jueves, 13 de septiembre de 2012

Las medicinas alternativas no son beneficiosas en los niños... y pueden resultar perjudiciales


Siempre que sale un nuevo número de FAMIPED lo anunciamos en este blog.

FAMIPED es una revista electrónica de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) dirigida a las familias. A la hora de "prescribir enlaces", FAMIPED debería ser siempre un recurso a recetar dentro de nuestro "vedemecum cibernético".

El número de septiembre viene repleto de artículos interesantes. El sumario podéis consultarlo aquí.

Me pidieron, para este número, un artículo sobre las medicinas complementarias o alternativas. Os copio y pego el artículo en cuestión, y os adjunto también su pdf. Pero recordad que el último número de FAMIPED trata muchos más temas.


¿Qué son las medicinas alternativas? 

 Mediante el término “medicinas alternativas” se designan diversos procedimientos («terapias») empleados con el fin de curar a las personas y que no pertenecen al campo de la medicina convencional.

 ¿Cuáles son estos procedimientos o terapias? 

 Estos procedimientos son muchos, muy diversos y se caracterizan por tener poco o nada en común entre sí. Así, bajo el término global “medicinas alternativas”, pueden incluirse la homeopatía, la terapia craneosacral, diversos productos de herboristería, acupuntura, hipnosis, aromaterapia y osteopatía, entre otros.

 ¿Las medicinas alternativas son eficaces? 

Se han realizado múltiples estudios para determinar si estas terapias son eficaces para aliviar diversas enfermedades y padecimientos de todo tipo, tanto en niños como en adultos. Todos los estudios realizados hasta la fecha han puesto de manifiesto que estas terapias no son eficaces para curar o aliviar las enfermedades en las que son utilizadas.

Conozco a personas a las que estas terapias les han funcionado bien... 

Efectivamente, puede haber personas que encuentran algún efecto beneficioso para aliviar alguna dolencia menor. Es el denominado “efecto placebo”. Llamamos efecto placebo al efecto psicológico que algunos medicamentos, desprovistos de principios activos para combatir la enfermedad que padecen, dan en el paciente. El efecto placebo equivale a ningún efecto curativo real.


No acabo de estar convencido... ¿Hay estudios que hayan comparado la medicina alternativa con la medicina convencional? 


Efectivamente, esos estudios existen y están publicados en revistas biomédicas. Tomando como ejemplo una de las terapias alternativas más utilizadas, la homeopatía, se sabe que los pacientes tratados con esta terapia obtienen mejorías compatibles con el efecto placebo (es decir, ningún efecto curativo real sobre la enfermedad tratada) mientras que los tratados mediante la medicina convencional obtienen mejorías objetivas, reales y medibles, atribuibles al tratamiento convencional administrado.


¿Le estoy haciendo algún daño a mi hijo si le trato un problema de salud con medicinas alternativas?


Como ya se ha comentado, la medicina alternativa no tiene ningún efecto real sobre el paciente. Si la enfermedad o dolencia tratada con estas terapias es de poca importancia (por ejemplo, cólicos del lactante, resfriados comunes...), en general, podemos decir que no le harán daño... aunque tampoco le reportarán beneficio alguno. Se trata, además, de dolencias que se solucionan con el paso del tiempo. 

Sin embargo, las terapias alternativas pueden ser muy perjudiciales y causar grave daño, incluso la muerte, dependiendo de cuál sea la enfermedad que se trate; cuando son utilizadas para el tratamiento de enfermedades graves (por ejemplo, un cáncer), sustituyendo a los tratamientos de la medicina convencional.

Además de lo ya comentado, se ha de tener muy presente que existen serias dudas sobre la seguridad de estos productos alternativos, ya que, aunque se pueden dispensar en farmacias, no están sujetos a los controles de seguridad exigidos a los medicamentos de la medicina convencional.

Para saber más sobre el tema: 
Y ahora, el pdf del artículo. Espero que resulte de vuestro interés.