jueves, 21 de julio de 2011

Que no. Que la leche no produce mocos


Twitter, Facebook, ahora Google Plus... Todas son herramientas excelentes para difundir información.

Hay, por ejemplo, diversas cuentas de Twitter dirigidas a padres y ciudadanos en general preocupados por la salud infantil. Muchas de ellas transmiten buena información, están bien asesoradas. Pero de vez en cuando se leen ciertas afirmaciones - varias en los últimos días, en cuentas de Twitter que sigo - que deben ser refutadas por ser falsas. Afirmaciones, además, que "calan" en muchos padres y madres, Y luego, en la consulta, uno se encuentra con que el niño ya es "víctima" de las acciones de algunos bienintencionados pero despistados progenitores.

A ver: la leche no produce mocos. Seamos serios. Lo único que tienen en común la leche (alimento esencial donde los haya) y un niño menor de dos años es la coincidencia en el tiempo entre los frecuentes catarros de repetición propios de esa edad y la ingesta de leche, que es un alimento esencial de la dieta precisamente en esa edad. Es coincidencia temporal de ambas situaciones pero una no es consecuencia de la otra.

La retirada de la leche de la dieta a esa edad es una importante transgresión dietética que puede tener consecuencias negativas para el niño al ser la lactosa un elemento fundamental para la adecuado absorción de calcio (entre otros nutrientes).

No vale sustituir la leche de vaca entera por otros sucedáneos (leche de soja, leche sin lactosa...) porque la lactosa es esencial. Por supuesto, más disparatado aún sería sustituir la leche materna (que tiene lactosa además de otros nutrientes imprescindibles para la correcta nutrición y desarrollo del lactante).

No sé realmente de donde salió esta crencia tan absurda como difundida. No somos los primeros en denunciarla. Ya lo hizo, por ejemplo, Amalia Arce en su blog "Diario de una Mamá Pediatra", en su entrada "Leyenda urbana: la leche de vaca produce mocos". Entrada de obligada lectura.

Sé que la mayoría de padres son sensatos. También sé - lamentablemente - que hay colegas que fomentan estas prácticas nutricionales perjudiciales. Así que si esta entrada sirve para aclarar conceptos sobre este tema, habrá cumplido con su función. Combatamos la "mocofobia" con sentido común y no con manipulaciones dietéticas absurdas.

7 comentarios:

Loretta dijo...

Personalmente, para mis dos hijos, yo combino la leche de vaca con otras, que hago yo misma, como de almendra o de arroz. Porque les gusta, y porque no tengo tan clara ninguna de las dos afirmaciones.

Pero, aun asi, una vez llegados a la edad "adulta", si que considero que la leche de vaca no aporta nada (recordemos aquello de, somos el unico mamifero que los adultos toman leche y encima no es de su propia especie...) . Yo no bebo nunca leche, solo la tomo en el queso o en los yogures. No creo que sea necesaria para adultos.

Un saludo

estanjana dijo...

pues, mira que yo no lo había oído nunca, hasta que la dire de la guarde de mi hijo me lo dijo!! me quedé un poco KO pero yo seguí dándole yogur cuando estaba con mocos, porqué no entendí la correspondencia (obviamente no me habló de quitarle el pecho, pero si de los yogures)

Rosa Taberner dijo...

Podemos seguir: la leche no produce dermatitis atópica (en la gran mayoría de los niños con d. atópica), el chocolate no produce acné (excepto en contados casos), y así sucesivamente...
Genial, la entrada!

Jose Antonio Quibrera Matienzo dijo...

Esta leyenda urbana, como lo mencionan, es promovida con frecuencia entre los padres de niños afectados por trisomía 21, por diversas asociaciones cuyo fundamento no esta claro ni sujeto a evidencia.

txema dijo...

Hola
pues yo si que lo habia escuchado incluso en doctores pero la verdad yo no he podido evitar que mi hija bebiese leche porque le encanta, ahora me alegro de no haberles hecho caso

Maribel dijo...

El problema es cuando los mismos pediatras no se aclaran sobre el tema, unos te dicen una cosa y otros otra y los padres nos volvemos locos. Yo fui a un pediatra que lo primero que me dijo fue que nada, nada, nada de leche de vaca a los niños, y que buscara un sustituto del calcio como la leche de soja no transgénica. Me quedé muy sorprendida por que nunca me lo había planteado y mis hijos bebian mucha leche de vaca. Cambié a leche de soja y me costó bastante que les gustara. Ahora ya se han acostumbrado y me encuentro que ahora se dice que no, y ahora a mis hijos ya no les gusta el sabor de la leche de vaca. Así que ya estamos hechos un lío otra vez.

Anónimo dijo...

Es sorprendente pero a mi quien me lo aconsejo fue el pediatra del centro de salud. Cuando me lo comento me quede impresionada pero nunca le hice caso