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miércoles, 27 de mayo de 2026

El proyecto Contraste educa la mirada en familias y centros educativos

 

La web Contraste es una plataforma digital y de contenidos audiovisuales promovida por la Fundación Aprender a Mirar, dedicada a favorecer una mirada crítica y segura de infancia y juventud (y de sus familias y educadores) ante el cine, la televisión, internet y los videojuegos. 

CONTRASTE forma parte del Programa de Educación Audiovisual (PEA) de la Fundación Aprender a Mirar, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja por la defensa del menor en los medios y la era digital, bajo protectorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Su objetivo principal es proteger y educar al usuario infanto‑juvenil, ayudando a padres, madres, docentes y jóvenes a moverse con criterio en la avalancha de contenidos audiovisuales y aprovecharlos de forma positiva y responsable. 

¿Cuáles son los recursos y contenidos más frecuentes? 

En la web Contraste destacan varios tipos de recursos muy utilizados por familias y centros educativos: 

- Análisis de ocio audiovisual: reseñas y análisis de películas, series, videojuegos y contenidos de streaming, explicando qué edades son adecuadas, qué valores trabajan, posibles riesgos y cómo usarlos educativamente.    
- Revista digital Contraste: publicación online que ofrece guías semanales o mensuales sobre qué ver con niños y jóvenes, con recomendaciones de películas, series y videojuegos pedagógicos y apropiados por franja de edad.  
- Pódcast “Contraste selección gourmet”: podcasts con selecciones comentadas de estrenos y títulos destacados en cine y series, pensados como guía ágil para familias y educadores.  
- Materiales educativos para centros: fichas de trabajo, guías docentes y propuestas para usar el cine y la televisión en clase, integradas en el PEA y usadas en colegios e institutos. 

En conjunto, Contraste funciona como una guía crítica y didáctica del ocio audiovisual, muy útil si quieres combinar cine, televisión y videojuegos con la educación infantil y juvenil, tanto desde la familia como desde la práctica pedagógica o clínica (por ejemplo, en psicopatía infantil o riesgos digitales). 

Una herramienta muy útil ante la avalancha de medios audiovisuales que penetran en la infancia y adolescencia de nuestros hijos y nietos, y que tanto pueden afectar en ese camino que es el desarrollo como personas entre la familia, el centro docente y la sociedad que les toca vivir. 

Profundicemos algo más en tres aspectos: 

a) ¿Cuáles son los criterios de la Fundación Aprender a Mirar para clasificar contenidos? 

La Fundación Aprender a Mirar analiza los contenidos audiovisuales en base a un conjunto de principios claros centrados en la protección del menor, la calidad educativa y la mirada crítica. Así, los ejes generales de clasificación son: a) Protección del menor: se evalúa si el contenido respeta la infancia y adolescencia, evitando la exposición innecesaria a violencia extrema, sexo explícito, discriminación, acoso o conductas riesgosas sin contexto ni advertencia; b) Calidad educativa y valores: se valora si el material promueve la empatía, el respeto, la igualdad, la ciudadanía digital, la resolución pacífica de conflictos y la responsabilidad, y si ofrece oportunidades para el debate y la reflexión. 

De esta forma, se consideran criterios temáticos y de impacto: el contenido violento y terror, distinguiendo entre violencia justificada narrativamente y gratuita o excesivamente explícita; la sexualidad y exposición corporal, considerando su adecuación por edad, tono (educativo vs. explotador), contexto y posibilidad de uso en debate familiar o educativo; la discriminación y estereotipos, bien por género, raza, orientación sexual, discapacidad, etc., privilegiando modelos diversos e inclusivos. También se analizan criterios técnicos (como el formato y lenguaje audiovisual utilizado), así como el uso educativo posible: se valora si el contenido puede servir de pretexto para discusión en clase o en familia, con guías, preguntas o fichas didácticas que proyectos como Contraste suelen acompañar. 

