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lunes, 26 de agosto de 2019

¿Por qué ninguna universidad española figura entre las 150 mejores del mundo?


Esta pregunta parece que nos retraemos al día de la marmota de la película Atrapados en el tiempo. Y ya no estoy para hacer de Bill Murray... Y, sin embargo, esta pregunta se repite año a año. Y en este blog lo hicimos en el año 2016 y en el año 2017. Supongo que por no ser cansinos, no la hicimos el año pasado, pero aquí estamos en el año 2019 con el mismo sonsonete... 

Porque parece existir un antes y un después para las universidades (que Dios nos pille consfesados) con el Academic Ranking of World Universities (ARWU). Este sistema de clasificación se publicó por primera vez en junio de 2003 por el Center for World-Class Universities and the Institute of Higher Education of Shanghai Jiao Tong University (China) y se actualiza anualmente. Se ha convertido en un sistema de referencia internacional, a pesar del alboroto y críticas a su debilidad metodológica. 

Acaba de publicar el ranking ARWU de este año - como cada año desde 2003 -, que nos permite conocer las universidades mejor valoradas a nivel global o por especialidades (Medicina, Física, Químicas, Matemáticas, Económicas, Ingeniería, Ciencias Sociales, etc). ARWU utiliza seis criterios para clasificar las universidades del mundo: número de alumnos (peso=10%), ganadores de Premios Nobel o medallas de reconocido prestigio en su campo (peso= 20%), número de investigadores altamente citados en Thomson Scientific (peso= 20%), número de artículos publicados en revistas de Nature y Science (peso= 20%), número de artículos indexados en Science Citation Index-Expanded y Social Sciences Citation Index (peso= 20%), y el rendimiento per cápita con respecto al tamaño de la institución (peso= 10%). Está claro que es un ranking que premia la labor científica de élite, menos la docente, poco o nada la satisfacción de los alumnos o el profesorado, no sé si esto se corresponde con la transferencia social de los ámbitos universitarios... En fin, que no me extrañan las críticas, pero dado que caímos en la "impactolatría" (con el dicho factor de impacto que se hizo para revistas y no para autores), por qué no caer en la "shanghailatría"... 

Más de 1.000 universidades se estudian por ARWU cada año y las 500 mejores se publican en la web. Este el ranking de este año 2019. Y este año algún titular periodístico se ha puesto positivo, aunque yo no sé si están las cosas para tirar cohetes... Cabe valorar que las 20 universidades situadas en primer lugar, hay 16 de Estados Unidos, 3 de Gran Bretaña y 1 de Suiza. En el podio se situán Harvard Universitiy, Stanford University, Cambridge, Massachusetts Institute of Technology (MIT) y California, Berkeley. Y esto, salvo mínimos cambios, se repite año a a año. 
Sólo aparecen 13 universidades españoles en este listado de 500: la primera aparece entre los puestos 150 a 200 (Barcelona), entre los puestos 201 a 300 hay cuatro (Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Granada, Universidad de Valencia y Universidad Autónoma de Barcelona), entre los puestos 301 a 400 hay dos (Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Pompeu Fabra) y entre el puesto 401 a 500 hay seis (Universidad Politécnica de Valencia, Universidad de Oviedo, Universidad de Sevilla, Universidad País Vasco y Universidad de Zaragoza). Sin rastro del resto y son muchas las universidades españolas... y cada vez más: en estos momentos se contabilizan 85 en España (y seguro que me dejo alguna), y sí... sobran universidades españolas y lo dicen muchas personas e instituciones. 

El debate sobre la universidad española y la enseñanza universitaria es constante en el tiempo. En los últimos años, en el campo de la Medicina, el debate se ha focalizado sobre la necesitad o no de abrir nuevas Facultades de Medicina. El problema ronda siempre alrededor de dos conceptos: cantidad frente a calidad. Sea como sea y mire como se mire, a nivel internacional, los criterios de calidad de la universidad española son deficientes. Por algo será,... y algo habrá que cambiar. Y no hablo sólo de adaptarnos al "Plan Bolonia" y al Espacio Europeo de Educación Superior (que eso se sobreentiende, como el valor en el ejército). Y sobre todo, mejor no hablar de nuevo de ANECA, de cuyo fracaso ya hemos hablado y que alguien tendrá que solucionar antes que la enseñanza universitaria se venga a pique y los que pierdan sean nuestros queridos estudiantes (que ellos no tiene culpa de la estulticia de los adultos). 

