viernes, 23 de diciembre de 2011

"Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir"


No parece una el título de entrada muy alegre para estas fechas navideñas, pero merece la pena hacerse eco de esta noticia que ha saltado a la prensa generalista a partir de un post en el blog "Inspiration and Chai", de Bronnie Ware. Esta persona ha trabajado en unidades de cuidados paliativos, así que algo sabe del tema. Y destaca los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellas personas que están a punto de fallecer. Son los siguientes (traducidos y extraídos del blog de Javier Malonda y de la edición on line de "ABC").

  1. "Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí": Se trata del lamento más habitual de todos, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.
  2. "Desearía no haber trabajado tan duro": Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.
  3. "Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos": Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.
  4. "Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos": Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.
  5. "Desearía haberme permitido ser más feliz": Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida.

    La Navidad y el Año Nuevo es una época de, en cierto modo, "hacer balance". De reflexionar sobre lo que fue mal durante el año que acaba y de marcarse propósitos de cambio razonables, factibles y realizables para el año que entra. No se me ocurre mejor punto de partida que conocer la opinión de aquellos que ya nos dejaron para que nos sirvan a todos de inspiración para el próximo año 2012. Espero que os sirvan estos cinco puntos. A vosotros... y a mi también. Trabajemos por nuestros sueños con estos cinco puntos muy presentes.

    2 comentarios:

    Jose Maria Lloreda dijo...

    Magnifico post , muy útil para el día a día y especialmente para las personas que creen que nunca se van a morir. Como dijo alguien " no te lo tomes todo tan en serio, de todas formas nunca saldrás vivo de esta"
    Un abrazo

    PNL Barcelona dijo...

    Cuando vuelvas a España planteate hacer un curso de PNL. Yo lo hice en Barcelona y puedo afirmarte que me cambio la vida. Saludos