En la práctica, estos criterios se concretan en recomendaciones de franja de edad, advertencias específicas y sugerencias de uso (ver en familia, con debate, evitar en menores de X años, etc.), que luego se difunden en webs como Contraste y en materiales del Programa de Educación Audiovisual. 

b) ¿Cómo se integra en el entorno escolar? 

La web Contraste, dentro del PEA de la Fundación Aprender a Mirar, influye en el entorno escolar como un plan integral de acompañamiento y formación digital‑audiovisual, dirigido a alumnado, profesorado y familias, que se integra progresivamente en la vida del centro. 

En muchos centros, el PEA ayuda a establecer un uso más regulado y crítico de las pantallas: se introducen normas sobre tiempo de juego, redes sociales y ciberacoso, y se fomenta un “ecosistema de uso seguro” en el aula, el recreo y casa. Además, se incorporan a menudo encuestas previas anónimas sobre el uso de pantallas, que permiten ajustar talleres y actividades a los problemas reales del alumnado (ciberbullying, adicción a videojuegos, huella digital, etc.). Y ello tiene un impacto en docentes , alumnos y familia. 

- Impacto en docentes y metodología 
El programa forma al profesorado en alfabetización mediática y audiovisual (cómo analizar series, películas, TikTok, etc.) y en el uso crítico de recursos como Contraste.info, webs de cine y videoclips. Esto se traduce en que los docentes incorporan más contenido audiovisual dentro de la asignatura (lengua, plástica, ética, ciencias, etc.), pero con guías didácticas, fichas de debate y sesiones de crítica compartida, en lugar de un visionado “pasivo”. 

- Impacto sobre el alumnado y la convivencia 
Para el alumnado, el PEA organiza talleres específicos por etapas (prevención en 0–8 años, formación en 9–12, orientación en ESO y Bachillerato) sobre emociones, redes, ciberbullying, autoestima, hipersexualización, tecnoadicciones y huella digital. Esto se traduce en: mayor conciencia de los riesgos y oportunidades de la era digital, así como menor conducta de riesgo respecto a contenido inapropiado, ciberbullying y horas de videojuego y redes. 

- Impacto en familias y continuidad fuera del aula 
El programa facilita recursos (infografías, webinars, newsletter, WhatsApp, material para el aula) que permiten que las familias reciban información homogénea y puedan reforzar en casa los límites y hábitos trabajados en el colegio. Proyectos derivados como “Guay‑fi” (versión adaptada del PEA para Educación Infantil) permiten trabajar desde muy pronto la relación con pantallas mediante juegos y dinámicas familiares, reforzando el papel del entorno escolar como eje de cohesión entre profesorado y hogares.

c) ¿Cómo integrar las guías didácticas de Contraste en el aula? 

Integrar las guías didácticas de Contraste en el aula es relativamente sencillo porque están pensadas para ser usadas directamente por docentes, sin necesidad de adaptaciones drásticas. Sus esquemas se ajustan bien a la mayoría de niveles de primaria y secundaria, y se pueden encajar en distintas asignaturas. 

1. Elegir el contenido y el contexto 
Selecciona un título de película, serie o videojuego que la guía recomienda y que encaje con tu programa de área (por ejemplo, una película histórica en Sociales, un drama sobre amistad en Ética, un documental ambiental en Ciencias, etc.). 
Revisa la ficha de Contraste: por lo general ofrece edad recomendada, objetivos de trabajo, preguntas clave y propuestas de actividades, que puedes copiar tal cual o adaptar ligeramente a tu grupo. 

2. Antes de la proyección o visionado 
Usa la parte introductoria de la guía para plantear expectativas al alumnado: “¿De qué creéis que va esta película?”, “¿Qué riesgos o aprendizajes podéis encontrar?”. 
Puedes combinarlo con la rapidez de encuesta sobre pantallas, uso de redes o videojuegos, similar a los cuestionarios del programa de Educación Audiovisual, para activar ideas previas. 