Porque una universidad española endogámica, que no cuida a sus alumnos ni cuida a sus profesores, que desprecia el español y se enarbola de impactolatría y cuartiles, sin tener en cuanta la calidad e importancia del trabajo docente (compartido con el asistencial en la mayoría de los profesores clínicos de hospitales y centros de atención primaria en el caso de las Ciencias de la Salud) nunca llegará a nada, y perderá todo. Y no hablo del ranking elitista de Shanghai, sino en cualquier ranking, aunque cree uno en Barruelo de Santullán, mi pueblo, o en cualquiera de los bellos pueblos de España. Aviso a navegantes, menos rankings... y más coherencia.

lunes, 21 de agosto de 2017

"¿Por qué ninguna universidad española figura entre las 200 mejores del mundo?


Hace justo un año publicamos un post en este blog bajo el título de "¿Por qué ninguna universidad española figura entre las 150 mejores del mundo?". Pues ha pasado un año y no es que se hayan hecho los deberes y mejorado, es que hemos empeorado claramente y ahora el titular es este otro. 

El ojo ha de descender hasta el puesto 239 para encontrar una universidad española en el Ránking de Shanghai, una de las clasificaciones mundiales más reconocidas en lo que a excelencia universitaria se refiere y cuyo total asciende a las primeras 500 universidades en esta clasificación. Casi en la mitad de la tabla se asienta la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y le siguen otros 10 centros españoles, algunos muy cerca de la cola, como la Universidad del País Vasco (492) y la Universidad de Valencia (495). También se pierde fuelle desde un ángulo más general pues, si en 2015 fueron 13 las universidades españolas dentro de este ránking, en 2016 pasaron a ser 12 y, ahora, son 11, al salir de la lista la Universidad Rovira i Virgili.

Este Ránking Académico de las Univer-sidades del Mundo (ARWU, por sus siglas en inglés), que se publica desde 2003 y toma forma en la Universidad Jiao Tong de Shanghai, mantiene en el primer puesto desde su inicio a la misma universidad, la de Harvard. Es más, entre los 15 primeros centros más prestigiosos, además de centros estadounidenses, sólo dos son de otra nacionalidad: la Universidad de Cambridge y la Universidad de Oxford. 

Ni que decir tiene que con este ránking ARWU no valoramos todo, pero la impresión general de la universidad española no es más favorable que lo anterior comentado. O sea, que vamos de mal en peor. 

Artículos periodísticos previos ya titulaban este hecho como que "La universidad española es invisible para el mundo". Y argumentaba que España es el país que más estudiantes de Erasmus atrae, pero, paradójicamente, son muy pocos los alumnos internacionales que optan por hacer aquí un curso completo. Los extranjeros están encantados de venirse durante unos meses a disfrutar de la combinación de clases y juerga universitaria que ofrecen Barcelona, Madrid o Salamanca, pero, a la hora de estudiar más tiempo, escogen los más ortodoxos campus de Reino Unido, Francia y Alemania. 

Y resulta que cuando el español es la segunda lengua más hablada en el mundo, nuestro nivel de internacionalización es peor que el que tienen Grecia, Portugal, Italia o Suecia. 

¿Alguna solución...? Porque en el día a día, y en la distancia corta, no vemos soluciones...

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿Por qué ninguna universidad española figura entre las 150 mejores del mundo?


Hace una semana se publicó el ránking mundial de universidades por la consultora Quacquarelli Symonds (QS). Y nuevamente, y se utilice el ránking que se utilice, la Universidad española sale mal parada. El ránking QS, uno de los más conocidos junto al de Shanghai y al de Times Higher Education, mide, por encima de todo, la reputación académica, que cuenta un 40%, frente a clasificaciones que se centran más en la capacidad investigadora. También tiene en cuenta la ratio de profesores e investigadores por estudiante (20%), la citas publicadas por facultad (20%), la empleabilidad (10%), la ratio de estudiantes internacionales (5%) y el porcentaje de profesores e investigadores extranjeros (5%). 

En la décimotercera edición de esta clasificación, la Universidad de Barcelona vuelve a ser la que alcanza un puesto más alto en la lista, el 160, seguida a poca distancia por la Universidad Autónoma de Barcelona (el 203), la Universidad Autónoma de Madrid (el 210), la Universidad Complutense de Madrid (el 239) y la Universidad de Navarra (el 245). La enumeración de las 10 mejores españolas se completa con la Carlos III de Madrid, la Pompeu Fabra de Barcelona, las politécnicas de Cataluña y Valencia y la de Zaragoza. Pero los autores del QS advierten de un peligro: es mayor el número de centros españoles que caen que aquellos que suben. 

