lunes, 26 de mayo de 2014

La pediatría desde el punto de vista…. del jazz


En el IV Simposio Internacional de Actualización en Pediatría celebrado recientemente en Cartagena de Indias tuvo lugar un conversatorio muy especial bajo el título de “La pediatría desde el punto de vista…” y bajo cuatro calificativos: el jazz, el humor, el cine y la magia. Una mesa redonda francamente especial que partía de una premisa publicada en la revista British Medical Journal en forma de pregunta: “¿Hace el arte mejor a los médicos?”

Y bajo esta premisa se desarrollaron las cuatro presentaciones, de forma que las tres primeras las iremos reproduciendo sucesivamente como entradas del blog, pues creo que transmiten mensajes humanos y humanistas. Y esos mensajes son siempre bienvenidos… porque de alguna forma, y rememorando a Edmund Pellegrino, médico bioeticista: “La medicina es la más artística de las ciencias y la más científica de las artes.” 

Hoy comenzamos con el jazz. Hace un tiempo dedicamos una entrada especial en el blog a este tema y lo titulamos “Liderazgo… a ritmo de jazz”, pues a partir de una reflexión del blog Pensamiento Imaginactivo se planteaba el jazz como metáfora del liderazgo y del trabajo en equipo. Pues bien, de aquella leves notas musicales se ha creado toda una sinfonía, y de la batuta del Dr. Hernando Villamizar, conocido y reconocido no sólo por su liderazgo en la pediatría colombiana y latinoamericana, sino por su pasión por el jazz. Hernando nos dejó una presentación llena de magia y música.

   

Y con el fondo de una pieza magnífica de jazz del maestro Wyton Marsalis y su quintento, junto a los pakistanís del Sachal Jazz Ensemble, nos regaló estos mensajes sobre lo que debe significar el LIDERAZGO bien entendido: 

1. Liderazgo e iniciativa. Los grupos de jazz tienen un líder claro que organiza y ordena el fluir de las interpretaciones, pero da un espacio para que cada músico pueda expresarse de manera propia. 

2.-Liderazgo y protagonismo. Hay un líder que trata con profundo respeto a sus compañeros y que comparte el protagonismo con todos ellos. 

3. La pasión y el disfrute que desprende un grupo de jazz que funciona no pasa desapercibida. Seguro que en ello tiene mucho que ver la forma en que ejerce el liderazgo su director. 

4. Liderazgo y humildad. Algo significativo en los grupos de jazz, y que es más difícil ver en otras músicas, es que el líder de un grupo puede ser un miembro más en otro grupo. 

5. Liderazgo calificado y recertificado. Para ser líder en un grupo de jazz se debe haber demostrado calidad técnica para serlo. Claro que eso por si solo no garantiza que se tengan las habilidades para hacer que el grupo entregue todo su potencial, pero sin esa primera premisa, probablemente no encuentre personas valiosas que quieran pertenecer al equipo que él lidera. 

6. Creatividad, improvisación y planificación. Las partituras ocupan un lugar secundario en los grupos de jazz, pero eso no significa que se construya sobre una hoja en blanco. Hay un patrón, unas líneas genéricas sobre las que luego se articula la creatividad de la innovación. Lo más habitual es ver cómo todo el grupo arranca con la estrofa del tema a interpretar para pasar luego a ir sucediéndose uno tras otros los momentos de improvisación personal, para finalizar volviendo de nuevo al tema central. 

7. El éxito se comparte. El aplauso final, el reconocimiento del público, siempre lo recibe el líder acompañado, incluso abrazado a sus compañeros de equipo. 

Simplemente fantástico. Con el color y calor del jazz en un lugar de realismo mágico como Cartagena de Indias... y entre amigos. Así fue La pediatría desde el punto de vista... del jazz.