3. Durante la proyección o uso en clase 
Aplica las pautas de observación sugeridas en la guía: destacar personajes, valores, escenas clave, tramas de poder, representación de género, etc. 
Para grupos más jóvenes, combina el visionado con pausas breves o una guía de trabajo en papel (tabla de caracteres, tabla pros‑contras, dibujo de escena significativa). 

4. Después de verlo 
Diseña una discusión en clase basada en las preguntas de la guía de Contraste, abriendo a debate abierto (“¿Quién creéis que tiene razón en esta escena?”, “¿Qué hubierais hecho vosotros?”). 
Convierte las cuestiones en una producción escrita o artística: redacción de crítica, mapa de sentimientos del personaje, storyboard de escena, cartel de campaña contra el ciberbullying, etc. 

5. Vincular con el currículo y la convivencia 
Usa las guías de Contraste como punto de partida para unidad didáctica: por ejemplo, una película sobre ciberbullying puede dar lugar a una semana de trabajo sobre digital wellbeing, emociones y normas de uso de pantallas.
Comparte con familias el título y la ficha (“visión recomendada con debate”) para que la herramienta trascienda el aula y se convierta en un puente entre escuela y hogar. 

En resumen, las guías de Contraste se integran con fluidez en el aula si las usas como hoja de ruta estructurada, combinándolas con trabajo cooperativo, expresión oral y escrita, así como con un enfoque clínico‑educativo en bienestar infantil y uso seguro de pantallas. 

En conjunto, Contraste y el PEA no solo “enseña a mirar”, sino que reconfigura el imaginario del centro sobre pantallas, convirtiendo la educación audiovisual en un pilar de la convivencia, la salud mental y la educación en valores.

lunes, 10 de marzo de 2025

Emociones. El poder empático del cine

 

Hace algo más de un año hablamos por primera vez en este blog de la Fundación Aprender a Mirar, entidad bajo el protectorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, sin ánimo de lucro, que trabaja por la defensa de los usuarios de los medios de comunicación audiovisual, en especial, de los niños y los jóvenes. Esta defensa la lleva a cabo a través de la formación, la información, la acción social de prevención, denuncia y defensa y la promoción de valores.  

Entre los varios proyectos de la Fundación Aprender a Mirar se encuentra el Programa de Educación Audiovisual (PEA), que se pone a trabajar al lado de las instituciones educativas y nos ofrece herramientas útiles y efectivas para trabajar, junto con los menores, contra las adicciones y el uso inadecuado de las tecnologías. El PEA aporta un conjunto de herramientas complementarias, sencillas de usar y aplicar, enriquecedoras y siempre actualizadas, entre ellas: el Boletín educativo mensual, la Revista digital Contraste y web CONTRASTE, así como Webinars trimestrales, con entrevistas a figuras del mundo educativo, sanitario, audiovisual… 



Pues tras un par de años de colaboración con Fundación Aprender a Mirar, en el pasado mes de febrero fui invitado a una de estas webinars, bajo el título “Emociones. El poder empático del cine”. Una entrevista de casi una hora de duración en la que pudimos responder a las siguientes preguntas: 
1. ¿Podemos hablar del cine como una de las herramientas más eficaces a la hora de influir en nuestras emociones y reflexiones? 
2. ¿A través de qué mecanismos se "encienden" o "disparan" las emociones del espectador cuando ve una película? 
3. ¿Qué debe tener en cuenta un espectador cuando va a ver una película? 
4. ¿Qué consejos darías a padres y/o educadores sobre el modo de ver una película? 
5. El cine puede ser una buena herramienta de transmisión de valores ¿lo aconsejas para trabajar temas en el aula o en casa? 
6.- ¿Equiparas el poder del cine al de las series? 
7. ¿Nos dirías algunas películas imprescindibles para visionar con los más jóvenes? 

Y cuyas respuestas partieron de estos tres lustros de experiencias y vivencias junto al proyecto Cine y Pediatría, con ese objetivo de “prescribir” películas argumentales y de aprender a ver el cine con otros ojos a través de la observación narrativa. Y hacer del séptimo arte una oportunidad para la humanización a través de las emociones y reflexiones que nos devuelven sus historias, un lugar de encuentro de la familia y una oportunidad para trasmitir valores a los más jóvenes. Una línea de trabajo la de Cine y Pediatría muy acordee con el planteamiento de Fundación Aprender a Mirar. 