En la tabla anexa se indica el top 10 de universidades en el mundo, bastante conocidas y reconocidas.

¿Por qué algunas universidades triunfan y las nuestras no? El diagnóstico de los expertos de QS es que las universidades españolas están fallando en cuatro aspectos: 
1) No atrae a suficiente talento extranjero (bastante incompatible con la endogamia); 
2) Tiene que venderse mejor (o ser bueno y parecerlo); 
3) Falta empleabilidad; 
4) Se necesita más inversión (y utilizar mejor los recursos). 

En fin, que en este blog ya nos hemos quedado afónicos de repetir año a año la misma cantinela. 
- No hemos dejado de valorar críticamente los pros y contras de los ránkings: Cómo cocinar rankings universitarios... y no salir empachado. Que no es oro todo lo que reluce, pero si de forma consistente distintos ránkings son consistentes en decir lo mismo, sería osado y ridículo mirar para otro lado. 
- Y se han planteado algunas salidas, como Lo que la Universidad española puede aprender del modelo americano. 

Incluso la prensa, hace unos días, ha planteado una pregunta: ¿Es tan mala la Universidad española como dicen los ránkings? Y la mejor respuesta es la que pueda dar cada uno en su entorno universitario (y de paso conocer también la opinión de los alumnos). Y las cosas no van a mejor y nos los avisan. Ah... y ya algún día hablaremos de la ANECA, que no tiene desperdicio su contribución a ello.

viernes, 22 de agosto de 2014

Fracaso estrepitoso de España en el “mundial” de universidades


No seremos nosotros quienes no relativicemos los rankings o clasificaciones de todo tipo. En el caso de los rankings universitarios ya hemos hablado de cómo digerirlos sin salir empachados. Fue hace dos años cuando hablamos en este blog de un ranking que ha marcado un antes y un después: hablamos del Academic Ranking of World Universities (ARWU) que, desde hace 11 años, elabora el Center for World-Class Universities and the Institute of Higher Education of Shanghai Jiao Tong University (China) y se actualiza anualmente, y que nos permite conocer las universidades mejor valoradas a nivel global o por especialidades (Medicina, Física, Químicas, Matemáticas, Económicas, Ingeniería, Ciencias Sociales, etc.).

ARWU utiliza seis criterios para clasificar las universidades del mundo: número de alumnos (peso=10%), ganadores de Premios Nobel o medallas de reconocido prestigio en su campo (peso= 20%), número de investigadores altamente citados en Thomson Scientific (peso= 20%), número de artículos publicados en revistas de Nature y Science (peso= 20%), número de artículos indexados en Science Citation Index-Expanded y Social Sciences Citation Index (peso= 20%), y el rendimiento per cápita con respecto al tamaño de la institución (peso= 10%).

Se ha convertido en un sistema de referencia internacional, a pesar del alboroto y críticas a su debilidad metodológica. Le pasa lo mismo que al archifamoso Factor de impacto de las revistas científicas, que se espera cada año su clasificación y donde sitúa a cada universidad. Acaba de publicar el ranking ARWU del año 2013 e, incluso la prensa general, se ha hecho ya referencia de ello.

Más de 1.000 universidades se estudian por ARWU cada año y las 500 mejores se publican en la web. Este el ranking de este año cabe valorar que, de las 20 universidades situadas en primer lugar, hay 16 de Estados Unidos, 3 de Gran Bretaña y 1 de Suiza. En el podio se sitúan Harvard Universitiy, Stanford University y Massachusetts Institute of Technology. La "Champions" de las universidades, según la clasificación de Shanghai, se juega sobre todo en Estados Unidos, Gran Bretaña y, en menor medida, algunos centros suizos, franceses, suecos, holandeses y alemanes, además de los israelíes, que van escalando bien.

De nuevo España no está entre los 100 primeros. La Universidad de Barcelona es el primer y único centro español entre el puesto 151 y 200 de los 500 mejores del mundo. La Autónoma de Barcelona y Autónoma de Madrid aparecen entre los puestos 201 y 300. A partir del puesto 100 se hacen grupos y se colocan dentro los campus por orden alfabético. La Complutense de Madrid se sitúa entre el 301 y 400, al igual que la Politécnica de Valencia, la Universidad de Granada y la Pompeu Fabra. La Politécnica de Cataluña está entre el 401 y 500, como la Universidad de Santiago de Compostela, País Vasco y Zaragoza. Sin rastro del resto y son muchas las universidades españolas... y cada vez más: tanto como 82 universidades (de las que 50 son públicas y 32, privadas) el pasado curso y, desde el año 2001, se está creando a un ritmo de una universidad privada por año.

