lunes, 8 de julio de 2013

El ejercicio es bueno, también para las mamás lactantes




En el avance del próximo número de la revista Evidencias en Pediatría, se ha publicado la traducción de un documento DARE que trata sobre si el ejercicio de las madres lactantes repercute negativamente o no en el peso de los bebés. La base de datos DARE (Database of Abstracts of Reviews of Effects), de la Colaboración Cochrane, elabora y publica valoraciones críticas de revisiones sistemáticas no elaboradas por esta institución.
Este tema es novedoso, yo no conocía que se hubiese abordado en estudios científicos, y tiene interés para las madres en general y para las madres deportistas en particular. Una prueba de que el tema interesa es que aparecen 106.000 resultados en Google con las palabras “madres lactantes deportistas”.
El nacimiento y lactancia están envueltos todavía hoy en un halo de mitos y creencias muy profundas de la sociedad, variable según el entorno cultural, pero existen incluso en las familias más cultas de países desarrollados.
En la lactancia persisten muchos mitos tal como podemos leer en un artículo titulado “las mentiras de la lactancia”, a que le dedicaremos una próxima entrada.
Esta revisión sistemática encuentra cuatro estudios con diseño de ensayo clínico que compara el ejercicio físico con dieta o con no intervención, y mide la ganancia de peso de los lactantes. Las madres estaban entre la semana tercera y la dieciséis tras el parto (es decir, mientras el bebé solo tomaba leche). El ejercicio tenía que ser de moderado a intenso, aeróbico, y realizado de tres a cinco días a la semana. En los distintos estudios la intervención duró entre 11 días y 16 semanas.
En los resultados encuentran que no ganan menos peso los niños cuyas madres han hecho ejercicio, además de darles el pecho.
En la página web del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, en el apartado de preguntas frecuentes, aparece este tema. Según nos dicen los expertos el ejercicio intenso en mujeres no entrenadas, podría tener algún efecto sobre la cantidad y la composición de la leche, como aumento del ácido láctico de sabor amargo que podría producir rechazo del lactante hacia la leche.
Por otro lado recomiendan utilizar un sujetador firme y realizar ejercicios en los que no haya riesgo de traumatismos en el pecho.
En resumen: el ejercicio de intensidad moderada, sobre todo en mujeres deportistas, no tiene efectos perjudiciales sobre la lactancia y tiene efectos beneficiosos en la madre.

Muy interesante, y un motivo más para que los papás sean imprescindibles en esta etapa de la vida de sus hijos (¿quién mejor para quedarse con el bebé mientras la mamá pedalea o nada?).