Os dejamos abajo el vídeo de la webinar.

 

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Fundación Aprender a Mirar y proyecto CONTRASTE: alfabetización visual para y por la infancia

 

La educación audiovisual ya es imprescindible. Y lo es porque, para bien y para mal, estamos rodeados de programas en televisión, cine, internet/redes sociales y videojuegos. Para bien porque hay programas (películas, series, juegos, informativos…) que forman e informan, que aportan cultura y valores. Para mal porque hay otros que aportan malos hábitos, violencia, sexo, adiciones y un profundo riesgo en la formación de los menores de la casa, nuestros hijos o nietos. 

Por eso hoy queremos hablar de la Fundación Aprender a Mirar, entidad bajo el protectorado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, sin ánimo de lucro, que trabaja por la defensa de los usuarios de los medios de comunicación audiovisual, en especial, de los niños y los jóvenes. Esta defensa la lleva a cabo a través de la formación, la información, la acción social de prevención, denuncia y defensa y la promoción de valores. Y su trabajo es atender a las personas más indefensas frente a los abusos que se cometen en el entorno digital: la infancia y la juventud.  Por eso, esta Fundación también actúa como consultora de organismos y entidades implicadas en el mundo audiovisual con el fin de impulsar la calidad de los contenidos, con un enfoque positivo que garantice la protección del menor. 

Entre los varios proyectos de la Fundación Aprender a Mirar se encuentra el Programa de Educación Audiovisual (PEA), que se pone a trabajar al lado de las instituciones educativas y nos ofrece herramientas útiles y efectivas para trabajar, junto con los menores, contra las adicciones y el uso inadecuado de las tecnologías. 

Con más de quince años de experiencia, el PEA dota a las escuelas con las herramientas necesarias para una completa formación en los medios audiovisuales, a través de un uso ecológico y un consumo crítico de sus contenidos. El PEA trabaja para que padres, profesores y alumnos estén informados y formados de modo que saquen el máximo partido al entorno digital en el que vivimos. Algunos instrumentos para lograrlo son talleres, conferencias, sesiones para estudiantes o análisis críticos. 

El PEA aporta herramientas para que los hábitos de consumo sean saludables y para que el empleo de la tecnología sea eficaz y fomente el crecimiento personal y profesional. La cuestión principal es aportar una auténtica alfabetización digital y audiovisual a adultos, pero también a jóvenes y niñas y niños. Y es que, por ejemplo, saber usar una red social no significa saber usarla bien (con profesionalidad), sino comprender realmente qué efectos tienen las interacciones en uno mismo y en los demás. Por eso y por la inclusión de todos los actores (docentes, alumnado y familias), la Fundación Aprender a Mirar aporta, con el PEA, una solución integral para la ciberseguridad de un centro escolar o en la familia. 

El PEA aporta un conjunto de herramientas complementarias, sencillas de usar y aplicar, enriquecedoras y siempre actualizadas, entre ellas
- Boletín educativo mensual: las opciones de ocio audiovisual con contenido educativo más destacadas 
- Webinars trimestrales: entrevistas a figuras del mundo educativo, sanitario, audiovisual… 
- Línea de información semanal y consultas en WhatsApp: al segundo y en directo 
- Revista digital Contraste y web CONTRASTE, que realiza un análisis del ocio audiovisual a fondo y de la mano de especialistas, tanto en cine como en televisión, tanto en internet como en videojuegos.  

Mi colaboración con el Programa de Educación Audiovisual y el proyecto CONTRASTE comenzó hace un año aproximadamente, vinculado al proyecto Cine y Pediatría (tanto en los post del blog, como en los libros y artículos monográficos publicados). Os dejo las tres contribuciones realizadas hasta el momento: 

Trabajar junto a un proyecto así, vale la pena…