miércoles, 2 de abril de 2014

Días azules para el trastorno del espectro autista


Hace 7 años que la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de ayudar a mejorar las condiciones de vida de los niños y adultos que sufren este trastorno. 
"El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no tiene por único objeto generar comprensión; es una llamada a la acción. Insto a todas las partes interesadas a participar en la promoción de los avances prestando apoyo a programas de educación, oportunidades de empleo y otras medidas que ayuden a hacer realidad nuestro ideal común de un mundo más inclusivo". Es el mensaje del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon con motivo de este día, hoy 2 de abril de 2014. 
El autismo es una discapacidad permanente del desarrollo que se manifiesta en los tres primeros años de edad. La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un terrible impacto en los niños, sus familias, las comunidades y la sociedad. 

El principal objetivo del Día de Concienciación sobre el Autismo es la de sensibilizar a la población mundial sobre un trastorno que año tras año afecta a más personas. Es muy importante conseguir que las personas que sufren el autismo al igual que sus familias puedan vivir de una forma plena y les sean reconocidos y llevados a cabo todos aquellos derechos que les corresponden. En este día también se pone de relieve la necesidad de mejorar las condiciones de los niños y de los adultos que sufren este trastorno. 

En el Día de Concienciación sobre el Autismo se realizan multitud de actos y símbolos que contribuyen a aumentar la información de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) en el mundo. Como cada año, la World Autism Organization (WAO) emite un manifiesto sobre este día para que llegue a todos los lugares del planeta.
Una de las iniciativas que con el paso de los años va tomando más fuerza y se extiende a lo largo de diferentes rincones del planeta es el Light It Up Blue, promovido por Autism Speaks, que propone el uso del color azul como identificativo del Día Mundial de Concienciación del Autismo, promoviendo su uso, tanto por asociaciones y personas implicadas, como en las redes sociales mediante el teñido de avatares, además de la actuación más representativa consistente en iluminar de azul el 2 de abril edificios y monumentos representativos en diferentes lugares del mundo.

Y en un día como hoy, y en un blog tan "cinematográfico" como éste, nos atrevemos a prescribir una película: María y yo (Félix Fernández de Castro, 2010), película documental sobre María, una niña autista de 14 años, y la convivencia con sus padres separados.
La película es un documento extraordinario sobre el autismo porque nos adentra en el mundo de María… y con ello en el mundo del TEA, muy diferente entre cada paciente, pero con algunos rasgos bastante comunes. Son niños y niñas que presentan conductas repetitivas para conseguir hacer el mundo más ordenado. La vida debe estar bien programada para ello, a ser posible siempre igual cada día y cada hora. La rutina es su defensa en su mundo y son normas que hay que respetar. Así lo explica Miguel: “Por ejemplo, un día cualquiera de María: 8.15 hs, levantarse; 8.30, vestirse; 8.45, desayunar; a la 9, ir al cole; 14 hs, volver a casa; 17, al parque; 18.30, una merendola; 19.30, jugar con sus papelitos; 20, ducharse; 20.30, cenar; 21, lavarse los dientes y a la cama hasta el día siguiente”.

Días azules y ordenados en la vida de los niños y niñas con autismo: hoy, 2 de abril, y todos...