El debate sobre la universidad española y la enseñanza universitaria es constante en el tiempo. El problema ronda siempre alrededor de dos conceptos: cantidad frente a calidad. Sea como sea y mire como se mire, a nivel internacional, los criterios de calidad de la universidad española son deficientes. Por algo será,... y algo habrá que cambiar, especialmente la endogamia (considerado por especialistas el principal problema, que conlleva a mediocridad) y los actuales criterios y métodos de docencia, que no mejoran pese a intentar adaptarnos al "Plan Bolonia" y al Espacio Europeo de Educación Superior.
No obstante, la baja calidad de nuestro sistema universitario no es un problema aislado, sino consecuencia del retroceso que se ha producido en los niveles inferiores, tal y como se pone de manifiesto año tras año en los negativos resultados del informe Pisa. Un erróneo concepto del igualitarismo que suele convertirse en la nivelación a la baja para evitar discriminaciones, la prolongación de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años, la promoción automática de los alumnos y la posibilidad de obtener el título con asignaturas suspendidas son algunas de las raíces de un problema que hereda la enseñanza universitaria pero que no compete sólo a ella.

Este “mundial” de universidades si es decepcionante, y no el pasado Mundial de fútbol. Este mismo año comentamos en el blog lo que la Universidad española puede aprender del modelo americano… o de otro modelos, pero así no vamos. Si hubiera vergüenza torera, las figuras relevantes que lideran la universidad española deberían dimitir… como en el fútbol (entendiendo que el fútbol es una chorrada y la universidad es muy importante).

lunes, 17 de febrero de 2014

Lo que la Universidad española puede aprender del modelo americano


El título de este post es el título de un reciente artículo publicado en Dendra Médica/Revista de Humanidades, por César García, profesor en Central Washington University. En él, el autor explora aquellos aspectos que hacen del modelo universitario norteamericano el más exitoso del mundo y, como, a pesar de las diferencias culturales con España, se sugieren algunos aspectos a tener en cuenta en cualquier reforma universitaria en nuestro país. 

Lo cierto es que en los últimos 40 años, se han realizado en España tres reformas universitarias (en 1970, 1983 y 2001), reformas que no han dejado a casi nadie satisfecho. Mientras tanto, los nada infalibles pero imprescindibles rankings han puesto a cada uno en su sitio. En concreto, ninguna universidad española aparece entre las 200 primeras posiciones en el Academic Ranking of World Universities, mientras que entre las 20 universidades situadas en primer lugar, hay 17 de Estados Unidos, 2 de Gran Bretaña y 1 de Japón. 

El éxito de la universidad americana, cuya punta del iceberg sería el hecho de que de las 50 primeras universidades en los rankings mundiales, más de dos tercios suelen encontrarse en EEUU, se debe a una serie de factores a los cuales suele prestarse poca atención: 

1) La pluralidad, basada en la independencia de los centros y la ausencia de injerencias gubernativas. Porque no existe una sola Universidad americana, sino muchas que cotizan en función de su prestigio, prestigio que se transfiere también a sus estudiantes. 
2) La educación concebida como experiencia universitaria y en donde se plantea que el estudiante se "moje" y tiene que elegir continuamente: elegir universidad, elegir vivir fuera o dentro del campus, elegir clubes o asociaciones, elegir asignaturas y profesores, etc. 
3) La existencia de un mercado universitario con una clara y sana competencia por la excelencia entre los centros universitarios. Y conseguir, de esa forma, que la mejor universidad para estudiar literatura inglesa del mundo sea Yale, o la mejor universidad del mundo para estudiar derecho sea Harvard. 
4) La consideración de la Universidad como un ámbito de conocimiento puro, no sometido a la instrumentalización ideológica, pero que tiene una amplia experiencia en la vida social americana, incluido en los medios de comunicación. 

