina, entre los que incluye al Viejo y Nuevo Testamento, pero también Don Quijote.

William Osler nos deja con sus obras la estela de un médico humanista con gran amor a su profesión en todas sus facetas: clínico, investigador y, muy especialmente, educador.