jueves, 17 de mayo de 2012

¿Existe el sesgo del becario?



Inmersos en la situación de crisis económica en la que nos encontramos en España, los recortes en el gasto público están siendo especialmente notorios en lo que respecta a la investigación.
Nuestros jóvenes licenciados en distintas disciplinas encuentran una salida laboral como becarios adscritos a un proyecto de investigación concreto.
La situación de becario, como probablemente ya sabéis, es precaria tanto económicamente (remuneraciones muy bajas) como por la duración de su situación y su falta de perspectivas posteriores.
En este entorno, el becario se dedica intensamente y con entusiasmo a la labor que se le ha encomendado, su proyecto de investigación en disciplinas tales como la Biología, la Química, la Física, y también la Medicina. 
Si su investigación tiene frutos positivos para la empresa que le ha contratado, puede vislumbrar un cierto futuro, pero como la investigación no de el resultado esperado (un nuevo sistema de fabricación, un nuevo aparato X, etc.) puede darse por no renovado y no contratado posteriormente para seguir con la fabricación, análisis, o lo que sea.
Estas reflexiones me las contaba una querida y allegada becaria que se encuentra en esta situación: su proyecto no da resultados positivos y por tanto a la calle.
¿Puede el becario verse tentado a “forzar” la estadística, las pruebas, el estudio en sí para conseguir que su resultado sea positivo a favor de lo que se pretende demostrar?.

Conocemos el sesgo de publicación (no publicar aquellos estudios que no dan resultados positivos para la industria), pero a lo mejor también tenemos que considerar el “sesgo de becario” que quiere por todos los medios que su resultado sea agradable para el contratante.