Sin duda, no todos son luces en la universidad de EEUU y también hay sombras, pero, hoy por hoy, es el mejor modelo asociado a criterios de eficiencia y prestigio. Porque el riesgo es el concepto de "fábrica de parados" en que se está convirtiendo la actual universidad española. Porque no es cuestión de más, sino de mejor. Porque no es de recibo que España sea el país de la Unión Europea con más facultades de Medicina (41, 32 públicas, 8 privadas y 1 militar... y más privadas que vienen en camino), mientra Alemania tiene 38, Italia 37, Francia 34 o Gran Bretaña 32. Porque, como nos recuerda César García, ¿cómo es posible que un país que no tiene ninguna universidad entre las 200 primeras del mundo, tiene dos escuelas de negocios (IESE, IE) en el Top ten?. Habría que hacerse esta pregunta (y otras muchas) más a menudo. 

Y finaliza el autor con esta reflexión: "Las peculiaridades de la sociedad española son conocidas (una valoración excesiva de la igualdad en perjuicio de la libertad, el localismo, la función pública entendida como un coto cerrado que hay que defender a toda costa) por lo que resulta poco menos que ilusorio pensar que podemos tener una universidad a la americana. Hay demasiados derechos tenidos por inalienables y hábitos culturales que lo harían imposible. Pero, si algo puede aprenderse de la idea americana es que las universidades pueden tener distintos enfoques e identidades, ser excelentes sin ser de investigación y que su misión debe responder a la demanda social, no a la de los gobiernos locales o nacionales"

Estas reflexiones sobre nuestra universidad emanan en un momento importante para mi, tras acabar de presentar mi acreditación a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) para Titular/Catedrático en Pediatría, todo un maratón de 4 meses de introducir datos en la aplicación informática y de conseguir recolectar un metro y medio (literal) de fotocopias con toda la documentación. Creo que siempre es un buen momento para hacer un análisis DAFO de nuestros sistema universitario (de combatir las debilidades y apoyar las fortalezas, de conocer la amenazas y entender las oportunidades), y las reflexiones que aporta este artículo apoya el concepto de que siempre tenemos que mirar a los mejores ("benchmarking") y el modelo americano parece un buen modelo en esta materia.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cómo cocinar rankings universitarios... y no salir empachado

La semana pasada hablamos del ranking de universidades según el Academic Ranking of World Universities (ARWU) y el regular (tirando a mal) papel de las universidades españolas en ese panorama. 

Creo que es justo recomendar en este sentido el más que interesante artículo publicado en Dendra Médica por Emilio Delgado López-Cózar, catedrático de Metodología de la Investigación de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Granada, un buen conocedor del tema. El artículo lleva por título "Cómo se cocinan los rankins universitarios" y es de obligada lectura para el que esté interesado en el tema. Extraemos algunos comentarios para el debate. 

¿Para qué los rankings universitarios?. Cuatro aspectos clave: 
- Para orientar a los estudiantes en la elección de la institución donde cursar estudios. 
- Para informar a los gestores de la universidad sobre sus fortalezas y debilidades en todos los ámbitos de su actividad (docencia, investigación, transferencia de conocimiento, gestión, infraestructuras). 
- Para informar a los responsables de la política educativa (internacional, nacional o regional) para la toma de decisiones, bien sea en la planificación estratégica de instituciones o titulaciones, o en la financiación de las mismas. 
- Para atracción mediática, pues son una herramienta de marketing de primera clase. 

Decálogo para consumir, digerir e interpretar adecuadamente los ránkings: 
I. Por principio desconfíe de un ranking. Active sus mecanismos de defensa intelectual: escepticismo, duda metódica y espíritu crítico. 
II. Transparencia: compruebe qué puede averiguar con claridad, quién los hace, con qué propósito y cómo los elabora (los ingredientes, la cocina y el cocinero). 
III. No admita que se mezclen dimensiones indiscriminadamente. 
IV. Cerciórese de que la materia prima es de calidad: las fuentes de datos han de ser exhaustivas y las técnicas de recogida, precisas. 
V. Compruebe que los indicadores son los apropiados para cada dimensión y que la miden de forma fiable y válida. 
VI. Asegúrese de que se relativizan los datos (qué resultados/con qué medios) y se emplean indicadores de rendimiento (más con menos). 
VII. Verifique que los pesos y proporciones de las dimensiones e indicadores se fundamentan empíricamente. 
VIII. Compruebe que se emplean períodos de tiempo amplios. 
IX. Exija que los rankings se elaboren por campos o especialidades científicas (macro/meso/micro). 
X. Compare lo comparable: clasifi que universidades y compare entre sí aquellas que poseen parecido perfil profesional, temático y contextual. 

Buenos consejos para cocinar rankings sin salir empachados. Lo dicho: buen uso, evitar el mal uso y abuso (pues como todo en la vida...).

