Cine y Pediatría 8

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Bibliometría e indicadores de actividad científica (IV). Indicadores de impacto basados en las citas (2)


El factor de impacto (FI) es un índice calculado anualmente por Clarivate Analytics (hasta 2016 Thomsom Reuters y, previamente, Institute for Scientific Information) ampliamente utilizado en la evaluación también lo utilizan para valorar la calidad de los trabajos publicados en revistas, otorgando más calificación a los artículos publicados en revistas que ocupan posiciones superiores en los rankings de revistas. 
Como es natural, los investigadores que están sometidos a evaluaciones (profesores de universidad e investigadores, principalmente, pero también personas en formación como becarios de investigación) intentan publicar sus trabajos en revistas que estén bien situadas en los rankings de revistas. Los editores de las revistas también lo utilizan frecuentemente como índice para medir el funcionamiento de su revista y como reclamo para la obtención de más y mejores manuscritos. 

En este artículo se analizan las luces y las sombras del factor de impacto, uno de los indicadores bibliométricos más utilizados en la evaluación de la actividad científica y también uno de los más polémicos. Se indica el método de cálculo, sus críticas y otros indicadores relacionados con él, como el factor de impacto de 5 años y el índice de inmediatez. 
Se describen también otros indicadores alternativos, como el Eigenfactor, el Scimago Journal Rank (SJR) que ofrece el grupo Scimago a partir de los datos de la base de datos Scopus, y el Source Normalized Impact per Paper (SNIP) que propone el Centre for Science and Technology Studies (CWTS) de la universidad de Leiden, en Países Bajos. 

Vale la pena su lectura. Y vale la pena reflexionar sobre ello, por lo que si tenéis un poco de tiempo os aconsejo el enlace que habla de la morbilidad asociada al FI: "impactofilia", "impactofobia" e "impacto¿qué?". Porque no es la primera vez que desde este blog abogamos por menos impactolatría y más racionalidad en la evaluación científica.

Toda la información en el artículo anexo y que también se puede recuperar de la revista Acta Pediátrica Española.


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