martes, 10 de julio de 2012

Ola de calor y uso de medicamentos: cuidado



La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha publicado una nota informativa sobre el riesgo de sufrir un golpe de calor que suponen determinados medicamentos para algunos colectivos poblacionales (entre ellos los lactantes y los niños).

Entre los mensajes clave de la nota se destaca que "Los principales grupos de población en situaciones de calor extremo son los ancianos, los lactantes y los niños, las personas con una afección crónica que requieran medicamentos y las personas dependientes". Y en cuanto a los medicamentos que pueden incrementar el riesgo de un golpe de calor, se clasifican en cuatro categorías:

"En caso de ola de calor algunos medicamentos pueden agravar el síndrome de agotamiento–deshidratación o de golpe de calor, principalmente como los siguientes: 
  • Medicamentos que provocan alteraciones en la hidratación y / o trastornos electrolíticos. 
  • Medicamentos que pueden afectar la función renal.
  • Medicamentos cuyo perfil farmacocinético puede ser afectado por la deshidratación. 
  • Medicamentos que pueden alterar la termorregulación central o periférica".
Respecto a los médicos se hacen algunas consideraciones genéricas de gran importancia:

"Se recomienda a los profesionales sanitarios: 
  • Revisar la lista de los medicamentos de prescripción médica o de automedicación, utilizados por el paciente, e identificar aquellos que pueden alterar la adaptación del organismo al calor (ver tabla recapitulativa). 
  • Reevaluar la necesidad de cada uno de los medicamentos y suprimir cualquier medicamento que parezca ser inadecuado o no indispensable; en particular prestar atención a los pacientes mayores en tratamiento con medicamentos neurotóxicos. 
  • Evitar la prescripción de medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE), especialmente nefrotóxicos en caso de deshidratación. 
  • En caso de fiebre, evitar la prescripción de paracetamol debido a su ineficacia para tratar la insolación y por el posible empeoramiento de enfermedad hepática, a menudo presente. 
  • Cuando se prescriba un diurético, se debe verificar que la ingesta de líquidos y de sodio están adaptadas. 
  • Recomendar a los pacientes que no tomen ningún medicamento sin consejo médico, incluidos los medicamentos sin receta".
La nota informativa es mucho más amplia y de lectura más que recomendable. Podéis acceder a ella desde este enlace o bien descargarla desde esta misma entrada: