martes, 24 de enero de 2012

Las Guias de Práctica Cíinica en los tiempos de la crisis


Estamos en tiempos de crisis. Y esto influye en el dinero que invierten los gobiernos en mejorar la salud de los ciudadanos.
En las jornadas de la Cochrane de octubre en Madrid, Fergus Macbeth , director del Centro de Práctica Clinica de NICE, en la conferencia que impartió acerca de implementación de las guías de práctica clínica, describió que en los últimos 10 años, NICE había desarrollado 149 guías. Dentro de los numerosos proyectos, enumeró los siguientes:

-Desarrollar 150 nuevos estándares de calidad en base a las guías de NICE en los próximos 4 años. A esta tema tan importante le dedicaremos otra entrada en el blog.
-Elaborar 60 guías de práctica clínica nuevas.
-Actualizar las existentes.

Y para realizar esta tarea disponen de menos recursos, fruto de los recortes sanitarios. Por lo tanto, para poder seguir realizando un trabajo de actualización, y mantener el nivel de calidad, la estrategia pasa por establecer colaboraciones, entre ellas con la Cochrane.

Y ese sin duda, será el camino que todos debemos recorrer. No es admisible que los recortes puedan repercutir en la calidad de la información, en la elaboración de revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica, elementos imprescindibles para poder establecer recomendaciones basadas en las mejores pruebas disponibles. Pero al igual que NICE y la Cochrane establecen acuerdos, todos los sistemas sanitarios están obligados a buscar esa colaboración. Es un necesidad que va más allá de suprimir y que lleva a buscar aliados con el objetivo de poder mantener unos estándares de calidad.

Y es que el disponer de una informacion fiable, acerca de que tratamientos, procesos diagnósticos, intervenciones en salud, son más eficaces y eficientes, es un derecho de los ciudadanos y un deber de las instituciones el garantizarlo. No vale cerrar ni eliminar. A más crisis, mas necesidad de evidencias, es decir pruebas, de que es lo que realmente es útil para tratar nuestras dolencias y prevenir las futuras. Y esta tarea no se puede dejar en manos de los mercados. Sería una irresponsabilidad de los responsables de los sistemas de salud.

Como complemento, y en relación con los mercados y los "maravillosos servicios privados de salud", es recomendable leer la entrada Manual de estilo para destrozar estados de bienestar, en el blog El Gerente De Mediado.