lunes, 27 de agosto de 2012

Ranking de universidades en el mundo según ARWU: datos para reflexionar


No es inhabitual en este blog que hayamos tratado el tema de la clasificación de la potencial calidad de las instituciones sanitarias (principalmente en el tema de hospitales y la oportunidad de hacerlo o no en base a los indicadores de medida realizados) o de las universidades (bien en el ámbito iberoamericano o en el ámbito mundial por sus webs).

Existe una pasión por los rankings en lo que se considera una morada del saber (la universidad). Son muestras de esta pasión por los rankings en las universidades: 1) su proliferación en todos los países del mundo desarrollado y en desarrollo: no menos de 40 países publican regularmente uno o más rankings; 2) la aparición de un sistema de información sobre rankings (Ranking System Clearinghouse, apadrinado por el Institute for Higher Education Policy´s); 3) el nacimiento de instrumentos que intentan sintetizar el puesto de las universidades en las distintas clasificaciones, a fin de facilitar su comparación (en España acaba de nacer el MetaRankings EC3 de universidades, por ejemplo).

Existe un antes y un después con el Academic Ranking of World Universities (ARWU). Este sistema de clasificación se publicó por primera vez en junio de 2003 por el Center for World-Class Universities and the Institute of Higher Education of Shanghai Jiao Tong University (China) y se actualiza anualmente.  Se ha convertido en un sistema de referencia internacional, a pesar del alboroto y críticas a su debilidad metodológica. Acaba de publicar el ranking ARWU de este año, que nos permite conocer las universidades mejor valoradas a nivel global o por especialidades (Medicina, Física, Químicas, Matemáticas, Económicas, Ingeniería, Ciencias Sociales, etc).
ARWU utiliza seis criterios para clasificar las universidades del mundo: número de alumnos (peso=10%), ganadores de Premios Nobel o medallas de reconocido prestigio en su campo (peso= 20%), número de investigadores altamente citados en Thomson Scientific (peso= 20%), número de artículos publicados en revistas de Nature y Science (peso= 20%), número de artículos indexados en Science Citation Index-Expanded y Social Sciences Citation Index (peso= 20%), y el rendimiento per cápita con respecto al tamaño de la institución (peso= 10%).
Más de 1.000 universidades se estudian por ARWU cada año y las 500 mejores se publican en la web. Este el ranking de este año. Cabe valorar que las 20 universidades situadas en primer lugar, hay 17 de Estados Unidos, 3 de Gran Bretaña y 1 de Japón. En el podio se situán Harvard Universitiy, Stanford University y Massachusetts Institute of Technology. Sólo aparecen 12 universidades españoles en este listado de 500: las primeras aparecen entre los puestos 200 a 300 (Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense de Madrid y Universidad de Barcelona) y el resto se encuentran entre el puesto 300 y 400 (Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Politécnica de Valencia, Universidad del Pais Vasco y Universidad de Valencia) y entre el puesto 400 y 500 (Universidad de Granada, Universidad Pompeu Fabra, Universidad de Vigo y Universidad de Zaragoza). Sin rastro del resto y son muchas las universidades españolas... y cada vez más. 
En España se contabilizan un total de 76 universidades (entre públicas y privadas). En informes realizados de forma interna en nuestro país, como los publicados por Diario El Mundo periódicamente (tanto de forma global como por cada una de las 50 carreras consideradas), casi siempre encontramos que las universidades de Madrid y Barcelona ocupan los primeros puestos. 

El debate sobre la universidad española y la enseñanza universitaria es constante en el tiempo. En los últimos años, en el campo de la medicina, el debate se ha focalizado sobre la necesitad o no de abrir nuevas Facultades de Medicina. El problema ronda siempre alrededor de dos conceptos: cantidad frente a calidad. Sea como sea y mire como se mire, a nivel internacional, los criterios de calidad de la universidad española son deficientes. Por algo será,... y algo habrá que cambiar. Y no hablo sólo de adaptarnos al "Plan Bolonia" y al Espacio Europeo de Educación Superior (que eso se sobreentiende, como el valor en el ejército).