Un decálogo para el que solo cabe decir AMEN. Y para no empacharnos de ciencia nada mejor que un poco de música... de la mano de un poeta canadiense de la canción. Este "Amen" de Leonard Cohen es uno de los mayores éxitos del 2012. Una canción prodigiosa, algo extensa, pero por la que vale la pena "perder" 7 minutos. Aún así no dejes de escuchar el último minuto, con ese diálogo entre el violín, el saxo y la guitarra mexicana. Los pelos de punta se ponen de la misma emoción..., desde luego más que  con los rankings y, sin duda, mucho más que con nuestra actual Universidad.

 

lunes, 27 de agosto de 2012

Ranking de universidades en el mundo según ARWU: datos para reflexionar


No es inhabitual en este blog que hayamos tratado el tema de la clasificación de la potencial calidad de las instituciones sanitarias (principalmente en el tema de hospitales y la oportunidad de hacerlo o no en base a los indicadores de medida realizados) o de las universidades (bien en el ámbito iberoamericano o en el ámbito mundial por sus webs).

Existe una pasión por los rankings en lo que se considera una morada del saber (la universidad). Son muestras de esta pasión por los rankings en las universidades: 1) su proliferación en todos los países del mundo desarrollado y en desarrollo: no menos de 40 países publican regularmente uno o más rankings; 2) la aparición de un sistema de información sobre rankings (Ranking System Clearinghouse, apadrinado por el Institute for Higher Education Policy´s); 3) el nacimiento de instrumentos que intentan sintetizar el puesto de las universidades en las distintas clasificaciones, a fin de facilitar su comparación (en España acaba de nacer el MetaRankings EC3 de universidades, por ejemplo).

Existe un antes y un después con el Academic Ranking of World Universities (ARWU). Este sistema de clasificación se publicó por primera vez en junio de 2003 por el Center for World-Class Universities and the Institute of Higher Education of Shanghai Jiao Tong University (China) y se actualiza anualmente.  Se ha convertido en un sistema de referencia internacional, a pesar del alboroto y críticas a su debilidad metodológica. Acaba de publicar el ranking ARWU de este año, que nos permite conocer las universidades mejor valoradas a nivel global o por especialidades (Medicina, Física, Químicas, Matemáticas, Económicas, Ingeniería, Ciencias Sociales, etc).
ARWU utiliza seis criterios para clasificar las universidades del mundo: número de alumnos (peso=10%), ganadores de Premios Nobel o medallas de reconocido prestigio en su campo (peso= 20%), número de investigadores altamente citados en Thomson Scientific (peso= 20%), número de artículos publicados en revistas de Nature y Science (peso= 20%), número de artículos indexados en Science Citation Index-Expanded y Social Sciences Citation Index (peso= 20%), y el rendimiento per cápita con respecto al tamaño de la institución (peso= 10%).
Más de 1.000 universidades se estudian por ARWU cada año y las 500 mejores se publican en la web. Este el ranking de este año. Cabe valorar que las 20 universidades situadas en primer lugar, hay 17 de Estados Unidos, 3 de Gran Bretaña y 1 de Japón. En el podio se situán Harvard Universitiy, Stanford University y Massachusetts Institute of Technology. Sólo aparecen 12 universidades españoles en este listado de 500: las primeras aparecen entre los puestos 200 a 300 (Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense de Madrid y Universidad de Barcelona) y el resto se encuentran entre el puesto 300 y 400 (Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Politécnica de Valencia, Universidad del Pais Vasco y Universidad de Valencia) y entre el puesto 400 y 500 (Universidad de Granada, Universidad Pompeu Fabra, Universidad de Vigo y Universidad de Zaragoza). Sin rastro del resto y son muchas las universidades españolas... y cada vez más. 
En España se contabilizan un total de 76 universidades (entre públicas y privadas). En informes realizados de forma interna en nuestro país, como los publicados por Diario El Mundo periódicamente (tanto de forma global como por cada una de las 50 carreras consideradas), casi siempre encontramos que las universidades de Madrid y Barcelona ocupan los primeros puestos. 

