miércoles, 9 de mayo de 2012

Aventuras y desventuras de una revista científica en la red social

Ayer noche por fin pudimos estar presentes en la amable invitación de Olga Navarro en TeKuidamos 2.0. Aunque la invitación fue hace más de medio año, hasta ayer no pudimos encontrar la ocasión. Gracias por esta oportunidad, pues nos hemos encontrado muy a gusto. 

TeKuidamos 2.0 es una red de intercambio, formación y colaboración entre profesionales sanitarios y personas interesadas no sanitarias. Se complementa con sesiones en directo online cada martes a las 22 horas en Wiziq, sobre herramientas y actitudes 2.0. El acceso y la participación son gratuitas y podéis uniros desde este enlace

El tema elegido es el que encabeza el título de esta entrada y cuya presentación formal podéis ver debajo. En realidad constituyó todo un "momento Umbral", pues Cristóbal y yo pudimos hablar de la revista Evidencias en Pediatría (EvP), un proyecto macerado con mucho trabajo, esmerado rigor y gran ilusión y que ha surgido desde el Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia. Una revista cuya labor es de TODOS los que trabajan en ella y por ella. 

El motivo de este encuentro ha sido el debatir sobre la importancia de la publicación electrónica de una revista biomédica y cómo se debe dar el salto de la Web 1.0 a la Web 2.0. Y el enorme papel de divulgación de los blogs y redes sociales (principalmente Facebook y Twitter, pero también Linkedin, Google+ y muchas más). Somos firmes defensores de la publicación científica abierta y gratuita, pues el mejor premio de una revista científica es que sus artículos sean leídos. Y que sean leídos por profesionales sanitarios y también por usuarios finales: pacientes y familiares (de ahí el trabajo de adaptar la información crucial en distintos registros). 

Sobre eso y algunas cosas más debatimos anoche..., sobre el pasado, el presente y el futuro de EvP. Que si aún señor de la calle le cuentas que, después de trabajar todo el día, un conjunto de profesionales de la salud se reúnen a través de sus portátiles de las 10 a las 11.30 de la noche por que sí, por que les gusta aprender, porque les gusta crecer en su profesión... no se lo creen. Señores, este tipo de actitudes demuestra que no somos los responsables de la crisis (ni de la económica ni de la moral) y que somos unos anti-procrastinadores y unos pro-resilientes (para entender esto último os derivo a un post previo :-). 

A todos los que habéis compartido este momento y a muchos más que no pudisteis estar, "buenas noches y buena suerte". Y a ser muy felices, cumpliendo con la fórmula de la felicidad que podéis ver en la penúltima diapositiva de la presentación.