Cine y Pediatría 8

sábado, 24 de diciembre de 2011

Cine y Pediatría (102). Los Inklings y la Tierra de Narnia


Hoy es Nochebuena…y comienza una nueva Navidad. Un buen momento para hablar de películas llenas de luz y fantasía, películas con mensaje para niños y adultos. Un buen momento para hablar de los Inklings y sus dos “tierras” más famosas.

¿Quiénes eran los Inklings?. Se denomina así a un conjunto de académicos y escritores de primera mitad del siglo XX vinculados a la Universidad de Oxford, con la esencia del cristianismo como fe, y que realizaban tertulias principalmente alrededor la literatura. Literatura con esencia de ficción y escritura con esencia de fantasía.
Como era corriente en aquella época (hablamos del periodo 1930 a 1960) estos grupos literarios universitarios sólo estaban compuestos de varones. El grupo de esta tertulia era variable, pero dos nombres destacaban con luz propia: el irlandés Clive Stapes Lewis (apodado como “Jack” y conocido en la literatura como C.S. Lewis) y el británico John Ronald Reuel Tolkien (apodado como “Tollers” y conocido en la literatura como J.R.R. Tolkien). Los Inklings se reunían inicialmente los jueves en las habitaciones de Lewis en el Magdalen College de Oxford; luego aparecieron otros dos lugares de reunión, principalmente dos pubs de la calle Saint Giles de esta ciudad universitaria: el Lamb & Flag y, sobre todo, el famoso Eagle and Child.

C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien eran amigos, escribieron sus libros en la misma época y en el mismo entorno (profesores de la Universidad de Oxford), y se leyeron el uno al otro, por lo que sus influencias son evidentes. Ambos volcaron en sus obras más famosas ("Las crónicas de Narnia" de C.S. Lewis y "El Señor de los Anillos" de J.R.R. Tolkien) su pensamiento cristiano a través de la ficción, a través de dos mundos de fantasía (la Tierra de Narnia y la Tierra Media). Pero también las diferencias son patentes, pues así como la Tierra Media de Tolkien es oscura y siniestra, el universo de la Tierra de Narnia es mucho más alegre y romántico. Hoy hablaremos de C.S. Lewis y su Tierra de Narnia. El próximo sábado lo haremos de J.R.R. Tolkien y su Tierra Media.

C.S. Lewis fue un irlandés errante, principalmente errante en su fe. Aunque nació en el seno de una familia cristiana fue ateo en la mayor parte de su juventud (“muy molesto con Dios por no existir”), pero se convirtió en la madurez por la influencia de los Inklings (principalmente por su amigo Tolkien) y por dos escritores (G.K. Chersterton y G. MacDonald). Su conversión tuvo un profundo efecto en su obra (principalmente en la "Trilogía cósmica", "Cartas del diablo a su sobrino" y en la heptalogía de "Las Crónicas de Narnia"). Un pequeño acercamiento cinematográfico a su figura la realizó en 1993 Richard Attenborough en Tierras de penumbra, en que se nos presenta a un Lewis (Anthony Hopkins), soltero y de vida casi monacal, en el momento de su encuentro con la escritora estadounidense Joy Gresham (Debra Wringer); maravillosa historia de amor en la senectud truncada por la prematura muerte de ella por un cáncer de huesos.

"Las Crónicas de Narnia" es su obra más famosa, un clásico de la literatura infantil compuesto de 7 libros y que escribió entre 1949 y 1954. En ella relata las aventuras en Narnia, una tierra de fantasía y magia, poblada de animales que hablan y múltiples criaturas mitológicas, en un canto a la eterna disyuntiva del Bien y del Mal. El personaje central es Aslan, un león legendario; los hermanos Pevensie actúan de hilo conductor (Peter, Edmund, Susan y Lucy); y Jadis, la Bruja Blanca, configura el contrapunto.
La mayor parte de las ediciones actuales ordenan los libros según la cronología de su narración (que no coincide con la cronología de publicación): "El sobrino del mago" (1955), "El león, la bruja y el ropero" (1950), "El caballo y el muchacho" (1954), "El príncipe Caspian" (1951), "La travesía del Viajero del Alba" (1952), "La silla de plata" (1953) y "La última batalla" (1956). Además de en la tradición cristiana, esta obra se nutre de la mitología griega y romana, así como de los cuentos de hadas tradicionales británicos e irlandeses. Una reciente tesis afirma que cada crónica correspondería a uno de los siete planetas de la cosmología medieval.

Su influencia es conocida en la literatura infantil: la propia J.K.Rowling ha reconocido públicamente su inspiración en la saga narniana para escribir su serie sobre Harry Potter. Traducida a múltiples idiomas y versionada en teatro, televisión y cine, 3 obras han sido ya volcadas a la gran pantalla:
-El león, la bruja y el armario (2005) y El príncipe Caspian (2008), ambas dirigidas por Andrew Adamson, neozelandés conocido por la saga Shrek, quien deja la animación y debuta en la dirección de actores de carne y hueso.
-La travesía del Viajero del Alba (2010), dirigida por el inglés Michael Apted, de trayectoria dispersa en la dirección que va desde el casi-biopic Gorilas en la niebla (1988), hasta una de 007 como El mundo nunca es suficiente (1999), pasando por el drama Nell (1994).

En espera de la cuarta entrega en el cine (El sobrino del mago), volvamos a disfrutar del mundo de C.S. Lewis llevado al cine, de la Tierra de Narnia y sus alrededores (Archenland, Calormen y las Tierras Salvajes del Norte), re-disfrutemos con nuestros hijos de sus imágenes, de su mensaje, de sus palabras. Disfrutemos de las verdades del león Aslan (eso sí, en versión original siempre, con la voz de Liam Neeson), con el valor del perdón de trasfondo: “Hay que elegir las palabras con la misma cautela que a los amigos”.

Feliz Navidad… en “vuestra” Tierra de Narnia.





1 comentario:

rodrigo dijo...

no tenia idea de la relacion de tolkien con este señor asi como tampoco que j.k.roaling se inspiron en narnia. Buen post. Saludos.