El debate sobre la universidad española y la enseñanza universitaria es constante en el tiempo. En los últimos años, en el campo de la medicina, el debate se ha focalizado sobre la necesitad o no de abrir nuevas Facultades de Medicina. El problema ronda siempre alrededor de dos conceptos: cantidad frente a calidad. Sea como sea y mire como se mire, a nivel internacional, los criterios de calidad de la universidad española son deficientes. Por algo será,... y algo habrá que cambiar. Y no hablo sólo de adaptarnos al "Plan Bolonia" y al Espacio Europeo de Educación Superior (que eso se sobreentiende, como el valor en el ejército). 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Universidad de los Pacientes: el paciente se implica


En la entrada de ayer esbozamos algunos aspectos y recursos de la relación entre usuarios/pacientes, sanidad y salud. De la existencia de unas necesidades de información y conocimiento sobre salud y abordaje de la enfermedad por parte de los pacientes, familiares y cuidadores que, años atrás, no se contemplaban y debían ser atendidas, nace el proyecto de la Universidad de los Pacientes.

La Universidad de los Pacientes se crea desde la Fundació Laporte y la Universitat Autónoma de Barcelona, con la colaboración del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, el Foro Español de Pacientes y el Fòrum Català de Pacients. Esta iniciativa pionera es un reflejo de la transición desde un modelo de paciente pasivo a un modelo en el que el paciente se implica en mayor grado en las estrategias de responsabilidad y abordaje de la enfermedad. Los pacientes tendrán, por primera vez, una universidad monográfica y específica dedicada a sus intereses y también a los de sus familiares, a los de los voluntarios y a los de los ciudadanos, en general, interesados en temas de salud y sanidad.

La Universidad de los Pacientes desarrolla sus actividades en las áreas de información, formación, investigación, asesoría y acreditación. Su misión es promocionar la modernización y la mejora de la calidad de la atención sanitaria garantizando la igualdad de oportunidades en la educación y en el acceso a una asistencia de calidad por parte de los pacientes y los usuarios de los servicios de salud. En la web se especifican las bases y objetivos de esta iniciativa. Dispone de cuatro enlaces fundamentales: Infórmate, Aprende, Investiga y Participa.

El aula es el elemento funcional de la Universidad de los Pacientes. En ella se desarrollan todas aquellas actividades relacionadas con la información y formación de los pacientes en el ámbito específico de cada una de ellas. La Universidad dispone de aulas transversales y aulas verticales. Si las actividades están centradas en condiciones clínicas concretas, hablamos de aulas verticales. Si hablamos de actividades centradas en temas de interés común para tod@s los pacientes, el aula es transversal. Distintas aulas virtuales sobre enfermedades o entidades de interés, con una colaboración específica de la industria farmacéutica en cada una de ellas:
- Aula Janssen-Cilag de TDAH
- Aula Novartis de Asma
- Aula Sanofi-Aventis de Obesidad
- Aula Ferrer de Dermatología
- Aula Almirral de Enfermedades respiratorias
- Aula Pfizer de Tabaquismo
y un largo etcétera que se puede visitar en un recorrido por la web de esta especial y específica universidad.

La Universidad de los Pacientes también lidera tres proyectos: Itinerario de Navegación del Paciente con Cáncer, Observatorio de Salud y Mujer y Webpacientes. Y está presente en la Web social a través de Facebook, Twitter y Youtube.

Un mundo de posibilidades en la mano del paciente implicado en su salud, con el apoyo y auspicio de entidades solventes.

viernes, 18 de junio de 2010

Ranking de las universidades iberoamericanas SIR 2010


Borja González, responsable de comunicación del Grupo Scimago nos presenta el Ranking Iberoamericano SIR 2010, clasificación de las 607 Universidades Iberoamericanas con producción científica en el periodo 2003-2008, en las revistas incluidas en la prestigiosa base de datos Scopus de Elsevier, abarcando más de 17.000 revistas científicas de todo el mundo.

Se analiza el tamaño (medido en producción de documentos científicos de las universidades), su capacidad para realizar investigación en colaboración con otros países y la visibilidad o impacto científico de su producción. Los indicadores que se muestran en el informe incluyen:
- Producción Científica (PC): número de artículos publicados por las universidades
- Colaboración Internacional (CI): ratio de artículos que publica una universidad en colaboración con universidades de otros países
- Calidad Científica Promedio (CCP): ratio entre la citación que recibe una universidad y la citación media mundial (según el procedimiento del Instituto Karolinska)
- Porcentaje de Publicaciones en el 25% de las mejores revistas del mundo (Q1): ordenadas utilizando el indicador de importancia científica de las revistas SJR desarrollado por el Grupo SCImago.

La audiencia objetivo del Ranking Iberoamericano SIR 2010 la componen responsables de políticas para el fortalecimiento de la investigación en el ámbito iberoamericano así como responsables de planes y programas de ciencia, tecnología e innovación. También se dirige a los propios gestores de recursos de investigación en las instituciones para los que ofrece una herramienta de bechmarking de sus sistemas de investigación.
Destacan algunos resultados:
- Los países con destaca mayor producción científica son España y Brasil, con una producción 4-6 veces superior a los siguientes países (Portugal, México, Argentina y Chile).
- Las 5 universidades con mejores resultados son: Universidade Sao Paulo (Brasil), Universidad Nacional Autónoma de México (Mexico), Universidad Estadual de Campinas (Brasil), Universitat de Barcelona (España) y Universidad Complutense de Madrid (España).

SCImago es una grupo de investigación dedicado a la evaluación de la ciencia mediante análisis, representación y evaluación de la información contenida en bases de datos. Los miembros del grupo SCImago pertenecen al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y a las universidades de Granada, Alcalá de Henares y Carlos III de Madrid, Extremadura, Oporto (Portugal), Universidad Nacional de la Plata (Argentina) y Pontifica Universidad Católica de Valparaiso (Chile). El grupo SCImago participa en el desarrollo de varias herramientas de análisis de información científica. Las más destacables son el portal de evaluación de revistas SCImago Journal and Country Rank que incluye el indicador de prestigio científico de revistas SJR o el proyecto SCImago Insititutions Rankings para el análisis del desempeño investigador de Universidades y otras Instituciones de Investigación en todo el mundo.

lunes, 15 de febrero de 2010

Ranking Web de las universidades del mundo: un motivo de reflexión y apoyo hacia el “Open Acces”


En una entrada previa comentamos la clasificación web de hospitales del mundo realizado por el Laboratorio de Cibermetría del Instituto de Estudios Documentales sobre Ciencia y Tecnología (IEDCYT). El comentario actual nos acerca al Ranking Web de las Universidades del mundo.

El objetivo original del Ranking es el de promover la publicación Web: apoyar las iniciativas Open Access, así como promover el acceso electrónico a las publicaciones científicas y a todos aquellos materiales de tipo académico. Mientras que otras clasificaciones se centran únicamente en unos pocos aspectos relevantes, (especialmente en los resultados de investigación), este ranking basado en indicadores web (múltiples y complementarios) refleja mejor la actividad global de las instituciones ya que existen otras muchas labores ejercidas por profesores e investigadores que aparecen en la web. Porque la web cubre no sólo la comunicación formal (revistas electrónicas, repositorios), sino también la informal. La publicación web es más barata y mantiene los altos niveles de calidad asociados a los procesos de revisión por pares. Potencialmente puede alcanzar audiencias más grandes, ofreciendo acceso al conocimiento científico a investigadores e instituciones de países en vías de desarrollo, además de a terceras partes (empresas, sectores económicos, sociales, culturales o políticos) en sus propias comunidades.

De las 8.000 universidades del mundo consideradas apreciamos un predominio de las universidades de EE.UU (ocupan 43 de los 50 primeros puestos), ocupando el primer lugar la Universidad de Harvard. Las primeras universidades europeas las encontramos en el puesto 27 (Universidad de Cambridge) y en el puesto 37 (Universidad de Oxford). Las tres primeras universidades españolas las encontramos en el puesto 150 (Universidad Complutense de Madrid), 183 (Universidad Politécnica de Madrid) y 223 (Universidad de Sevilla). Globalmente España ocupa el 7º lugar por países del mundo a nivel de la calidad de las web de sus instituciones universitarias. En este repertorio podemos revisar las 220 webs de las instituciones de enseñanza superior en España.

Según los responsables de este recurso, el objetivo de este exhaustivo ranking es motivar tanto a instituciones como a docentes e investigadores a tener una presencia en la web que refleje de forma precisa sus actividades. Si el rendimiento web de una institución se encuentra por debajo de lo esperado de acuerdo a su excelencia académica, los dirigentes universitarios deberían reconsiderar su política web, promoviendo el incremento substancial del volumen y la calidad de sus publicaciones electrónicas. También se indica que los estudiantes candidatos deben utilizar otros criterios adicionales si están tratando de elegir una universidad. El Ranking Mundial de Universidades se correlaciona bien con la calidad de la educación impartida y el prestigio académico de la institución, pero otro tipo de variables no académicas deben ser tenidas en cuenta.

Sea como sea, las universidades deben hacerse más presentes en la aldea global de la información a través de recursos libres y gratuitos en la web.